4 ideas para aprovechar el pan duro: ¡No lo tires!

Existen una serie de usos adicionales que se le pueden dar al pan duro. De este modo, se evita además el malgastar comida y alimento. A continuación, desarrollamos varias de ellas.

Una vez que se ha quedado el pan duro, no sirve para preparar casi nada dentro de los que suelen ser sus usos habituales, como tostadas o bocadillos. Además, a los niños no les gusta y en determinadas situaciones puede ser difícil de consumir.

Normalmente, solemos preferir alimentos recién hechos, especialmente cuando poseen una base de pan. No importa que sea de molde, integral o una baguette. Al final, si está duro, suele acabar en la basura para utilizar el del día.

Sin embargo, existen una serie de usos adicionales que se le pueden dar al pan duro. De este modo, se evita además el malgastar comida y alimento. A continuación, desarrollamos varias de ellas.

1. Pan rallado derivado del pan duro

El pan rallado es muy útil de cara a poder preparar muchos de los platos más cotidianos. El procedimiento consiste en, utilizando el pan duro de días anteriores, cortarlo en láminas y triturarlo o rallarlo hasta obtener una buena cantidad de granos.

Lo más recomendable es que el pan esté realmente duro ya que, de ese modo, lograremos que quede mucho más fino tras rallarlo.

Finalmente, guárdalo en una bolsa de plástico y aguarda dos días antes de utilizarlo para hacer tus empanados. De este modo, estará mucho más seco y crujiente y las recetas quedarán más sabrosas.

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2. Deliciosas torrijas

Las torrijas son en un plato muy simple. Bastante similar a la tostada francesa o el pain perdu, la base es poner en remojo rebanadas de pan duro en leche azucarada. Es la de las opciones más sabrosas. El procedimiento para prepararlas es el siguiente.

¿Qué necesito?

  • Una barra de pan duro.
  • 250 ml de leche y un huevo.
  • 40 gramos de azúcar y 20 gramos de canela.
  • 40 gramos de aceite de girasol.

¿Cómo se preparan las torrijas?

En primer lugar, corta el pan en rebanadas. Después remoja las misma con la leche que previamente habremos mezclado con canela.

A continuación, pásalas por el huevo batido, por ambas caras. Por último, fríelas en una sartén donde hayas puesto a calentar el aceite de girasol. Ahora no tienes más que echar un poco de azúcar por encima. De este modo, el plato estará finalizado.

3. Picatostes

Resultan una de las formas más originales de reutilizar el pan duro. Los picatostes son perfectos para acompañar nuestras sopas y nuestras cremas, y también para hacer originales guarniciones en nuestros platos. El procedimiento para elaborarlos es el siguiente.

¿Qué necesito?

  • Media barra de pan duro.
  • Aceite de oliva.
  • Hierbas aromáticas, como tomillo u orégano.

¿Cómo se preparan los picatostes?

Primero corta el pan en rodajas gruesas y, después, en cuadraditos. Después hay que freirlos en aceite. Si lo prefieres, al aceite se le puede añadir alguna especia o planta medicinal como, por ejemplo, tomillo u orégano. Estarán más sabrosos y aportarán más sabor al plato.

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Cuando los picatostes ya estén doraditos, puedes retirarlos de la sartén. Es recomendable utilizar un papel secante para eliminar el exceso de aceite.

4. Canapés y originales entremeses

Con un poco de imaginación, es muy sencillo y recomendable elaborarcanapésEstos pueden resultar muy buena opción en almuerzos o meriendas. Son uno de los postres más conocidos. Para prepararlos, se pueden seguir los siguientes pasos.

En primer lugar, corta el pan duro en rebanadas finitas. Después, hay que tostar las mismas durante unos minutos en el horno con un poquito de aceite, pimienta y orégano.

Una vez estén doradas y crujientes, ya puede añadirse la mezcla por encima. Se puede poner, por ejemplo, trocitos de salmón con aguacate. También se pueden añadir tomates cherry, apio, ajo y un poco de queso azul por encima.

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Cualquiera de estas opciones resulta recomendable y sencilla de preparar.

Independientemente, es importante mencionar el hecho de que se puede reutilizar el pan duro siempre que tenga entre 3 y 5 días. Pasado ese tiempo, suele empezar a pudrirse, por lo que es importante observar que no tenga ninguna levadura o moho.

Habitualmente, el pan de molde es el más perecedero. Por ello, es más recomendable llevar a cabo estas ideas con baguettes o las clásicas barras de pan.

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