Qué aceite consumir en tu cocina

A la hora de elegir un aceite para cocinar debemos intentar optar por aquellos de primera presión en frío y, en la medida de lo posible, consumirlos crudos para no alterar sus propiedades

Uno de los productos que más se utilizan a la hora de cocinar es el aceite. Aunque hay muchas variedades y presentaciones, en general se emplea como añadido de aquellas recetas que requieren algo de grasa para cocinarse.

Es común que los consumidores no sepan qué opciones elegir para no perjudicar la salud. Si bien es fácil pensar que son saludables por el hecho de ser de “origen vegetal”, en realidad hay algunas alternativas desaconsejadas por su alta concentración de grasas saturadas.

Y es que, aunque algunos contienen grasas buenas y malas, otros cuentan con una composición química que puede resultar dañina cuando se añaden de manera excesiva en las principales comidas de la dieta.

Por esta razón, antes de incorporarlos habitualmente en la alimentación, lo idóneo es aprender a diferencias los “saludables” de los “dañinos”.

¿Cómo reconocer los aceites saludables?

Es bueno seleccionar los aceites beneficiosos para la salud.

Durante muchos años se han ignorado las propiedades de los aceites que se pueden adquirir en el mercado. Las personas suelen comprar cualquier variedad, ya que piensan que tienen la misma finalidad: freír o preparar comidas con facilidad.

Lo cierto de todo es que cada versión tiene distintas cualidades, en función de su origen y del proceso al que fue sometido por la industria. Mientras que algunos conservan sus propiedades, otros sufren alteraciones que pueden afectar la salud.

  • Más del 70 % de aceites vegetales concentran grandes cantidades de grasas saturadas, consideradas como dañinas para la salud cardiovascular y el peso corporal.
  • Por esto, lo ideal es elegir las fuentes de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, que le brindan algunos beneficios al cuerpo y tienen un menor impacto negativo.

La forma de reconocerlos es bastante sencilla: basta con leer su información nutricional para determinar qué cantidad de grasas dañinas tienen o si aportan alguno de los ácidos grasos recomendados para la dieta.

Lee también: Lo que necesitas saber acerca de los aceites comestibles.

Aceite de oliva, la mejor opción

El producto estrella de la dieta mediterránea ha logrado posicionarse como uno de los mejores aceites para la cocina. Contiene ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que, una vez asimilados, ayudan a mejorar la salud.

Su consumo está relacionado con la regulación del colesterol y la protección del sistema cardiovascular. Además, se le atribuyen propiedades antiinflamatorias y digestivas que previenen y combaten algunas enfermedades.

  • Contiene ácido oleico, también conocido como omega 9, el cual no interfiere en la asimilación de omega 3 como sí lo hace el omega 6.
  • Su presentación extra virgen aporta vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes que minimizan el impacto negativo de los radicales libres.

No se recomiendan las presentaciones refinadas, puesto que este proceso disminuye su calidad nutricional. Sin embargo, cabe mencionar que muchas de las opciones puras son demasiado costosas en comparación con otros aceites.

Otro aspecto relevante en cuanto a su papel en la nutrición es la manipulación que se le da. En este sentido, lo ideal es consumirlo crudo, o bien, en preparaciones con temperatura media.

Otros aceites saludables que puedes consumir

El aceite de coco tiene muchas aplicaciones para la belleza.

Hay otros tipos de aceites que pueden ser útiles para cocinar. Algunas recetas no van bien con el sabor del aceite de oliva y, por lo tanto, es preferible emplear otras alternativas.

Las opciones más destacadas son:

  • Girasol
  • Canola o colza
  • Maní
  • Ajonjolí
  • Coco
  • Lino
  • Aguacate

Visita este artículo: Beneficios del aceite de coco en la estética.

¿Cuáles son los aceites que debes evitar en tu cocina?

El aceite de soja es un aceite vegetal.

Los aceites dañinos tienen varias cosas en común que, por desgracia, resultan atractivas para muchos consumidores. En primer lugar, su precio es bastante económico si se compara con alguno de los aceites saludables mencionados.

Por otro lado, son muy fáciles de manipular, suelen dejar un sabor agradable en las comidas y parecen inofensivos. En estos se incluye productos grasos con lípidos hidrogenados como lo son las margarinas.

Estas variedades están compuestas en su mayoría por ácidos grasos saturados y, por si fuera poco, al someterse a temperaturas altas se modifica su estructura molecular.

Los aceites que deberían evitarse son:

  • Aceite de palma
  • Aceite de soja
  • Margarinas vegetales
  • Aceite de maíz
  • Manteca de cerdo
  • Mantequilla de vaca

¿Te has fijado en la calidad de aceite que consumes en tu cocina? ¿Empleas aceites dañinos para cocinar? ¡Cuidado! Aunque al principio parecen no causar efectos en el cuerpo, con el tiempo pueden influir en algunos problemas de salud.

Elige un aceite saludable y, de ser posible, úsalo de forma moderada, optando por emplear métodos de cocción alternativos para tus alimentos.