Así afecta la falta de descanso al cerebro

27 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
La falta de descanso afecta al cerebro, y lo sabemos más allá de los estudios científicos que puedan confirmarlo. Las veces que hemos dormido mal, estuvimos irritados y menos conectados en el día siguiente.

Cuando hay falta de descanso en nuestro cerebro, las funciones empiezan a perder efectividad. Nos sentimos más lentos para responder, menos memoriosos y con una fatiga importante en los músculos.

Todos estos efectos tienen explicación científica, y la misma apunta a la importancia del tejido cerebral para la vida diaria. Ahora bien, el mantenimiento óptimo de este tejido implica dormir lo suficiente.

En la falta de descanso intervienen diversos factores. Hay personas que duermen mal por trastornos psicológicos, como el insomnio de ansiedad, y otros que lo hacen por malos hábitos a la hora de irse a dormir.

La situación es de cierta gravedad a largo plazo. Pensemos que un estudiante con pésimo descanso no podrá avanzar de manera adecuada en su carrera. Un trabajador no rendirá lo mismo en sus labores, y hasta correrá riesgos vitales si maneja maquinaria, por ejemplo.

¿Qué le ocurre al cerebro por la falta de descanso? ¿Cuáles son los procesos que resultan afectados? A continuación, repasaremos los efectos de la falta de descanso sobre tres áreas principales asociadas a la salud cerebral: el humor, la memoria y el ritmo circadiano.

La falta de descanso altera el humor

Los padres que han pasado noches enteras en vela por sus hijos lo saben. El día siguiente se carga de irritabilidad, y todo parece enojar en demasía, aunque sean cosas mínimas.

Esta alteración del humor proviene de la desconexión que la falta de descanso ocasiona entre la amígdala cerebral y el resto del tejido del sistema nervioso. Una amígdala desconectada actúa por impulsos, sin mediar las acciones en la corteza del cerebro.

Lo negativo se vuelve más negativo y peor en la interpretación que hace la amígdala de las cosas. En condiciones normales, bien dormidos, esa forma de interpretar pasa por otras barreras cerebrales que elaboran una respuesta más acorde. Tras una noche sin dormir no hay límites al enojo.

No es un efecto permanente, puesto que al dormir luego las horas necesarias, el sistema se vuelve a reconectar. De todas maneras, en personas con mal sueño a menudo, la irritabilidad puede alterar de forma significativa sus relaciones sociales.

La falta de sueño causa irritabilidad
Investigaciones científicas sobre el sueño confirman que un mal descanso altera el tejido cerebral.

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Peores resultados en el estudio

Las investigaciónes sobre el sueño apuntan a que el hipocampo es otra región muy golpeada por la falta de descanso. Y esta zona es clave para los estudiantes, puesto que allí se elabora la memoria.

Un mal descanso nocturno disminuye las posibilidades de retener información novedosa al día siguiente. Inclusive se arruina la retención de imágenes, más allá de los datos, lo que puede afectar la elaboración de los recuerdos de la jornada anterior y de la que se está desarrollando.

Esto refuerza el objetivo de lograr una higiene del sueño adecuada en los estudiantes, sobre todo los universitarios. Las carreras profesionales exigen un grado de atención y de retención que se puede estimular mediante el sueño nocturno.

Al dormir, el hipocampo traslada recuerdos desde sus neuronas hasta otros lóbulos cerebrales. Este proceso es primordial para el grabado de los pensamientos y el asentamiento a futuro.

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La falta de descanso y la melatonina

Los humanos nos movemos en un ritmo circadiano diario que dura unas 24 horas. Este ciclo de vigilia-sueño ha sido estipulado, de manera externa, por las horas de la luz solar. En el interior del cuerpo, esa regulación responde a la hormona melatonina.

La melatonina detiene su producción cuando recibe luz, y al contrario, se produce en mayores cantidades en la oscuridad. De esta manera, la hormona aumenta su concentración para incitarnos a dormir y descansar.

La falta de descanso en las horas adecuadas corre nuestro reloj biológico y nos saca del ciclo regular de vigilia-sueño. Esto nos expone en forma errónea a la luz, tanto solar como artificial, lo que altera la producción de melatonina.

En el mediano plazo, si el ciclo vigilia-sueño se mueve de horarios de manera constante, podemos ingresar a cambios de fase. Esto significa que cada vez nos cuesta más dormir a la hora que queremos hacerlo y nos cuesta despertar para estar activos por la mañana.

insomnio y mal descanso nocturno
Una consecuencia de la falta de descanso es la disminución en la producción de melatonina.

Higiene del sueño para la falta de descanso

Hemos visto cómo afecta al cerebro la falta de descanso, pero podemos hacer algo. Hay medidas de higiene del sueño que podemos tomar para ayudar a nuestro tejido cerebral a funcionar de manera adecuada.

Recordemos que a través del sistema nervioso nos comunicamos con el exterior y con nuestros seres queridos, por lo que cuidarlo es una prioridad. Un buen descanso nos asegurará mejor humor y más atención.

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