9 beneficios emocionales de los ejercicios de respiración

Lorena González · 4 agosto, 2018
Los ejercicios de respiración pueden ser de gran ayuda a la hora de combatir problemas de ansiedad e incluso pueden favorecer una mejor concentración si estamos saturados

Las emociones, los pensamientos y el cuerpo funcionan en un solo núcleo. Cualquier cosa que ocurra en uno de ellos se manifiesta en el otro. Se podría decir que es casi imposible que actúen cada uno por su lado. Por ello, cuando nos encontramos en alguna situación de nuestra vida, debemos tomar en cuenta como actúa cada uno de ellos y la repercusión que tiene lo ocurrido en los otros.

La respiración tiene mucha incidencia en la salud física y mental. Además, refleja emociones, estados anímicos, nuestra relación con el entorno, los sentimientos y el estado de nuestro cuerpo. Por eso, debemos aprender a respirar para conseguir manejar correctamente las emociones.

1. Renovación

Respirar aire puro nos ayuda a renovarnos por dentro. Nos llena de paz interior, limpia las energías negativas, nos llena de serenidad y calma las preocupaciones.

Por eso, es recomendable, después de un día o una semana de arduo trabajo, retirarnos a un lugar fresco lejos de la ciudad y la contaminación, y tomar sesiones de respiración. Así nos conectaremos con el aroma y el sonido de la naturaleza.

2. Encontrar soluciones

Hacer terapias de respiración en lugares que nos causen agrado genera una sensación de bienestar y libertad.

Entonces, dar un paseo por algún sitio que nos guste, mientras respiramos profundamente, nos puede llevar a la solución de algún problema que se nos presentó en el día. Estaremos pensando en su solución sin el peso del estrés y la ansiedad.

3. Mejora la concentración

Cuando hacemos terapias de respiración, nos permitimos conocernos interiormente de forma mas profunda, saliendo de la realidad, y cambiando los pensamientos negativos a positivos.

De esta forma, comenzamos a ver las cosas con mejor disposición y nos animamos a seguir adelante sin miedos ni trabas.

4. Nos transporta a lugares maravillosos

Con estos ejercicios de respiración, si aplicamos una buena concentración, podremos llegar a lugares inimaginables. Pondremos a volar la imaginación, logrando así canalizar aquellas energías que tanto peso nos generan, y dejarlas en ese espacio.

Al terminar volveremos regenerados y con el aura limpia.

5. Nos llena de calma

Si nos tomamos unos minutos para hacer una respiración profunda en medio de una situación de estrés, de rabia o de ira, llegaremos a un estado de calma con nosotros y con el entorno.

  • Basta con hacer diez respiraciones profundas antes de actuar o decir algo o tomar alguna decisión importante.

6. Purifica el espíritu y elimina los bloqueos mentales

La respiración nos ayuda a purificar nuestros pulmones y nuestro organismo. También, nos ayuda a controlar los niveles de estrés causados por los contratiempos del día a día.

En momentos en los que sentimos presión o nos encontramos en una situación en que no conseguimos la forma de resolver algún inconveniente nos frustramos y nos bloqueamos mentalmente. En ese caso, debemos tomarnos un tiempo para hacer ejercicios de respiración.

Su resultado será que tendremos la capacidad de resolver el problema que se presente en ese momento.

7. Es revitalizante

Para revitalizarnos a través de la respiración, debemos acelerar el ritmo inhalando y exhalando un poco más rápido. Al final del proceso debemos hacer algún sonido e inclusive cantar.

Con esto lograremos llenarnos de energía y continuaremos más activos con las actividades diarias.

8. Libera el llanto

Hay momentos en que sentimos la necesidad de llorar, pero ese llanto se queda contenido en nuestro interior y nos reprime.

Para lograr explotar ese sentimiento haremos una respiración profunda con las manos en el pecho fingiendo un sollozo. Veremos como, en cuestiones de segundos, estaremos llorando y drenando ese sentir que teníamos dentro.

9. Llena de energía

Cuando pasamos todo el día en la oficina delante de la computadora, leyendo y escribiendo informes o algún otro trabajo, llega el momento en el que el sueño nos ataca.

Bostezando y estirando el cuerpo en varias ocasiones lograremos activarnos nuevamente y sentirnos más despiertos para continuar con nuestra labor. Cuando bostezamos, la mente se llena de oxígeno y glucosa, que son estimulantes.

Ya vemos que respirar no solo es una función biológica y natural, sino que también nos ayuda a curar el alma de diversas formas. Comencemos a respirar conscientemente y logremos la sanación y un mejor manejo de las emociones.