Acúfenos, esos molestos pitidos en los oídos: causas y tratamientos

Valeria Sabater·
13 Octubre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
28 Diciembre, 2018
Esos molestos pitidos en los oídos que no sabemos por qué se producen, son algo muy común. ¿Sabes si podemos controlarlos o hacer que desaparezcan?

Quizás hayas estado alguna vez por la noche en la cama y de pronto hayas comenzado a oír una especie de zumbido o un molesto pitido en uno o ambos oídos. ¿Te ha ocurrido alguna vez? O más aún… ¿Has notado esa molestia incluso mientras mantienes una conversación? ¿Alguna vez has oído mencionar algo acerca de los acúfenos?

Lo primero que debes saber es que este tipo de sonidos tan molestos y apararentemente repentinos reciben el nombre de acúfenos o tinnitus. Son algo muy común que ha experimentado alguna vez casi el 90 % de la población. Ahora bien, hay personas para quienes este curioso fenómeno puede convertirse en un problema desde el momento en que es algo persistente.

¿A qué se debe? ¿Qué origina en realidad los acúfenos? Y más importante aún, ¿cómo se tratan?

¿Cuáles son las causas de los acúfenos o tinnitus?

Mujer con crisis de tinnitus

En primer lugar, debes tener claro un importante aspecto: los acúfenos o tinnitus no son una enfermedad, sino un síntoma de algún problema subyacente que, como tal, hemos de conocer. Si bien, es algo que prácticamente todos hemos “notado” en alguna ocasión, siempre es interesante conocer qué los causa.

Esto es muy importante para prevenirlos e impedir que se conviertan en un problema cotidiano. A continuación, veremos las razones más comunes.

1. Cuidado con la música muy alta

Escuchar música muy alta y luego notar zumbidos en los oídos el resto del día es, sin duda, una importante advertencia para todos aquellos que no miden el volumen en sus auriculares.

Seguro que incluso a ti te habrá ocurrido alguna vez. Saliste a hacer deporte o a caminar y decidiste escuchar música con tus cascos. Pasaron 30-60 y hasta 90 minutos y tú seguías con los cascos puestos. Luego, al quitártelos, no notaste nada, pero el resto del día notabas de vez en cuando zumbidos y pitidos, breves, pero molestos.

¿A qué se debe? Básicamente, a una sobreestimulación ocasional del nervio auditivo, que puede convertirse en un problema si sometes a los oídos a sonidos muy elevados de forma constante, como puede ocurrir fácilmente al escuchar música con los cascos.

2. Anomalías vasculares en cabeza y cuello

Dolor cervical
Un sencillo ejercicio para reducir la tensión sobre los músculos cervicales consiste en estirar el cuello hacia un lado y hacia otro.

Los acúfenos se originan por la vibración de los tejidos que rodean los oídos. Hay personas que tienen pequeñas anomalías vasculares en los músculos que rodean el propio oído y la mandíbula. Incluso es frecuente que tras un “latigazo cervical” o una pequeña contractura en el cuello, empecemos a notar estos molestos sonidos en uno de los oídos.

Generalmente, puede ser algo temporal. Sin embargo, en ocasiones, por la propia anatomía del rostro y la disposición de los músculos o los nervios, es posible que seamos tendentes a sufrirlos con mayor frecuencia.

3. Síndrome de Ménière

La enfermedad de Ménière es una dolencia que afecta al oído interno. Ocasiona una inflamación, aparecen vértigos, mareos e hipoacusia. En este tipo de dolencia es muy frecuente padecer de acúfenos.

Generalmente, el síndrome de Ménière cursa con la pérdida progresiva de audición, pero a día de hoy existen ya diversos tratamientos que están obteniendo buenos resultados. En cualquier caso, al más mínimo síntoma, es recomendable consultar con un especialista para salir de dudas.

4. Hipertensión

Hay muchas personas que experimentan los acúfenos de un modo muy particular: por las noches, cuando todo está en silencio, empiezan a oír un sonido pulsátil muy regular. E incluso es frecuente oír zumbidos o algo semejante a la corriente de un río. Es la tensión arterial.

Si te ocurre esto con frecuencia, acude al médico. 

Descubre: Causas de la hipertensión arterial

5. Estrés y ansiedad

Un alto nivel de estrés y ansiedad sostenido en el tiempo puede producir diversas sintomatologías, incluyendo tinnitus.

Es importante saber que estos procesos de estrés generan normalmente una alta tensión muscular y es frecuente que se concentren en la zona de los músculos faciales y de masticación, que producen, por ejemplo, que nos rechinen los dientes y que la boca se tense.

De ahí que todas aquellas personas que sufran bruxismo experimenten también este tipo de pitidos o zumbidos en los oídos. ¡Hay que tenerlo en cuenta!

Tratamiento para los acúfenos

Para tratar adecuadamente los acúfenos debemos saber en primer lugar qué lo produce. En ocasiones, se suelen recetar medicamentos vasodilatadores para favorecer la correcta circulación sanguínea.

No obstante, será siempre al médico quien nos ofrezca el mejor tratamiento, en especial, si tu problema está asociado a la hipertensión o si, por ejemplo, padeces algún problema más serio de audición.

En la actualidad se están probando interesantes terapias musicales para relajar y para reducir la frecuencia y la intensidad de los pitidos. Hay quien, por ejemplo, encuentra un gran alivio escuchando el llamado “ruido blanco“.

También se puede recurrir a lo siguiente:

  • Toma infusiones de jengibre, ya tiene propiedades antiinflamatorias.
  • No bebas alcohol ni refrescos con gas.
  • No tomes frituras y alimentos picantes.
  • Deja de incluir sal y harinas blancas a tus platos.
  • Elimina de tu dieta la carne roja y los alimentos ultraprocesados o en conserva.
  • Eleva el consumo de fruta y verdura fresca, así como pan de granos integrales, frutos secos…

Por último, es importante que sepas que, para tratar los acúfenos, la alimentación siempre es básica en estos casos. ¿La razón? Evita la inflamación, mejora la circulación sanguínea y nos aporta un equilibrio general. Si además nos ayudamos de terapias de relajación, conseguiremos un enfoque más holístico gracias al cual conseguir una mejor calidad de vida.