¿Cómo afecta la fibromialgia al sueño?

El dolor crónico y las depresiones con que se acompaña la fibromialgia pueden incidir en los constantes problemas de sueño que desarrollan los pacientes. Esto, a su vez, empeora el pronóstico general de la enfermedad.

Durante muchos años los médicos le dieron poca atención a los problemas de sueño en comparación con otras manifestaciones de la fibromialgia. Sin embargo, en la actualidad es uno de los síntomas que más se evalúan, sobre todo por el impacto que produce en la calidad de vida del paciente.

Esa dificultad para dormir bien es muy recurrente entre quienes padecen esta condición. Por eso, muchas de las complicaciones de sus síntomas se han relacionado con estos problemas. Los que no comprenden la enfermedad o los que fueron diagnosticados hace relativamente poco se preguntan… ¿Cómo afecta la fibromialgia al sueño?

Pues bien, aunque en muchos casos se vincula a otras patologías, las dificultades para alcanzar un sueño reparador tienen mucho que ver con esta enfermedad. A pesar que cada uno lo puede sufrir de forma distinta, en general implica un cierto riesgo de complicaciones.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico generalizado que se caracteriza por causar un amplio espectro de síntomas, entre los que se incluye la fatiga, dolores de cabeza, rigidez muscular y malestar emocional. Afecta hasta un 5% de la población general, pero hay un claro predominio en las mujeres.

Las personas que lo padecen presentan un deterioro significativo en su salud física y mental, incluso en un grado superior a quienes tienen otras enfermedades reumáticas o inmunitarias. Si bien no tiene una causa definida, su aparición se relaciona con descontroles del sistema nervioso, sedentarismo y genética.

¿Cómo afecta la fibromialgia al sueño de los pacientes?

Para estimar cómo afecta la fibromialgia al sueño es esencial destacar que el dolor crónico puede incidir de forma directa en la capacidad de descansar. Aunque aún se requieren evidencias científicas para confirmar esta relación, se han hallado perturbaciones del sueño de quienes tienen algún tipo de dolencia musculoesquelética.

A pesar de esto, existen varias teorías sobre la fibromialgia y el sueño. De hecho, algunos sugieren que este tipo de trastornos pueden ser la causa de la enfermedad. Sin embargo, hay casos en los que el síntoma no es antecesor, sino consecuencia. Independientemente de esto, es un tipo de síntoma que complica aún más el pronóstico.

Fibromialgia y sueño

Las víctimas y el insomnio

Los problemas de sueño más comunes en los pacientes con fibromialgia son los despertares frecuentes, la dificultad para quedarse dormidos y, en menor medida, el insomnio. Al parecer, el dolor crónico incide en un mayor estado de alerta, lo que podría explicar esas interferencias que impiden tener un sueño de calidad.

Por otro lado, hay una mayor tendencia a sufrir síndrome de piernas inquietas y apnea del sueño. Como consecuencia de esto, el paciente se despierta cada día con la sensación de “no haber descansado”, lo que le obliga a dormir durante el día para aliviar la fatiga.

Dado que todo esto afecta la percepción del dolor y la capacidad de reparación de los tejidos musculares, la enfermedad empeora. Por eso, desde hace algún tiempo el tratamiento de la fibromialgia también tiene como objetivo regular el sueño para disminuir efectos diurnos como la rigidez, el dolor y problemas de concentración como la “fibro-niebla”.

Tratamiento de los trastornos de sueño

Una de las características del tratamiento actual de la fibromialgia es la polimedicación. Dado que está dirigido a mejorar la calidad de sueño y disminuir el dolor, se usan analgésicos, hipnóticos y ansiolíticos.

En general, con respecto a las dificultades de sueño, los hipnóticos no benzodiacepínicos parecen los más indicados. Esto es debido a que no alteran los parámetros respiratorios del paciente y respetan la estructura del sueño. Sin embargo, en algunos casos también se usan benzodiacepinas en cantidades moderadas.

Del mismo modo, el uso de antidepresivos se considera oportuno, dado que desempeña un papel importante como modulador de serotonina. Al estimular este neurotransmisor, mejoran el sueño en general y la fibromialgia en particular.

Estrategias que ayudan a dormir mejor en caso de fibromialgia

Dormir de lado

Consolidar una mejor higiene del sueño es un buen complemento para el tratamiento farmacológico que busca controlar este problema. Es primordial que todos los pacientes pongan de su parte, aun cuando los síntomas son desalentadores. Algunas estrategias que pueden funcionar son:

  • Dormir solo lo necesario y acortar el tiempo en la cama si es demasiado prolongado.
  • Despertar todos los días a la misma hora para fortalecer el ritmo circadiano.
  • Practicar técnicas de relajación como los masajes y la respiración profunda para impulsar el cuerpo a un sueño reparador.
  • Hacer estiramientos regulares y actividad física de bajo impacto.
  • Verificar la temperatura de la habitación y evitar ambientes muy fríos o cálidos.
  • Evitar el consumo de alcohol, cafeína o cualquier tipo de estimulante.
  • Consumir una cena ligera y evitar cualquier alimento inflamatorio.

En conclusión

La fibromialgia produce trastornos de sueño que, a su vez, ponen al paciente en un círculo vicioso. Los dolores del día impiden descansar lo adecuado, mientras que el insomnio e interrupciones de sueño empeoran los síntomas diurnos. Así pues, además de centrar el tratamiento en calmar el dolor, es primordial tomar medidas para mejorar el sueño.

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