9 simples hábitos cotidianos que podrían dañar tus oídos

Carolina Betancourth·
18 Octubre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
11 Marzo, 2019
¿Sabías que el consumo excesivo de alcohol y tabaco puede provocar un daño en la corteza auditiva central del cerebro y derivar en una reducción del volumen cerebral?

Existen varios hábitos que, aunque parezcan inofensivos, pueden dañar tus oídos. Escuchar música a un alto volumen a diario y con cascos es uno de lo más conocidos, pero ¿crees que recuerdas otros? En caso de que no te vengas muchos a la mente, no te preocupes, a continuación te comentaremos varios de ellos.

Hábitos que dañan los oídos

Estamos expuestos a numerosos ruidos (algunos inevitables y otros no) que poco apoco van afectando la audición. Dentro de los inevitables se encuentran las bocina de los coches, la sirena de las ambulancias, entre otros; y dentro de los evitables se encuentra la música que escuchamos mientras realizamos todo tipo de actividades a diario, con cascos, y la de las discotecas, por ejemplo.

Si sabemos qué malos hábitos realizamos a diario que nos pueden provocar una pérdida auditiva, podemos intentar cuidar mejor la salud y evitar la pérdida de audición.

De acuerdo con el Manual MSD, en la mayoría de los casos, la pérdida de la audición se desarrolla lentamente con el tiempo. Por lo tanto, el envejecimiento suele ser la causa más común. No obstante no es la única.

1. Fumar

Fumar cigarrillo
Es difícil dejar el hábito de fumar cuando en el entorno hay más personas que fuman. Por eso, en la medida posible, es mejor alejarse de otros fumadores.

Fumar es un mal hábito no solo es la causa principal de cáncer de pulmón y garganta. También puede promover la pérdida dela audición, ya que las sustancias tóxicas que componen los cigarrillos afectan las vías respiratorias y otros órganos, deteriorando así la salud auditiva a mediano y largo plazo. Además, el daño aumenta si no se deja el vicio.

Descubre: Beneficios de dejar de fumar y técnicas eficaces

2. Uso de secador de pelo

Aunque este dispositivo es muy útil para secar y peinar el cabello, el ruido que emite podría, a largo plazo, dañar los oídos. Por ello, las personas que trabajan en salones de belleza, que escuchan constantemente estos ruidos, deben procurar cuidar su salud auditiva y colocarse tapones, al igual que harían en un concierto o en una discoteca.

3. Escuchar música a alto volumen

A muchas personas les encanta escuchar música a todo volumen, pero esto no es saludable. Mucho menos si se hace a diario y con cascos. La exposición a los altos decibelios de forma continua afecta gravemente la salud y es una de las principales causas de pérdida de audición. El Dr. Lustig explica:

El ruido por encima de 85 decibelios (dB) puede causar pérdida de audición si la exposición se mantiene durante el tiempo suficiente; aunque la susceptibilidad a la pérdida de audición inducida por ruido varía considerablemente de una persona a otra, casi todas pierden algo de audición si están expuestas a un ruido lo bastante intenso durante un tiempo suficiente.

Según una investigación de la Universidad de Leicester (Reino Unido), este deterioro ocurre porque se generan unos cambios en el recubrimiento del nervio auditivo. Este lleva las señales del oído hasta el cerebro.

4. Exponerse a diario al ruido del tráfico

Aunque para muchos parece inevitable, el estar expuestos al ruido del tráfico también supone un riesgo de sufrir daños en los oídos. Los decibelios del tráfico, sobre todo cuando hay atasco, generan un impacto negativo en los canales auditivos.

Por esto, se aconseja escuchar música con bajo volumen o adquirir unas orejeras protectoras como las que venden en las tiendas de ortopedia. Vale la pena tenerlo en cuenta.

5. Uso inadecuado de bastoncillos para los oídos

No es recomendable usar bastoncillos de algodón para limpiar los oídos.

Muchas personas consideran que los hisopos de algodón son el mejor elemento para quitar la cera que se va acumulando en los oídos. Nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que estos pueden empujar la cera hacia el interior. Además, en el peor de los casos, pueden ocasionar una rotura de la membrana timpánica y causar sordera.

6. Consumo excesivo de ciertos medicamentos

El consumo excesivo de ciertos fármacos genera problemas en los intestinos y el sistema nervioso. No obstante, también influye de forma negativa en la salud auditiva. El oído interno se puede desgastar a causa del consumo frecuente de aspirina y medicamentos como los antibióticos y los antipalúdicos.

7. Ingerir bebidas alcohólicas

El consumo de bebidas alcohólicas en exceso puede conducir a un daño en la corteza auditiva central del cerebro. Esto provocaría una reducción del volumen cerebral. Por tanto, al deteriorarse el cerebro, también se dañan los nervios responsables de percibir los sonidos. Este es un riesgo del alcohol bastante desconocido.

Visita este artículo: Beneficios de dejar el alcohol

8. Obesidad

Hombre obeso con reflujo.

Las personas con un índice de masa corporal por encima de lo normal tienen hasta un 17 % más de riesgo de desarrollar un problema auditivo en el futuro. Por tanto, tener un peso saludable no solamente es una cuestión de estar en buena forma y prevenir enfermedades cardiovasculares. También nos ayuda a cuidar los oídos.

9. Hablar en un tono de voz alto

Por último, el ruido que se produce en una conversación grupal puede alcanzar hasta los 50 decibelios. Es decir, por encima de lo apropiado para la salud del oído. Por tanto, es importante moderar el tono de voz y educar a los más pequeños para que aprendan a hablar más suave.

Aunque no es común estar pendientes de cuidar la salud auditiva, lo cierto es que es muy necesario. Así que, para evitar una pérdida de audición temprana, lo mejor que podemos hacer es intentar evitar ciertos factores, como escuchar música a todo volumen a diario.

  • Nakamura, M., Aoki, N., Nakashima, T., Hoshino, T., Yokoyama, T., Morioka, S., … Whitlock, G. (2001). Smoking, alcohol, sleep and risk of idiopathic sudden deafness: a case-control study using pooled controls. Journal of Epidemiology. https://doi.org/10.2188/jea.11.81
  • J., G., & S., R. (1985). Ototoxic factors requiring consideration in the diagnosis of occupational hearing loss. Medycyna Pracy.
  • Daniel, E. (2007). Noise and hearing loss: A review. Journal of School Health. https://doi.org/10.1111/j.1746-1561.2007.00197.x