8 pequeños cambios que puedes hacer para mejorar tu salud

Realizar algunos cambios sencillos en nuestro día a día, como beber más agua o mantenernos activos, puede tener un impacto positivo tanto en nuestra salud física como mental

Es cierto que hay un muchas enfermedades que se producen por cuestiones genéticas, cambios hormonales u otros factores que no podemos controlar.

No obstante, un gran número de problemas de salud tienen que ver con los hábitos de vida que practicamos, incluso cuando parecen inofensivos.

Si bien somos conscientes de los efectos del sedentarismo y la mala alimentación, a veces ignoramos que nuestro cuerpo no está exento de sufrir las consecuencias.

Lo más preocupante es que ponemos excusas para no mejorar nuestro estilo de vida y, aunque algunas prácticas sanas son sencillas, preferimos seguir con un ritmo acelerado y expuestos a factores que nos perjudican.

Debido a esto, el siguiente espacio lo quisimos dedicar a 8 sencillos cambios que todos podemos realizar para disfrutar una mejor calidad de vida.

¡Ponlos en práctica!

1. Mejora tu postura corporal

Postura

Tener una buena postura corporal es uno de los aspectos que se pasan por alto, tanto al trabajar como al permanecer en reposo.

Esta es determinante para evitar problemas musculares u óseos en la espalda y, además, previene lesiones y mejora la productividad en cada actividad.

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2. Haz ejercicio regular

La práctica diaria de ejercicio físico, por lo menos 30 minutos, ayuda a mejorar el funcionamiento de los sistemas principales del cuerpo y, de paso, aumenta el rendimiento mental.

En general, una rutina cardiovascular combinada con ejercicios de fuerza puede ayudar a:

  • Prevenir el sobrepeso y la obesidad
  • Fortalecer la salud cardiovascular
  • Desintoxicar el organismo y la piel
  • Fortalecer los músculos y las articulaciones
  • Optimizar las funciones cognitivas
  • Mejorar la coordinación
  • Aumentar la productividad
  • Mejorar la salud de la piel

3. Incrementa el consumo de agua

Tomar-agua

Tomar agua es un hábito que no cuesta nada y que, sin excusas, todos podemos incorporar en la rutina.

Un gran número de problemas de salud se producen por la deshidratación que sufren los tejidos cuando no se toma suficiente líquido.

  • El agua equilibra la actividad celular del organismo, manteniendo un buen funcionamiento de todos los órganos.
  • Hidrata las células cerebrales y ayuda a mejorar la circulación para una óptima distribución de los nutrientes que se obtienen de los alimentos.
  • Sirve para prevenir la fatiga mental y el mal funcionamiento renal.

4. Adopta un plan de alimentación saludable

Para mejorar la salud, en todos los aspectos, es fundamental adoptar un plan de alimentación saludable que excluya todas esas comidas que causan enfermedades.

Por desgracia, el mercado está lleno de productos alimentarios industriales que, aunque son deliciosos, están llenos de sustancias que afectan la salud.

  • Debido a esto es necesario planear la alimentación, basándola en alimentos orgánicos y de alto valor nutricional.

5. Entrena tu cerebro

Leer un libro

Las enfermedades cognitivas son complejas y pueden originarse por la práctica constante de hábitos dañinos que afectan las células cerebrales.

Sin embargo, aquellas personas que “entrenan” su cerebro tienen menores riesgos de sufrir estas patologías al llegar a la edad adulta.

Por esto se aconseja practicar hábitos que fortalezcan la memoria o generen nuevos desafíos.

  • Leer libros
  • Escribir en letra pegada
  • Escuchar música
  • Pintar cuadros
  • Aprender un nuevo idioma
  • Tocar instrumentos musicales

6. Duerme lo suficiente

Dormir es una necesidad biológica de nuestro cuerpo y, aunque lo pasamos por alto, es el modo en que se cumplen algunas funciones importantes para la salud.

  • Durante el lapso de descanso los músculos se relajan, la sangre se oxigena y se producen hormonas que ayudan a tener una buena salud metabólica.
  • Esto permite que todos los sistemas renueven sus energías para asumir los retos del día siguiente.
  • Una buena calidad de sueño es la que se consigue al dormir 7 u 8 horas diarias sin interrupciones.

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7. Practica técnicas de relajación

Relajar el cuello

Hay muchos factores psicológicos, como el estrés y la depresión, que influyen en la aparición de enfermedades crónicas e inflamatorias.

Las técnicas de relajación permiten canalizar estas emociones y, a nivel físico, alivian el dolor muscular y los dolores de cabeza.

  • Dedícale por lo menos 5 minutos al día, en un lugar tranquilo y silencioso.

8.Hazte chequeos médicos regulares

Si no acostumbras a visitar al médico de forma regular, sería conveniente que empezaras a hacerlo a partir de ahora.

  • Este sencillo hábito permite acceder a exámenes médicos que son determinantes para detectar anormalidades o enfermedades.
  • La detección oportuna de los problemas de salud es clave para conseguir tratamientos exitosos.

¿Temes sufrir problemas de salud? ¿Sientes que llevas un estilo de vida sedentario y poco saludable?

Realiza los cambios mencionados anteriormente y descubre cuán buenos son desde el primer momento en que los incorporas en tu rutina.