¿A qué se debe el dolor abdominal en el embarazo?

Antonella Grandinetti · 20 marzo, 2019
El dolor abdominal en el embarazo no tiene por qué ser indicio de una enfermedad de gravedad, existen causas simples que pueden provocar esas molestias. Descubre todo en este artículo.

El dolor abdominal en el embarazo suele preocupar muchísimo a las madres y, de hecho, es el principal motivo de consulta al médico. En este artículo, te contaremos por qué se producen estas molestias, cómo puedes aliviarlas y cuándo es necesario acudir al hospital.

El dolor abdominal en el embarazo

Las molestias abdominales durante el embarazo son bastante comunes debido a los cambios que afronta tu cuerpo durante la gestación. Por lo general, esto no significa que ni tú ni tu bebé os encontráis en peligro.

Generalmente se trata de situaciones derivadas del crecimiento del bebé en el abdomen y, en muchos casos, se resuelven fácilmente. A continuación daremos respuesta a cuáles son sus posibles causas.

Principales causas

1. Acumulación de gases

Gases durante el embarazo.
Los gases son normales durante el embarazo, como consecuencia de los cambios digestivos durante la gestación.

El aumento de los niveles de progesterona suele producir un relajamiento de los músculos y una ralentización del sistema digestivo que se asocia a la acumulación de gases.

Por otra parte, en el tercer trimestre, el bebé es tan grande que presiona el estómago y puede afectar a la digestión. Por este motivo, en los meses finales son más habituales molestias como la acidez o las indigestiones.

El estreñimiento puede también generar flatulencias y estas, a su vez, desencadenar cólicos. La acumulación de heces, que no se eliminan facilmente, puede generar una dificultad para eliminar los gases, apareciendo entonces el malestar.

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2. Dolor del ligamento redondo

El ligamento redondo es aquel que conecta tu útero con la ingle. A medida que tu útero se estira para albergar a tu hijo, pueden aparecer diferentes malestares que van desde un dolor agudo y punzante pero puntual, a un dolor persistente y sordo.

El dolor del ligamento redondo se suele dar durante el segundo trimestre y suele afectar la cadera o el abdomen de la embarazada. Las molestias pueden desencadernarse por cambios de posturas, toser o incluso, reírse.

3. Contracciones de Braxton Hicks

Mujer con contracciones: dolor abdominal en el embarazo
Aprende a diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto.

En la segunda mitad del embarazo suelen aparecer las famosas contracciones de Braxton Hicks, también llamadas «contracciones de práctica». Si bien son molestas, no son peligrosas para ti ni para tu bebé, de hecho tu cuerpo las genera para irse preparando lentamente para el parto.

Las contracciones de Braxton suelen sentirse como un endurecimiento de la tripa. El estómago se pone momentáneamente firme y duro como una roca. No obstante, no generan dolor sino simple incomodidad.

4. Otras problemáticas

Los problemas digestivos como la sensibilidad a un determinado alimento, las infecciones urinarias, los cálculos renales o los virus estomacales pueden generar dolores pasajeros en el abdomen. Presta atención a estas sintomatologías y trátalas como es debido bajo supervisión médica. 

Cómo aliviar el dolor abdominal en el embarazo

Embarazada comiendo una ensalada
Lleva una alimentación equilibrada y realiza varias comidas al idea para evitar recargar tu estómago.

Las causas del dolor abdominal en el embarazo descritas anteriormente no revisten gravedad ni amenazan la salud del niño ni de la madre. Si deseas aliviar las molestias, puedes:

  • Evitar las comidas copiosas: comer mucho obliga al estómago a trabajar más. Es preferible que comas poco y más seguido para así evitar molestias.
  • Comer tranquila: cuando comemos rápido, ingresa más aire en el estómago y esto puede generar flatulencias.
  • Abstenerte de comidas que te generan gases: la coliflor y el brócoli suelen provocar flatulencias así que ¡mejor no consumirlas al menos por un tiempo!
  • Evitar realizar cambios de postura bruscos para minimizar los dolores del ligamento redondo. Además, estos movimientos pueden desencadenar también las contracciones de Braxton Hicks.
  • Beber suficientes líquidos para evitar el estreñimiento y la deshidratación. Esto último puede causar la aparición de las falsas contracciones.
  • Descansar: relajarte y hacer un poco de reposo puede ser lo que necesitas para reducir las molestias en el abdomen.

Cuándo acudir al hospital

Si bien, la mayoría de las veces el dolor abdominal en el embarazo está relacionado con molestias que no revisten gravedad, existen algunos motivos por los cuales deberías acudir al médico cuanto antes. A continuación te presentamos las principales razones por las que deberías ir al hospital.

1. Embarazo ectópico

Mujer con dolor abdominal en el embarazo
El embarazo ectópico es una de las causas graves del dolor abdominal.

Si al inicio del embarazo sientes dolor en el abdomen, ya sea intenso o leve, acompañado de sangrado vaginal, no lo dudes y consulta con tu médico. El embarazo ectópico se produce cuando el óvulo es fecundado fuera del útero y puede poner en riesgo la vida de la mujer si no se trata a tiempo.

2. Aborto espontáneo

Entre la semana 13 y la 20, un dolor abdominal fuerte puede indicar un aborto espontáneo, es decir que por algún motivo el feto no continúa desarrolládose y el cuerpo lo expulsa en forma de hemorragia.

Es importante que ante esta triste situación visites a tu médico para que te revise y tome las precauciones necesarias para proteger tu salud y posibilitar un futuro embarazo.

3. Desprendimiento de placenta

La placenta se encarga de brindarle al bebé oxígeno y alimentos a través del cordón umbilical. Cuando se produce un desprendimiento de placenta o abrupción, la misma se separa total o parcialmente de la pared del útero. Esta condición puede dificultar que el bebé reciba el oxígeno y los nutrientes que necesita para continuar su desarrollo.

El dolor abdominal repentino y constante, acompañado de malestar general puede ser indicativo de una abrupción. En algunos casos se observa sangrado vaginal pero en otros la sangre queda atrapada tras la placenta y, por ende, no se produce la hemorragia.

La prevalecencia del desprendimiento de placenta es de 1 cada 100 embarazos. Por ello, ante la menor sospecha, consulta con tu médico. Esta condición puede generar parto prematuro o nacimiento sin vida en sus formas más extremas.

4. Preeclampsia

Mujer embarazada midiéndose la presión arterial
La hipertensión durante la gestación es uno de los posibles indicativos de preeclampsia.

Esta condición se produce debido a un riego sanguíneo reducido a la placenta. Su sintomatología incluye retención de líquidos, presencia de proteínas en orina, hipertensión arterial y dolor en la parte superior derecha del abdomen. Una preeclampsia no tratada a tiempo puede llegar a comprometer la vida del bebé y la madre.

Descubre: Preeclampsia y sus complicaciones en el embarazo

5. Apendicitis

Esta condición se presenta, por lo general, con dolor en la parte inferior derecha del abdomen, náuseas, pérdida de apetito y vómitos. En algunos casos, la embarazada sufre también de fiebre y diarrea. La atención rápida es importante para proteger la salud de la madre y el bebé.

6. Contracciones de parto

Si las sientes, ¡acude al hospital porque ha llegado la hora del parto! Estas contracciones se sienten en la espalda y se irradian desde allí a la parte baja del abdomen. Además, van creciendo en intensidad y se mantienen regulares en el tiempo, acelerándose su aparición con el correr de las horas y aumentando su duración.

El dolor abdominal en el embarazo por lo general no es síntoma de una enfermedad grave. Si tienes dudas al respecto, te sientes sin fuerzas, fatigada o tienes fiebre, consulta con tu médico.

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