8 razones por las que podrías sentirte agotado

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 30 noviembre, 2018
Daniela Castro · 5 noviembre, 2015
¿Sabías que el sedentarismo y la falta de actividad física pueden ser los responsables de tu cansancio? Gracias al ejercicio aumentamos nuestra resistencia y mejoramos nuestra salud cardiovascular

La sensación de estar cansado o sentirte agotado puede ser el resultado de un sobresfuerzo físico, una enfermedad o un problema emocional. Sin embargo, puede que haya otros factores que estén influyendo sin que lo puedas notar. 

Sentirse fatigado o con dolencias corporales propias del cansancio puede impedir que realicemos con normalidad las actividades cotidianas. Aunque es normal padecerlo de forma ocasional, es mejor prestarle mucha atención cuando aparece de forma recurrente y acompañado de otros malestares.

Para erradicar por completo los episodios frecuentes de este síntoma se deben conocer las posibles causas que lo están desencadenando. Por supuesto, si no consigues identificar la causa y sigues encontrándote mal, acude al médico.

¿Te sientes agotado? Quizá aquí esté la causa:

1. No beber suficiente agua

Estar deshidratado es perjudicial para el cuerpo. De hecho, se estima que un 2% de deshidratación ya supone una significativa pérdida de energía para el cuerpo, por lo que aparece la fatiga y debilidad. La enciclopedia médica MedlinePlus explica algunas razones por las que se pueden perder grandes cantidades de agua, y estas son:

  • Sudoración excesiva
  • Fiebre
  • Vómitos o diarrea
  • Orinar demasiado
No beber suficiente agua - Razones por las que podrías sentirte agotado

La falta de agua hace que se reduzca el volumen de la sangre, haciéndola más densa y reduciendo la actividad cardíaca. Al hacer que el corazón bombee la sangre con menos eficacia, el oxígeno y los nutrientes tardan más en llegar a las células del cuerpo y justo ahí se produce el debilitamiento físico y mental.

Lee: Cómo saber si necesitas beber más agua: ¡Descubre las señales de la deshidratación!

2. Problemas de tiroides

Cuando el cansancio y la debilidad es cosa de casi todos los días, resulta conveniente consultar al médico para chequear la tiroides. La página de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) explica lo siguiente:

La glándula tiroides produce hormonas que afectan la respiración, el ritmo cardíaco, la digestión y la temperatura corporal. Estos sistemas se aceleran a medida que aumentan los niveles de la hormona tiroidea. Pero cuando la tiroides produce muy poca o demasiada hormona, se presentan problemas.

Así, esta glándula ubicada en el cuello es la responsable de regular el metabolismo y segregar algunas hormonas importantes para el funcionamiento del cuerpo. Y cuando desarrolla algún trastorno o alteración, se desencadenan una serie de síntomas que pueden disminuir la calidad de vida si no se controlan.

3. Llevar una vida sedentaria

Algunas personas podrían pensar que hacer actividad física puede hacerlos sentir más agotados durante el día, pero no es así. A través del ejercicio se regula la fuerza y aumenta la resistencia para mejorar la función muscular y del sistema cardiovascular.

La práctica regular de este hábito optimiza la función del corazón y hace que el oxígeno y los nutrientes lleguen a los tejidos del cuerpo cuando tiene que ser.

4. Anemia

La anemia es una enfermedad que se produce por la deficiencia de hemoglobina, sustancia rica en hierro cuya función es la de llevar el oxígeno desde los pulmones hacia otras partes del cuerpo. Si el cuerpo no recibe suficiente oxígeno, los músculos y las células se debilitan y puede originarse una fatiga crónica.

Profundiza: Cómo debe ser la alimentación para combatir la anemia

5. Infecciones urinarias

Suelen presentarse con síntomas como la fiebre, el ardor y la urgencia de ir al baño. No obstante, cuando no se controla a tiempo, las bacterias se siguen proliferando y debilitan la respuesta inmunológica del cuerpo, y terminan causando debilidad.

6. Saltarse el desayuno

Los alimentos desempeñan un rol muy importante en la salud general del cuerpo y, gracias a sus nutrientes, el organismo puede mantenerse activo todo el día. Saltarse esta comida puede causar agotamiento físico y mental pese a que se consuman comidas en horas posteriores.

Cuando duermes el cuerpo utiliza parte de los compuestos de la cena anterior para mantener el bombeo de la sangre y transportar el oxígeno. Así que, al levantarse al día siguiente lo primero que necesita es abastecerse de combustible mediante el desayuno.

Descubre: 7 razones por las que me no te debe faltar el desayuno 

7. Comer frecuentemente comida basura

La comida basura está cargada de azúcares, carbohidratos y grasas saturadas que lo único que hacen es generar estragos en el organismo. Al alterar el índice glucémico e incrementar los niveles de azúcar en la sangre se producen unas fuertes recaídas físicas que, en ocasiones, solo se pueden tratar con reposo.

Es esencial mantener los niveles de azúcar en valores estables, no solo para evitar la fatiga, si no para evitar enfermedades de más cuidado, como la diabetes tipo 2.

8. Apneas del sueño

La apnea del sueño es un trastorno que genera interrupciones momentáneas de la respiración mientras se está durmiendo. Cada vez que se produce la apnea, el ciclo del sueño se altera, por lo que hay una gran posibilidad de desarrollar síntomas comunes como el agotamiento y la irritabilidad.

Si ninguna de estas razones parece explicar el frecuente cansancio y este permanece durante más de seis meses sin mejora alguna, es muy probable que se trate de una condición conocida como fatiga crónica. En casos tan extremos se debe buscar apoyo médico, ya que se requiere de un tratamiento especial y algunas evaluaciones profesionales.

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