Acaba con la irritabilidad, ansiedad y depresión

Ekhiñe Graell · 24 abril, 2019
Una buena alimentación y la actividad física afectan la salud de nuestro cerebro, por lo que pueden influir positivamente a la hora de tratar estos problemas

La irritabilidad, la ansiedad o la depresión son algunos de los problemas de salud mental más comunes en nuestra sociedad. A menudo, se experimentan como un complejo conjunto de desafíos emocionales y funcionales. La ciencia nos ayuda a comprender la conexión existente entre la mente y el cuerpo y vemos cómo la ansiedad y la depresión pueden ser provocadas por una variedad de factores.

Estos factores pueden ser de naturaleza nutricional, psicológica, física, emocional, ambiental, social, espiritual, así como genéticos o de enfermedad cerebral.

Mientras que a menudo oímos hablar de una causa bioquímica, no está claro si el nivel de los neurotransmisores es la causa real de la irritabilidad, ansiedad y depresión. O si simplemente un síntoma de que una persona está ansiosa o deprimida.

La irritabilidad, ansiedad y depresión no son ni mucho menos lo mismo, pero a menudo se presentan juntas. No es raro que las personas con depresión experimenten ansiedad y las personas con ansiedad la depresión, así como irritabilidad.

Mejorar nuestra salud mental

Mientras que la depresión y la ansiedad por lo general se clasifican como enfermedades mentales, nos resulta más útil pensar en ellos como trastornos de la salud del cerebro .Esto está directamente relacionado con la estructura física y los mecanismos del cerebro, así como los problemas emocionales y relacionales que tenemos.

Esta perspectiva pone de relieve la necesidad de cuidar el cerebro, el cual, al igual que otros órganos del cuerpo, se ve afectado por nuestro estilo de vida. Como tal, lo que comemos, cómo nos movemos y la calidad de nuestro sueño son factores que afectan al funcionamiento de nuestro cerebro.

Además, la forma en que manejamos el estrés y otras emociones, la calidad de nuestras relaciones y nuestro sentido de propósito, todos juegan un papel en la salud mental.

Síntomas de la ansiedad y depresión

Depresion simple

La ansiedad y la depresión nos impiden desarrollar nuestra vida de forma normal, alteran nuestros hábitos y comportamientos y afectan a nuestras relaciones en general, trabajo, familia, pareja, etc.

Se manifiestan mediante síntomas que pueden ser de distinto origen. Veamos:

  • Físico: como dolor abdominal, punzadas, taquicardias, dificultad para respirar, mareos, temblores musculares, sudoración, cansancio…
  • Mental: irritabilidad, angustia, miedo, huida o evitación, inseguridad, falta de concentración, agobio, obsesión, tristeza…

Por lo general, estos trastornos son producidos por preocupaciones exageradas y reiteradas, así como la dificultad para adaptarnos a los cambios en nuestra vida personal o profesional.

10 acciones para acabar con la irritabilidad, ansiedad y depresión

Empieza a cuidar de tu cerebro con los siguientes consejos:

  1. Respira lentamente, la lenta exhalación ayuda a relajar el cuerpo: la respiración abdominal te permitirá relajar conjuntamente mente y cuerpo.
  2. ¡Mueve tu cuerpo! Es bueno que realices una actividad física que te motive, que te haga vencer la pereza del sofá y te incite a ponerte en marcha.
  3. Pasa tiempo en la naturaleza: dar un paseo al aire libre, hacer un picnic en familia, practicar la jardinería… Todo ello te ayudará a estimular tu cerebro.
  4. Consigue un sueño regular y reparador: dormir bien es esencial. Durante el sueño, se producen una gran cantidad de procesos celulares y metabólicos fundamentales para mantener en buen estado tu mente y tu cuerpo. No subestimes las horas de sueño porque son tan valiosas como las horas consciente.s
  5. Pasa tiempo con apoyo amigos o la familia: la red social es fundamental para realizar conductas salutíferas. Rodéate de gente que te aporte y no que te reste.
  6. Acepta la imperfección: no todo se puede controlar y no siempre podemos hacer todo a la perfección. A veces es adecuado bajar el listón y simplemente aceptar que todos cometemos errores. Y que lo perfecto no existe.
  7. Alimentación e hidratación: una dieta equilibrada y la ingesta de entre 2 o 3 litros de agua, benefician a tu cerebro.
  8. Medita (sentado o en movimiento): es recomendable que tras una intensa jornada de trabajo, te dediques unos momentos a ti. Puedes, por ejemplo, en ese tiempo practicar el auto-conocimiento.
  9. Practica el perdón: el resentimiento y la ira no son buenos consejeros. Sustitúyelos por emociones positivas y sé feliz.
  10. Practica el agradecimiento: es de buen nacidos ser agradecidos. 

Con estas sencillas recomendaciones, tu cerebro estará a pleno rendimiento. Incorpóralos a tus rutinas y ¡cuéntanos cómo te sientes!

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