Acúfenos, esos molestos pitidos en los oídos: causas y tratamientos

Valeria Sabater 25 mayo, 2015

Estar por la noche tranquilamente en la cama y, de pronto, oír un zumbido o un horrible pitido en uno o en los dos oídos. ¿Te ha ocurrido alguna vez? O más aún… ¿Has notado incluso esta molestia mientras mantienes una conversación?

Es importante saber que este tipo de sonidos que sentimos en nuestra cabeza sin existir en realidad un estímulo externo reciben el nombre de acúfenos o tinnitus, y que es algo que ha experimentado alguna vez casi el 90% de la población.

Ahora bien, hay personas para quienes este curioso fenómeno puede convertirse en un problema desde el momento en que es algo persistente, algo que enturbia ya sus vidas. Según nos dicen los expertos, esta dolencia crónica afecta a un 3% de las personas.

¿A qué se debe? ¿Qué origina en realidad los acúfenos? Y más importante aún, ¿cómo podemos tratarlos?

1. ¿Cuáles son las causas de los acúfenos o tinnitus?

Tratamiento-natural-de-los-acufenos

En primer lugar, debemos tener claro un importante aspecto: los acúfenos no son una enfermedad, sino un síntoma de algún problema subyacente que como tal hemos de conocer. Si bien, como decimos, es algo que prácticamente todos hemos “notado” en alguna ocasión, siempre es interesante conocer qué los causa para prevenirlos e impedir que se conviertan en un problema cotidiano. Veámoslo.

1. Cuidado con la música muy alta en nuestros auriculares

Esta es, sin duda, una importante advertencia para todos aquellos que tienen como costumbre escuchar música en sus reproductores electrónicos en un volumen demasiado elevado. Seguro que incluso a ti te habrá ocurrido alguna vez, salir a hacer deporte o a caminar y escuchar música en los auriculares.

Cuando te los quitas, sientes una especie de zumbido en los oídos, algo breve pero molesto. ¿A qué se debe? Básicamente, a una sobreestimulación del nervio auditivo, algo ocasional, pero que puede convertir en un problema si sometemos a nuestros oídos a sonidos muy elevados de forma constante.

2. Anomalías vasculares en cabeza y cuello

Dolor de cuello

Es algo curioso pero real. Los acúfenos se originan por la vibración de los tejidos que rodean nuestros oídos o por un error en nuestro sistema auditivo, ahí donde los nervios tienen una gran importancia. Hay personas que tienen pequeñas anomalías vasculares en los músculos que rodean el propio oído y la mandíbula, e incluso es frecuente que tras un “latigazo cervical” o una pequeña contractura en el cuello, empecemos a notar estos molestos sonidos en uno de los oídos.

Generalmente puede ser algo temporal pero, en ocasiones, por nuestra propia anatomía del rostro y la disposición de los músculos o los nervios, es posible que seamos tendentes a sufrirlos con mayor frecuencia.

3. El síndrome de Ménière

La enfermedad de Ménière es una dolencia que afecta al oído interno. Ocasiona una inflamación, aparecen vértigos, mareos e hipoacusia. En este tipo de dolencia es muy frecuente padecer de acúfenos, siendo un problema grave que nuestros especialistas intentarán, sin duda, resolver para ofrecerte una mejor calidad de vida, si es tu caso.

Generalmente, el síndrome de Ménière cursa con la pérdida progresiva de audición, pero a día de hoy existen ya diversos tratamientos que están obteniendo buenos resultados.

4. Hipertensión

Hay muchas personas que experimentan los acúfenos de un modo muy particular: por las noches, cuando todo está en silencio, empiezan a oír un sonido pulsátil muy regular. E incluso es frecuente oír zumbidos o algo semejante a la corriente de un río. Es nuestra tensión arterial.

Si te ocurre esto con frecuencia, acude al médico. Es un síntoma que nunca deberemos pasar por alto.

5. El estrés y la ansiedad

¿Soprendida? Así es, el estrés elevado y una ansiedad que nos dura ya semanas, e incluso meses, derivan en diversas sintomatologías en ocasiones tan curiosas como los tinnitus. Es importante saber que estos procesos de estrés generan normalmente una alta tensión muscular y es frecuente que se concentren en la zona de los músculos faciales y de masticación, que producen, por ejemplo, que nos rechinen los dientes y que la boca se tense.

De ahí que todas aquellas personas que sufran bruxismo experimenten también este tipo de pitidos o zumbidos en los oídos. ¡Hay que tenerlo en cuenta!

Tratamiento para los acúfenos

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Para tratar adecuadamente los acúfenos debemos saber en primer lugar qué lo produce. En ocasiones, se suelen recetar medicamentos vasodilatadores para favorecer la correcta circulación sanguínea. No obstante, será siempre nuestro médico quien nos ofrezca el mejor tratamiento, en especial, si tu problema está asociado a la hipertensión o si, por ejemplo, padeces algún problema más serio de audición.

En caso de que padezcas estrés y te des cuenta de que por las noches rechinas los dientes y sufres bruxismo, lo más adecuado será el uso de una férula dental, así como empezar a gestionar mejor tus emociones y tus focos de estrés.

En la actualidad se están probando interesantes terapias musicales para relajar y para reducir la frecuencia y la intensidad de los pitidos. Hay quien, por ejemplo, encuentra un gran alivio escuchando el llamado “ruido blanco“.

Por último, es importante que sepas que, para tratar los acúfenos, la alimentación siempre es básica en estos casos. ¿La razón? Evita la inflamación, mejora la circulación sanguínea y nos aporta un equilibrio general. Si además nos ayudamos de terapias de relajación, conseguiremos un enfoque más holístico gracias al cual conseguir una mejor calidad de vida.

Toma nota de lo que debes hacer:

  • Elimina de tu dieta la carne roja y los alimentos procesados o en conserva.
  • No tomes frituras y alimentos picantes.
  • Deja de incluir sal y harinas blancas a tus platos.
  • No bebas alcohol ni refrescos con gas.
  • Eleva el consumo de fruta y verdura fresca, así como pan de granos integrales, frutos secos…
  • Toma infusiones de jengibre.

 

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