Acoso escolar: cómo detectarlo a tiempo

Daniela Colmenares · 7 julio, 2018
Como padres, debemos ayudar a nuestros hijos a tener una vida escolar feliz y sin problemas. El acoso escolar puede volverse perjudicial para la victima. Actúa y ayuda a tu hijo a ponerle fin a esa desagradable situación.

Prevenir, detectar y detener el acoso escolar cuanto antes es fundamental para evitar el desarrollo de secuelas y evitar que la situación se haga crónica. Desde ser diferente a los demás, hasta la forma de vestire de un niño, pueden ser causas para que este sufra de acoso escolar.

Este tipo de situaciones es muy común en los niños, pero son muy pocos los que se atreven a decir que son víctimas de esto. A veces porque no son conscientes de que lo que ocurre no está bien, sienten vergüenza o piensan que nadie les creerá.

Los padres desempeñan un papel fundamental para detectar el acoso. Es necesario mantenerse alerta a los cambios de conducta del niño. Hay que darle apoyo si sufre algún tipo de acoso. Se debe evitar hacerlo sentir culpable. Lo más recomendable es hacerlo sentir en un entorno sano en el cual pueda contar lo que le está pasando sin miedo a ser juzgado.

¿Cómo detectar a tiempo el acoso escolar?

Para detectar el acoso debes estar alerta a los cambios en el comportamiento de tu hijo. Las víctimas de acoso escolar se vuelven más irritables, violentos y suelen tener varias rabietas al día. Además, pueden tener cambios psicosomáticos como dolores de cabeza, estómago e incluso un gran miedo a la hora de ir al colegio.

Acoso escolar.

Si tu pequeño deja de ir a excursiones escolares, no quiere ir al colegio y tampoco a las fiestas de cumpleaños de otros niños, debes considerar conversar con él para saber qué puede estar ocurriendo en su entorno. Otra cosa que suele suceder cuando un niño es víctima de acoso escolar es que sus pertenencias comienzan a llegar rotas del colegio, o se “extravían”.

1. Tu hijo no querrá ir a la escuela

Cuando un niño es víctima de acoso escolar no quiere estar cerca de sus acosadores. Por lo tanto, es normal que llore al momento de ir al colegio. Incluso, que llegue a fingir malestares para quedarse en casa.

Si tu hijo oculta información sobre el colegio es una señal de alarma. La tendencia natural del niño es la de ocultar el acoso. Por temor, porque está amenazado o porque cree que es una situación pasajera.

Por eso, es recomendable mantener una buena comunicación con tu pequeño y preguntarle constantemente por lo que ocurre en la escuela, la relación con sus compañeros y los temores que pueda tener.

2. Tu hijo se volverá inseguro

La inseguridad y desconfianza son características comunes en los niños que sufren de acoso escolar. Cuando un compañero de clases los fastidia con frecuencia por su forma de ser, vestir o hablar, los niños se sienten vulnerables y les cuesta creer que otras personas no le harán lo mismo. Como consecuencia, se vuelven personas introvertidas y tratan de pasar desapercibidos. Además, les cuesta hacer cualquier tipo de contacto visual con otras personas.

Leer también: Tips para superar la timidez

3. Tu hijo se volverá agresivo en el hogar

El acoso escolar puede provocar que el niño tenga fuertes cambios de conducta. Esto se debe a que si no es capaz de compartir lo que le sucede, callará sus sentimientos y terminará expresándolos de otra manera.

Algunos niños, cuando son acosados, suelen tener un comportamiento agresivo con sus padres. Esto lo hacen para liberar la frustración que traen del colegio a causa del hostigamiento que sufre en clases.

4. Tu hijo llorará a escondidas

Los niños que son víctimas de acoso escolar no lo comentan con sus padres por temor a que estos conversen dicha situación en el colegio y el acosador quiera tomar venganza. Por lo que buscan llorar en silencio. De esa forma, nadie les preguntará sobre las razones de su llanto.

Bullying emocional.

Por esta razón es importante mantener una comunicación abierta y transmitirle confianza a los niños. Así sentirán que pueden compartir lo que sucede en clases sin necesidad de que haya consecuencias que pongan en riesgo su dignidad física.

5. Tu hijo llegará con moretones

Algunos acosadores recurren a los insultos. Otros prefieren el castigo físico. Si tu hijo frecuentemente llega a casa con moretones, debes preguntarle qué ocurre. Lo más probable es que busque responderte con una mentira como “me he caído” o que tuvo un accidente en la clase de deporte.

Si esto ocurre, lo primero que debes hacer es hablar con tu pequeño y preguntarle quién le está haciendo eso. Si no te da una respuesta clara, dirígete a su maestra y conversa la situación. Así, ella estará al tanto de quiénes son los niños problemáticos del curso. Sabrá exactamente qué reprimendas se pueden tomar contra el hostigador.

Consecuencias del acoso escolar

Un niño que es víctima de hostigamiento en el colegio puede sufrir de muchas y profundas consecuencias:

  • Denotan una muy baja autoestima.
  • Se vuelven personas totalmente pasivas.
  • Presentan trastornos emocionales.
  • Sufren de ansiedad, depresión y estrés.
  • No tienen ánimos de continuar con las actividades académicas y evitan, a toda costa, ir al colegio.

Resentimiento

Si tu hijo sufre de bullying lo más probable es que desarrolle sentimientos de resentimiento y rencor, no solo hacia su agresor, sino, a su entorno en general. Esto puede producir que él mismo se vuelva un hostigador y repita las mismas acciones que su hostigador tomó contra él. En otras palabras, el resentimiento creará más acosadores, volviendo este comportamiento un círculo vicioso.

Leer también: ¿Cómo dejar de ser una persona pasiva agresiva?

Baja autoestima

Cuando un niño es hostigado en el colegio, tiende a desarrollar baja autoestima porque su acosador constantemente lo insulta o lo hace sentir menospreciado por sus actitudes o características.

Niño con baja autoestima.

La baja autoestima puede llevar al infante a caer en depresión, desarrollar estrés y ansiedad. Tendrán dificultad para relacionarse con su entorno. Verán enemigos en todas partes, y limitaciones para establecer vínculos de amistad o pareja en el futuro.

Enfermedades o muerte

El acoso escolar también perjudica la salud física en el presente y futuro del niño que lo sufre. Los menores que sufren acoso pueden experimentar inflamación crónica sistémica que persiste hasta la edad adulta. La depresión que estos niños llegan a sentir es tan fuerte que para evitar seguir enfrentándose al acoso consideran el suicidio como una opción y algunos, llegan a ejecutarlo.

Conclusión

El acoso escolar es común en los niños y cualquier infante está expuesto a ser víctima de ello. Lo importante es poder detectarlo a tiempo para tomar las medidas necesarias y evitar que los pequeños sufran graves consecuencias en su salud psicológica y física mientras crecen.

Si tu hijo sufre de bullying, posiblemente evitará ir a clase. Estará más nervioso o retraído, presentará síntomas psicosomáticos como dolor de estómago, vómitos o insomnio; su material escolar desaparece con frecuencia.

Una de las mejores maneras de prevenir el acoso escolar es manteniendo una buena comunicación con tu pequeño. Haz que el hogar sea su lugar seguro para que pueda compartir sin miedo lo que ocurre en el colegio.