Tipos de amputaciones, menores y mayores

Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
· 3 febrero, 2019
Una amputación es la pérdida de una parte del cuerpo, generalmente en una extremidad. Conoce los tipos de amputaciones, menores y mayores que hay, cómo se realizan y sus posibles resultados.

Una amputación es la pérdida de una parte del cuerpo, generalmente un dedo de la mano o del pie, un brazo o una pierna. Las amputaciones ocurren por una cirugía, un accidente o un traumatismo. Además de las causas por las que se llega a una amputación, existen diferentes tipos de amputaciones.

Actualmente, las amputaciones se llevan a cabo cuando la persona tiene una afección que puede ponerla en peligro de muerte. Por ejemplo,  cuando el paciente tiene cáncer de huesos, heridas en las que no se puede salvar el miembro, gangrena (los tejidos mueren porque no les llega la sangre o porque hay una infección), entre otras. En el caso de una cirugía, la amputación se utiliza para controlar el dolor o el proceso causado por una enfermedad de la extremidad, como puede ser un tumor maligno.

La amputación de una prate del cuerpo puede derivar en los que se conoce como síndrome del miembro fantasma.  La persona amputada siente como si la parte faltante siguiera presente y funcional. También pueden presentar dolor, ardor, comezón, calambres y hasta parálisis del área afectada. Existen tratamientos para este síndrome, aunque son desafiantes para médicos y pacientes.

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¿Cómo se realiza una amputación?

Los diferentes tipos de amputaciones, en general, se deben realizar tratando de conservar la mayor cantidad de extremidad posible. Lo primero que se debe hacer es ligar la arteria y la vena que cruzan por la zona que se va a amputar. El fin de esta maniobra es evitar una hemorragia.

Después, se deben cortar los músculos que rodean la extremidad y finalmente los huesos correspondientes con una sierra. Después de extirpar completamente el tejido muerto, el médico puede decidir si cerrar el resto de la piel (amputación cerrada) o dejar la zona abierta (amputación con colgajo abierta).

En una amputación cerrada se debe suturar la herida de inmediato. En el caso contrario, la piel se mantendrá corrida de la zona de amputación durante varios días para que se pueda limpiar bien el tejido, evitando así que se infecte la herida quirúrgica.

pierna amputada

Más tarde, una vez que el tejido del muñón esté limpio y sin infección, la piel sobrante se sutura para cerrar la herida. Luego se aplicará una venda de acuerdo a la técnica quirúrgica que se haya llevado a cabo. Además del vendaje, el médico puede colocar una media sobre la zona amputada para mantener las sondas de drenaje y los vendajes de la herida.

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Clasificación y tipos de amputaciones

Podemos hacer una amplia clasificación de los tipos de amputaciones dividiéndolas en menores y mayores. Las primeras son las que se limitan solamente al pie y las segundas, las mayores, engloban a más articulaciones, como la rodilla o la cadera. Dentro de los tipos de amputaciones menores podemos destacar 3:

  • Transfalángica.
  • Digital trasmetatarsiana.
  • Transmetatarsiana del pie.

Y en dentro de la clasificación de las amputacioes mayores, deberíamos conocer estas 6:

  • Amputación infracondilea o transtibial: se lleva a cabo a nivel de la tibia. A pesar de que requiere rehabilitación, tiene la ventaja de que se conserva la rodilla facilitando la implantación de una prótesis.
  • Amputación de Syme: se realiza a nivel del tobillo.
  • Amputación de Pirogroff: es muy similar a la anterior aunque menos frecuente. En este caso, se conserva un poco del hueso calcáneo.
  • Desarticulación de la rodilla: se amputa la pierna a nivel de la rodilla y sí requiere rehabilitación.
  • Amputación supracondilea: esta cirugía se realiza por encima de la rodilla. Se debe realizar una rehabilitación muy complicada que dependerá del tamaño del muñón. Sin embargo, es la que menos problemas tiene a la hora de cicatrizar.
  • Desarticulación de cadera: es la más peligrosa, ya que presenta un alto índice de mortalidad. Se realiza en casos extremos.

A continuación explicaremos brevemente las principales características de las amputaciones menores.

Amputación transfalángica

Es una amputación menor, por lo que se realiza en el pie, en concreto, se amputa la parte distal del dedo anular. Es una operación fácil que no necesita rehabilitación ni ortesis, es decir, cualquier aparato externo que sirva como ayuda o soporte para andar o apoyar el pie. Se utilizan mucho en el campo de la ortopedia.

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Amputación digital transmetatarsiana

En este caso, la amputación se realiza por debajo de la cabeza del metatarso, que es un hueso del pie formado a su vez por otros 5 huesos, los metatarsianos. Esta operación, al igual que la anterior, no necesita rehabilitación. Solo se coloca una silicona o esponja entre los dedos para evitar que estos se desvíen.

Amputación transmetatarsiana del pie

Es la última amputación menor que veremos. Se lleva a cabo la amputación de todos los dedos del pie a nivel transmetatarsos. Tampoco requiere rehabilitación, ya que se coloca un relleno por dentro del zapato con el fin de ayudar al paciente a caminar de la forma más natural posible.

La recuperación después de la amputación

La recuperación y la capacidad para funcionar después de una amputación dependen de muchos factores. Por ejemplo, del motivo de la amputación, si la persona tiene diabetes o flujo sanguíneo deficiente, y de la edad.

Muchos amputados utilizan extremidades artificiales. Aprender a usarlas requiere tiempo, pero la fisioterapia puede ayudar. La recuperación puede ser difícil y frustrante. Por eso, es importante hablar con el médico ante cualquier duda para evaluar un tratamiento con medicina o con terapia.

Lo principal, es que la mayoría de las personas pueden estar activas aun después de una amputación. Llevará un tiempo adaptarse pero, en general, es posible seguir con la vida cotidiana.