9 mitos comunes sobre los trastornos alimentarios

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la farmacéutica María Vijande el 14 enero, 2019
Los trastornos de alimentación son enfermedades mentales que deben ser tratadas con un especialista. De no ser así, podrían causar daños irreparables en el organismo.

Los trastornos alimentarios son cada vez más frecuentes. Gran parte de los casos se deben a las falsas creencias que se tienen sobre la manera de cuidar y mantener el peso.

La anorexia y la bulimia son las enfermedades más conocidas a nivel social, pero en este grupo también estaría la obesidad, por ser otro extremo muy peligroso al que una persona puede llegar.

Estos trastornos alimentarios suelen caracterizarse por la relación desordenada de los individuos con los alimentos y, en el peor de los casos, están acompañados con el abuso de sustancias, la depresión y la ansiedad.

Mitos sobre los trastornos alimentarios

Existen muchos mitos alrededor de este tema que es mejor aclarar para poder hacerles frente. A continuación, tienes una lista con las principales leyendas urbanas relacionadas con ellos.

1. “Los trastornos alimentarios son una moda”

trastornos alimentarios

Esto no es verdad. Aunque los estereotipos del cuerpo “perfecto” impuestos por la sociedad son la causa de los millones de casos de jóvenes afectados, no se trata, ni mucho menos, de una moda.

Según afirma este informe de la American Psychiatric Association, los trastornos de la alimentación son enfermedades mentales que requieren de atención integral psicológica para ser controladas.

2. “Los trastornos alimentarios son enfermedades de adolescentes”

Falso. Si bien una gran parte de los pacientes son jóvenes, eso no quiere decir que la enfermedad sea exclusiva de este grupo de población.

Esta puede afectar a cualquier persona, desde los más pequeños, hasta llegar a edades más adultas. Muchas mujeres caen en esta condición en su búsqueda errónea por mantener un peso bajo.

3. “Los trastornos alimentarios no son una enfermedad grave”

¡Cuidado! Lo son, y mucho. En los últimos años, la tasa de mortalidad por bulimia y anorexia ha aumentado en los países desarrollados. Esto, en parte, podría deberse al uso exacerbado de las redes sociales y sus implicaciones en la autoestima de los consumidores.

Además, en casos no tan letales, la persona ve disminuida su calidad de vida, ya que la enfermedad afecta la salud de sus huesos y también puede derivar en complicaciones cardíacas o trastornos gastrointestinales, entre otros.

Ver también: 10 síntomas que advierten de una depresión en adolescentes

4. “Los trastornos giran en torno a los alimentos”

Pese a que se producen por los inadecuados hábitos alimentarios, se trata de enfermedades de mayor complejidad con bases biológicas, psicológicas y sociológicas. El trastorno como tal puede empezar cuando el individuo de obsesiona con perder calorías y peso.

5. “No hay nada mejor que el ejercicio”

hacer ejercicio

Es cierto que para cuidar la salud y mantener el peso no hay nada mejor que la práctica regular de actividad física. Sin embargo, si la persona padece de anorexia o bulimia, esta afirmación podría resultar bastante perjudicial.

Para que el ejercicio sea bueno para el organismo es esencial apoyarlo con una nutrición balanceada. Cuando no es así, practicarlo y someter al cuerpo a semejante esfuerzo puede conducir a otras afecciones, tal y como afirma este estudio elaborado por la Dra. Cabetas Hernández.

Algunas de las más comunes son:

  • Artritis.
  • Osteoporosis.
  • Enfermedades del corazón.
  • Amenorrea: ausencia de menstruación.

6. “Recuperar el peso normal indica que el paciente ya se curó”

Curar por completo un trastorno alimentario no es tan simple como ingerir alimentos hasta recuperar el peso normal. Al tratarse de un problema de salud mental es imprescindible apoyar la buena dieta con una terapia cognitivo-conductual, que tiene como objetivo sustituir los pensamientos negativos por aquellos que son sanos.

Por la complejidad que implican, la terapia puede durar meses, incluso cuando ya se ha alcanzado un peso estable.

7. “Solo se puede sufrir de un trastorno alimentario”

Falso. Quienes los desarrollan pueden recibir un diagnóstico combinado, es decir, los dos al mismo tiempo: bulimia-anorexia.

La bulimia es un trastorno que se diferencia por los atracones de alimentos, acompañados por vómitos provocados. Por su parte, la anorexia se caracteriza por causar en la persona una imagen distorsionada de su cuerpo, suprimiendo todo su deseo de comer.

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8. “Las personas con obesidad no tienen voluntad para adelgazar”

Antes de juzgar, es esencial saber que la obesidad es un tipo de trastorno tan complejo como la anorexia y la bulimia. Más allá de la fuerza de voluntad, su complejidad tiene que ver con factores culturales, ambientales, biológicos y psicológicos que deben ser abordados y tratados.

9. “Solo las mujeres pueden tener trastornos alimentarios”

¡Falso! Esto afecta tanto a hombres como a mujeres. Si bien las mujeres son más propensas a caer a causa de los estereotipos de belleza femenina, los hombres también son proclives a caer en este problema.

Es importante pedir ayuda

¿Conoces a alguien que pueda padecer un trastorno alimentario? De ser así, debes buscar ayuda de inmediato. Aunque pueda parecer un problema sin mayor complicación, el hecho es que dejar avanzar estas enfermedades puede resultar letal.

Hay que dejar a un lado la belleza impuesta a través de la publicidad y las redes sociales. Cada persona es diferente, y cada uno posee su propio atractivo. No sirve de nada compararse con nadie. Maltratar el cuerpo lo único que puede provocar son daños en el organismo, muchas veces, irreparables.

  • Garrido A., G. E. (2011). Trastornos alimentarios. REDUCA. https://doi.org/10.1111/2041-210X.12261
  • Rutsztein, G., Murawski, B., Elizathe, L., Arana, F., Armatta, A. M., & Leonardelli, E. (2010). Trastornos alimentarios en mujeres adolescentes: un estudio comparativo entre pacientes, estudiantes de danza y estudiantes de escuelas medias. Revista Colombiana de Psiquiatría. https://doi.org/10.1016/S0034-7450(14)60254-7
  • Espina, A., Ortego, M. A., De Alda, Í. O., Yenes, F., & Alemán, A. (2001). La imagen corporal en los trastornos alimentarios. Psicothema. https://doi.org/10.1063/1.3553504