¿A qué se debe el dolor de cadera en las mujeres?

Valeria Sabater·
19 Febrero, 2020
Cuando el dolor sea muy agudo se recomienda guardar reposo. Cuando baje la inflamación se pueden hacer ejercicios suaves y aplicar masajes en la zona.

El dolor de cadera es algo muy habitual entre las mujeres, especialmente en aquellas de mayor edad. A veces se siente como una extraña pesadez o una punzada molesta que impide andar con normalidad. Son dolores que pueden extenderse hasta el vientre incapacitando para muchas tareas de la rutina cotidiana.

Las causas pueden ser muchas y muy variadas. A veces se debe a la menstruación, otras a problemas musculoesqueléticos generalmente asociados al menor tono muscular de las mujeres o a la menor densidad ósea de sus huesos. En cualquier caso, para confirmar la causa del dolor en concreto y para poder fijar un tratamiento adecuado, debes acudir al médico si sientes que los síntomas son extraños, fuertes o no desaparecen. Solo así se podrá obtener un diagnóstico preciso.

Posibles causas de los dolores de cadera

Bursitis de cadera

La bursa es un saco cerrado que rodea nuestras articulaciones y contiene el denominado líquido sinovial. La función de este líquido es reducir la fricción al realizar movimientos. Si la bursa se inflama se produce lo que conocemos como bursitis, una afección molesta que ha de ser tratada por un especialista.

Remedios naturales 

De forma complementaria al tratamiento que recomiende en cada caso el especialista, es bueno consumir zanahorias (contienen betacarotenos), frutas cítricas, tomates y todas aquellas verduras que contengan vitamina A y B. Aunque no existen estudios científicos que avalen esta práctica, debido a las buenas propiedades de estos alimentos, los mismos resultarán en todo caso favorables a la persona.

Durante las fases muy agudas de dolor es necesario guardar reposo para que baje la inflamación.

Cuando el dolor remita podemos hacer pequeños ejercicios, como subir escaleras poco a poco, dar pequeños paseos o realizar determinados estiramientos sin excederse. Los masajes en la cadera también son muy beneficiosos, haciendo caminar los dedos a lo largo de esta, oprimiendo la zona inflamada. Es recomendable también aplicar compresas frías en la zona para ayudar a reducir la inflamación.

Zumo de zanahoria.

Polimialgia reumática

Es una afección que incide sobre todo en las articulaciones de la cadera. Genera rigidez articular y molestias al andar que, en caso de no tratarse, irán aumentando día a día. La polimialgia reumática tiene mayor incidencia en personas de más de 65 años.

Remedios naturales

En estos casos es muy conveniente acudir al médico pronto para que nos ofrezca un tratamiento adecuado. De forma complementaria, nunca está demás realizar determinadas rutinas de ejercicio que permitan paliar las molestias derivadas de esta enfermedad.

Nadar, aplicar compresas calientes en los músculos afectos o realizar pequeños masajes en la zona son actividades muy beneficiosas para detener el desarrollo de la polimialgia.

Artritis

Especialmente característica en las mujeres y más en la zona de la cadera. En concreto, la osteoartritis es la enfermedad en la que los huesos se desgastan y pierden masa. El dolor se focaliza en la ingle, la cadera, o incluso en la parte interior del muslo, apareciendo rigidez e inflamación.

Remedios naturales 

Un remedio natural que puede ayudar es tomar jugo de apio, ya que contiene potasio, sodio, calcio, fósforo, azufre, magnesio, hierro y vitaminas A, B, C y E. Todo ello ayuda a suplir la de falta nutricional de la artritis. Puedes hacer un jugo de apio utilizando una licuadora. También se puede hacer un té de apio usando tanto el tallo como las hojas.

Tendinitis

Esta es la causa más habitual de dolor articular entre las mujeres jóvenes. Se debe a la inflamación de los tendones alrededor de la cadera: un mal movimiento, un mal paso o un giro brusco de la cadera puede dar lugar a esta afección tan común.

Remedios

Para tratar la tendinitis, como en cualquiera de los otros casos, seguiremos siempre las recomendaciones médicas. En este supuesto, lo más habitual es que el especialista nos recomiende reposo y analgésicos. Pedir consejo a un fisioterapeuta sobre el caso concreto también será muy recomendable puesto que podrá indicarnos qué hacer exactamente.

Además, para ayudar a tratar el problema, son recomendables los baños calientes y fríos, y también los baños con sal gorda.

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