Adenovirus: todo lo que debes saber

Debido a las características de cualquier infección vírica, es difícil saber que se trata de una infección por adenovirus.

Los adenovirus son una familia de virus encapsulados constituidos por ácido desoxirribonucleico (ADN). Comprenden un conjunto de virus que suelen afectar a las membranas o tejido de revestimiento. Por norma general, infecta con más frecuencia a bebés y niños (sobre todo menores de diez años) pero puede infectar a personas de cualquier edad.

Síntomas de la infección por adenovirus

Por norma general, los pacientes suelen mostrar una serie de alteraciones o síntomas que pueden ser asociados a este tipo de infección. Entre los más comunes podemos destacar:

  • Infección de las vías respiratorias. Aparece con más frecuencia en forma de:
    • Faringitis o inflamación de la faringe. Normalmente produce una molestia de intensidad variable en la garganta y sensación de debilidad en el paciente.
    • Crup. Es un nombre médico que se utiliza para referirse a la dificultad para respirar que aparece asociada a una tos seca y duradera. Se produce por la hinchazón de las regiones cercanas a las cuerdas vocales.
    • Rinitis o inflamación de las mucosas nasales. Por norma general la persona puede experimentar tos, lagrimeo, congestión y moqueo nasal, cefalea (dolor de cabeza), insomnio e irritabilidad.
    • Otitis media o inflamación del oído medio. Así, el sujeto siente dolor en esa zona, disminución de la capacidad para oír, cefalea, irritabilidad y fatiga generalizada.
    • Neumonía o pulmonía (inflamación de los pulmones). Este trastorno es asociado a la presencia de fiebre alta, problemas para respirar con normalidad, dolor torácico, tos áspera y persistente junto a un cansancio generalizado, entre otras alteraciones.
    • Bronquiolitis o inflamación de los bronquiolos. Se trata de una enfermedad que suele causar fiebre, tos, congestión y moqueo nasal, dificultades para respirar y adormecimiento en el sujeto.
Infección en las vías respiratorias.

  • Gastroenteritis o inflamación de las mucosas que se encuentran en el estómago y en el intestino. También produce una serie de síntomas o señales características de esta enfermedad. Por ejemplo, diarrea acuosa, náuseas y vómitos, cefalea, fiebre (no suele ser muy alta) e incluso retortijones abdominales.
  • Infecciones genitourinarias. Generalmente suelen estar asociadas a una micción frecuente (necesidad de orinar) que causa molestias, escozor e incomodidad en la zona y presencia de sangre en la orina.
  • Infecciones oculares. Por ejemplo, conjuntivitis, fiebre faringoconjuntival o queratoconjuntivitis. Suelen causar enrojecimiento ocular, sensibilidad a la luz (fotofobia) y lagrimeo. También pueden presentar otras alteraciones en función del trastorno como la fiebre, el dolor de garganta o visión borrosa.

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Diagnóstico de la infección por adenovirus

Análisis de sangre para adenovirus.

 

Actualmente no se han desarrollado pruebas específicas para demostrar la presencia de este patógeno. Sin embargo, puede que el equipo médico deba realizar ciertos exámenes si el paciente se encuentra en un estado grave de salud. De esta manera los especialistas son capaces de identificar la infección y descartar otras patologías con características similares. Por ejemplo, algunos de los exámenes que se pueden desarrollar:

  • Análisis de sangre y orina.
  • Coprocultivo. Consiste en un análisis de una pequeña muestra de las heces o de la materia fecal del paciente en un laboratorio.
  • Cultivo de muestras de fluidos respiratorios de las zonas afectadas (ojos, nariz o garganta). Para ello se frota suavemente un aplicador con algodón (hisopado) y se comprueba en un laboratorio.
  • Obtención de imágenes internas a través de radiografías, ecografías, etc.

Tratamiento de la infección por adenovirus

Mujer bebiendo agua.

Por norma general, el objetivo final del tratamiento es aliviar de los síntomas. El médico puede recomendar ajustar la dieta (para consumir más líquidos y evitar la deshidratación), reposo y una serie de medicamentos o fármacos.

Poco a poco el sistema inmunológico del paciente será capaz de producir las defensas necesarias para contraatacar al virus. Así, el sujeto suele experimentar una notable mejoría a los pocos días de convalecencia. Finalmente, todas las copias del microorganismo son destruidas y nuestro organismo reanuda las funciones habituales.

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Prevención de la infección por adenovirus

Cómo lavarse las manos correctamente.

La prevención más eficaz consiste en evitar el contagio de esta enfermedad por parte de un sujeto ya infectado. De esta forma, deberemos reducir temporalmente el contacto con estas personas y mantener las medidas de higiene básicas (en especial el lavado de manos).

Aparte de esto, no es necesario tomar ninguna medida de prevención especial. Simplemente cuidar la higiene dentro de un nivel estándar y cuidar las manos ya que esta es la forma de propagación más habitual.