Actividades extraescolares: pros y contras

Si bien es cierto que traen consigo beneficios a nivel comportamental y psicológico, así como a nivel académico, lo cierto es que han de tomarse con moderación para evitar presiones innecesarias

Como padres queremos que nuestros hijos exploten sus habilidades al máximo. Una forma de hacerlo es a través de las actividades extraescolares. No obstante, es importante considerar los pros y contras antes de tomar alguna opción.

Generalmente, las actividades extraescolares han sido relacionadas con un mejor nivel educativo, así como mayores habilidades interpersonales. Por esa razón, algunas instituciones académicas las han tomado como complemento para los alumnos.

Qué son las actividades extraescolares

Las actividades extraescolares son aquellas que no forman parte del programa regular de la escuela y que, además, tienen una misión social. ¿Con qué objetivo? La principal razón es ayudar a los niños y jóvenes a desarrollarse positivamente.

Tipos de actividades

Este tipo de educación fuera de los programas formales ofrece una diversa oferta de actividades que depende de cada institución. Todas ellas suelen ofrecer programas dirigidos hacia los niños y jóvenes de 3 a 16 años. A continuación te compartimos algunas de ellas.

  • Actividades deportivas.
  • Programas artísticos.
  • Música, danza y teatro.
  • Comités o clubes de servicio comunitario.
  • Campamentos de verano.
  • Refuerzo escolar, entre otros.

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Por qué mi hijo debería tomar actividades extraescolares

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Como señalamos al inicio, la participación de niños y jóvenes en actividades extraescolares conlleva un gran beneficio para ellos en distintas áreas.

Por ejemplo, el especialista Randy Brown señala que los chicos son más propensos a sacar mejores notas, a sacar calificaciones más altas en exámenes estandarizados y a obtener un nivel educativo más alto.

También les ayuda a tener un alto concepto de sí mismos, e incluso les ayuda para asistir a la escuela con mayor regularidad. Además, les permite desarrollar otras habilidades importantes en la vida diaria como trabajar en equipo y el liderazgo.

Disminuyen conductas negativas

Asimismo, la práctica de actividades de ocio en la escuela les ayuda a disminuir conductas negativas y de riesgo. Por ejemplo, son menos propensos a consumir drogas o a fumar.

También contrarrestan el mal comportamiento en el aula, las posibilidades de abandonar la escuela e incluso reduce la probabilidad de que se cometan actos delictivos. En síntesis, las actividades extraescolares funcionan como una protección para mantenerlos lejos de problemas de conducta.

Mejoran los resultados educativos

Por otra parte, de acuerdo con el estudio ¿Qué funciona en educación? Evidencias para la mejora educativa, realizado por la Fundación Jaume Bofill y el instituto Catalán de Evaluación de Políticas Públicas, las actividades extraescolares mejoran los resultados educativos de los alumnos. 

De hecho, en su reporte señala que al participar en determinadas actividades extraescolares es posible ganar lo equivalente a dos meses sobre el progreso normal de los alumnos, y dos meses y medio si se le compara con el alumnado menos consistente.

Mejores competencias

Otros de los beneficios de las actividades extraescolares son las mejoras continuas en el rendimiento escolar. Esto es el refuerzo de la competencia lectora y matemáticas; el desarrollo de actitudes positivas hacia el aprendizaje y la escuela; expectativas académicas más elevadas; además de competencias psicológicas, emocionales y sociales, entre algunas otras.

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Desventajas de las actividades extraescolares

Desventajas de las actividades extraescolares

Aunque son muchos los beneficios, las actividades extraescolares deben elegirse con cuidado y con prudencia. En primer lugar, la actividad debe ser atractiva y voluntaria para el niño o joven.

De otro modo, solo se convertirá en una fuente de presión y conflicto interno, lo cual, de manera contraria, incidirá negativamente en el desarrollo y aprendizaje de los pequeños. Así que, si contemplas inscribir a tu hijo a este tipo de actividades, debes permitir que participe en la decisión.

No garantizan el éxito académico

En segundo lugar, se debe aclarar que la efectividad de las actividades extraescolares no siempre es constante. Por esa razón, no pueden garantizarse los resultados sobre su rendimiento académico.

De hecho, Sheila González Moros, autora de uno de los estudios anteriormente citados, señala que el éxito de las actividades extraescolares depende de varios factores. Entre ellos están el contexto de aplicación, las características, así como del perfil de los niños o jóvenes a quienes se dirigen.

Por lo tanto, no debe tomarse dichas actividades como un chaleco salvavidas que puede regularizar de manera automática las deficiencias académicas de los alumnos. Por otra parte, se recomienda destinar entre dos o tres días a la semana a esta clase de ocupaciones, ya que puede detonar estrés y sensaciones de agobio.

En síntesis, lo principal es encontrar el equilibrio. Así que debe buscarse la complementación entre actividades académicas y aquellas que son del tipo recreativo.

Reflexiones finales

Como ves, son muchos beneficios de las actividades extraescolares son positivas, y es que influyen en casi todo aspecto de la vida de los niños y jóvenes. No obstante, deben tomarse con moderación. Además, es vital tener en cuenta los gustos y preferencias de los hijos para que se sientan motivados.