Aceites para hacer crecer el cabello - Mejor Con Salud

Aceites para hacer crecer el cabello

Tanto el aceite de almendras como el de oliva son muy recomendables, ya que estimulan la circulación en la zona y favorecen el crecimiento del cabello

Es sabido el poder que tienen los aceites para diferentes problemáticas a nivel salud. Por ello, en esta selección encontrarás algunos que gracias a sus propiedades te servirán para mejorar el aspecto de tu cabello, sobre todo si deseas que crezca más rápido.

Aceites para crecer el cabello: los más populares

Entre los aceites ideales para el cuidado de tu cabello, puedes conseguir fácilmente:

Aceite de coco: sirve para limpiar, proteger y nutrir por sus composiciones químicas, que pasan muy fácilmente por la membrana celular. Evita que el cabello pierda proteínas y reemplaza lo que se pierde (aceites naturales) por el lavado o la exposición a toxinas. Puedes hacer masajes en el cuero cabelludo luego del baño.

Aceite de oliva: seguramente lo tendrás en tu cocina. Usalo para reducir el tamaño del folículo piloso. Bloquea la hormona dihidrotestosterona, promueve el crecimiento del cabello, libera a los radicales libres, aporta nutrientes y estimula la circulación.

Aceite de lavanda: en cosmética, de los más populares y a su vez, de los más eficaces para prevenir la caída del cabello. Es también antiséptico, luchando contra virus, hongos y microbios.

Aceite de ricino: otro de los eficaces anti alopecía, contiene un fuerte agente antifungicida y antibacteriano, protege, hidrata y deja el cabello brillante, fuerte y grueso.

Aceites para crecer el cabello: otras opciones

Existen más alternativas a la hora de cuidar de nuestro cabello. Estas son algunas:

Aceite de jojoba: no penetra en el cabello como otros aceites, sino que sella el folículo piloso y sella la humedad, además rompe la acumulación de la costra, una de las causas del cabello quebradizo.

Aceite de almendras: propiedades similares a las del oliva, protege e hidrata, elimina las células muertas que se acumulan en la piel, permite crecimiento libre, alivia la inflamación del cuero cabelludo, conserva los folículos y es eficaz para el tratamiento de dermatitis.

Aceite de romero: estimula los folículos para que produzcan nuevos cabellos, inhibe la caída y la aparición de canas, elimina la caspa y suaviza el cuero cabelludo. Además, tiene propiedades desinfectantes, previene de la proliferación de bacterias.

Aceite de pescado: si bien no hay estudios que avalen sus beneficios para el cabello, se sabe que este aceite si se ingiere en forma de cápsula ofrece sus ácidos grasos omega 3 entre otros, para ayudar desde adentro a una mejor salud externa y capilar.