Aditivos artificiales: ¿cuáles son los riesgos?

9 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Los edulcorantes artificiales pueden alterar la permeabilidad de la barrera intestinal, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes. ¿Qué más debemos saber al respecto?

Los productos procesados presentan varios inconvenientes para la salud. Uno de ellos es la presencia de aditivos artificiales. Esta clase de productos, como los edulcorantes o los conservantes, puede causar efectos negativos a largo plazo.

A pesar de que su seguridad en un corto periodo de tiempo está demostrada, son capaces de incidir en marcadores asociados a la salud metabólica. Un ejemplo serían los valores de la resistencia a la insulina. La ingesta regular de algunos edulcorantes artificiales es capaz de producir un aumento de esta resistencia, aumentando con ello el riesgo de diabetes.

Aditivos artificiales, riesgo difícilmente cuantificable

Uno de los problemas que se encuentran los expertos a la hora de valorar el riesgo de utilización de aditivos es la falta de estudios sobre la seguridad a largo plazo de los mismos. Aun así, es fácil encontrar artículos que relacionan la ingesta de estos químicos con un aumento del riesgo de desarrollar enfermedades.

Por ejemplo, en un estudio publicado en la revista Autoinmunity Reviews se analizan las consecuencias de la ingesta de estos productos sobre la permeabilidad de la barrera intestinal. Los cambios encontrados se asocian con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes a medio o largo plazo.

aditivos en los alimentos
Hasta la fecha no hay evidencia sólida sobre los efectos de los aditivos artificiales. Pese a esto, algunos artículos asocian su consumo a un mayor riesgo de enfermedades.

Para saber más: Las enfermedades autoinmunes más frecuentes

Posible relación con la diabetes

La ingesta de alimentos ricos en aditivos se asocia, a menudo, con alteraciones en los marcadores del estado metabólico. De este modo, el consumo de aspartamo se relaciona con un aumento de la resistencia a la insulina y del riesgo de obesidad a mediano plazo, según un estudio publicado en el año 2016. 

Por este motivo, los aditivos artificiales no resultan un sustituto eficaz de los azúcares tradicionales. Han de ser consumidos con moderación y en pequeñas cantidades.

Aditivos artificiales y riesgo de cáncer

Además de los edulcorantes artificiales, existen otra clase de aditivos cuya seguridad no está probada. Sobre todo aquellos que se utilizan en la industria cárnica presentan un riesgo más elevado en el desarrollo de enfermedades de tipo tumoral.

De hecho, existen estudios, como uno publicado en la revista The Lancet, que vinculan el consumo regular de carne roja procesada con el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Este tipo de productos cárnicos se suelen condimentar y adulterar, de forma habitual, con aditivos artificiales.

Por otra parte, el consumo de carne blanca o roja como tal no ha sido vinculada con el aumento del riesgo de enfermedad, por lo que el problema se le atribuye solo a los aditivos.

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Priorizar alimentos frescos

La base de cualquier alimentación saludable reside en la necesidad de priorizar el consumo de alimentos frescos frente a los procesados. Con esto garantizamos un correcto aporte de nutrientes, entre ellos los antioxidantes, que puede relacionarse de manera positiva con la reducción del riesgo de enfermedad.

Los productos industriales suelen contener aditivos y aceites refinados en su composición. La salubridad de esta clase de alimentos está en entredicho. Su alto contenido en lípidos de tipo trans les otorga un potencial inflamatorio que puede tener mucho que ver con varias enfermedades metabólicas y complejas.

Priorizar alimentos frescos
La clave para una alimentación de calidad es priorizar el consumo de alimentos frescos sobre los procesados.

Dieta saludable con pocos aditivos artificiales

A la hora de plantear un patrón dietético saludable es necesario restringir el consumo de alimentos de carácter procesado. No se conoce a ciencia cierta las implicaciones de la ingesta de aditivos en el organismo. Por ello, la mejor recomendación es la prudencia, y reducir su presencia en la dieta lo máximo posible.

Sí que ha sido evidenciada la relación de la carne roja con el aumento del riesgo de cáncer colorrectal. Por este motivo, su ingesta ha de ser puntual.

Otros aditivos cuya calidad se debate son los edulcorantes artificiales. Esta clase de sustancias son capaces de alterar la permeabilidad de la barrera intestinal, lo que puede incidir en las probabilidades de desarrollar una enfermedad de tipo autoinmune.

Además, la ingesta de estos edulcorantes conlleva un aumento de la resistencia a la insulina. Este parámetro indica una mayor predisposición hacia la diabetes y hacia la obesidad. Teniendo en cuenta que ambas enfermedades son prevalentes en la actualidad, lo mejor es moderar el consumo de alimentos edulcorados con estos químicos.

Debemos recordar que una dieta saludable es la que prioriza los alimentos frescos. Además, es bueno complementarlo con la práctica habitual de ejercicio físico.

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