8 recomendaciones para llevar una dieta sana que te van a encantar

Una forma muy sana de mejorar tu dieta sin restarle gusto es incluir hierbas aromáticas y especias en lugar de sal. Además de ganar en salud descubrirás un mundo de sabores nuevos

Mantener una dieta saludable y equilibrada es una tarea que puede resultar complicada para algunas personas.

Tener que controlar las calorías, verificar la calidad de los alimentos y elegir las mejores fuentes nutricionales son hábitos que, al principio, cuesta trabajo adoptar.

El problema es que nos han vendido tantas ideas falsas sobre la alimentación ideal que muchos continúan cometiendo errores sin darse cuenta.

Por ejemplo, hay quienes piensan que tienen la mejor dieta solo porque la basan en alimentos con etiquetas “light” o “cero grasas”.

También están los que suprimen grupos alimenticios o, peor aún, se saltan algunas de las comidas principales con la idea de ahorrar calorías.

Lo cierto del caso es que está comprobado que una dieta sana es aquella que contiene todos los nutrientes, en su justa medida y con las calorías necesarias para cada una de las funciones del cuerpo.

Así las cosas, hemos recopilado 8 interesantes recomendaciones que te ayudarán a ponerlo en práctica.

¡Descúbrelas!

1. Come variado pero no demasiado

Dieta para cada dia

Uno de los secretos para disfrutar de una alimentación sana y completa es disfrutar de la variedad, pero midiendo las porciones.

No se trata de comer siempre lo mismo, sino saber aprovechar las distintas fuentes nutricionales para disfrutar platos deliciosos y diferentes.

Además, en lugar de servir grandes cantidades en una sola comida principal es conveniente dividirlas para 5 o 6 comidas al día.

Ver también: 7 claves fabulosas para cuidar de tu hígado en el desayuno

2. No suprimas las grasas

El error que más cometen las personas que quieren mejorar su dieta es suprimir todas las fuentes alimentarias que llevan grasa.

Si bien es cierto que son los alimentos que más calorías aportan, no es correcto dejarlas de comer por completo.

Algunos tipos de grasa son necesarios para el organismo y, de hecho, contribuyen a eliminar los lípidos dañinos que afectan la salud.

Este es el caso de los ácidos grasos omega 3, contenidos en alimentos como:

  • El aceite de oliva.
  • El aguacate.
  • Los frutos secos.
  • Las semillas.
  • El aceite de lino.
  • El pescado azul.

3. Consume menos fuentes de proteína animal

Consumir-más-proteínas

La ingesta diaria de proteína es esencial para tener un buen funcionamiento del sistema nervioso y  conservar la masa muscular.

Aunque las fuentes de origen animal son las más fáciles de adquirir, se recomienda reducir su consumo y optar por las vegetales.

Esto debido a que contienen más grasa y pueden conducir al desarrollo de problemas intestinales por su dificultad de digestión.

En cambio, las de origen vegetal aportan fibra, antioxidantes y otros nutrientes que incluso contribuyen a repoblar la flora bacteriana del intestino.

4. Limita el consumo de dulces y azúcares

Los dulces y todas las fuentes de azúcares refinados son los enemigos número uno de la salud y el peso.

Estos figuran como una de las principales causas de los trastornos metabólicos y, por si fuera poco, se ha comprobado su relación con varios tipos de cánceres.

Lo más preocupante es que son altamente adictivos y cuanto más se ingieren mayor es la necesidad de volverlos a comer.

5. Disminuye la ingesta de sal

Agua con sal

El consumo excesivo de sal también está relacionado con problemas de salud como la retención de líquidos, los trastornos inflamatorios y la hipertensión.

En los últimos años se ha hecho un llamado para reducir su consumo, sobre todo porque la mayoría de personas consumen hasta 5 veces más de la cantidad adecuada.

Una forma simple de remplazarlo es optando por otros condimentos sanos como las hierbas aromáticas, el vinagre y la cúrcuma.

6. Consume más agua

Cualquiera que sea el plan de alimentación recomendado por el nutricionista debe contener, como mínimo, la ingesta de 2 litros de agua al día.

Este líquido es esencial para hidratar el organismo y activar el funcionamiento de sus principales sistemas.

Además, contribuye a minimizar los efectos negativos de los radicales libres e influye en el estado de la piel.

7. Elige alimentos orgánicos

Healthy Organic Vegetables on a Wood Background

Los alimentos orgánicos tienen el 100% de sus propiedades nutricionales, no han sido sometidos a procesos de refinamiento y tampoco al contacto con pesticidas.

Aunque algunas veces son un poco más costosos que los industriales, vale la pena invertir para obtener todos sus beneficios.

Te recomendamos leer: Alimentos que es mejor que sean orgánicos

8. Consume frutas y vegetales crudos

Las frutas y los vegetales crudos concentran la totalidad de sus nutrientes y son mucho más beneficiosos para el organismo.

Su consumo ayuda a bajar de peso, mejora la digestión y favorece los procesos de desintoxicación del organismo.

¿Estás lista para mejorar tus hábitos alimenticios? Sigue cada uno de los consejos aquí citados y descubre que puedes llevar una dieta sana sin someterte a planes estrictos.

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