¿Por qué el agua con gas es peligrosa en el embarazo?

26 abril, 2018
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Mario Benedetti Arzuza
El agua con gas es una bebida con determinados beneficios en personas saludables. Sin embargo, no se recomienda en mujeres embarazadas con problemas de salud de tipo renal, cardiovascular o gastrointestinal.

El agua con gas es una bebida que ha tenido mucha acogida debido a sus distintos beneficios. Además, no contiene azúcares o ingredientes que se presentan generalmente en las bebidas carbonatadas de sabor. No obstante, ¿Por qué podría ser peligrosa durante el embarazo?

El consumo de agua en el embarazo

El agua es el componente más importante del cuerpo humano. De hecho, representa aproximadamente la mitad del peso corporal. Por otra parte, en un lactante, el agua puede constituir cerca del 75 % de su peso.

No obstante, desde el embarazo se produce una redistribución hídrica en el cuerpo de la mujer. Durante el período de lactancia, cerca del 90 % de la composición de la leche es agua. Por tal razón, es necesario mantener un excelente estado de hidratación de modo tal que el estado nutricional del pequeño y la madre sean buenos.

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¿Todas las bebidas son buenas?

Embarazada bebiendo agua.

No todas las bebidas son recomendables. Claramente, las bebidas alcohólicas, carbonatadas, azucaradas, energéticas, con cafeína o teína y afines no son saludables. Tampoco lo son los zumos, jugos, batidos industriales ni los tés y las aguas saborizadas.

El agua mineral siempre será la opción más recomendable. Ahora bien, también podrían considerarse aptas las bebidas naturales preparadas en casa, con ingredientes frescos, sin ningún tipo de edulcorante añadido, como zumos, jugos y batidos.

Acerca del agua con gas

El agua con que satisfacemos la demanda de nuestro cuerpo procede de distintas fuentes. Puede provenir de la ingesta de líquidos y alimentos (2300 ml al día) o de la producción de agua resultante del metabolismo celular (200 ml al día).

Por lo general, el consumo del agua con gas no presenta riesgos para las mujeres durante el embarazo, si se consume de manera puntual. Sin embargo, sí existen condiciones particulares en las que es conveniente limitar su consumo, como veremos más adelante.

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¿Qué es el agua con gas?

También conocida como «agua carbonatada», es aquella que contiene ácido carbónico y minerales. El proceso de carbonatación puede producirse artificialmente o de manera natural al absorber el dióxido de carbono almacenado en las rocas.

En algunos países se consume de manera habitual y se considera que facilita la digestión, especialmente en personas que padecen dispepsia, y estimula la secreción de jugos gástricos y que además neutraliza la acidez estomacal.

¿Por qué el agua con gas es peligrosa en el embarazo?

El agua con gas es una bebida que puede consumirse durante en el embarazo con moderación, si la madre está sana. Ahora, en caso de que padezca alguna de las siguientes enfermedades, lo más recomendable es que evite su consumo.

Hipertensión

Controlar la hipertensión.

El sodio casi siempre está presente en cualquier tipo de agua y el agua con gas no es la excepción. En diversos estudios se ha concluido que la sal (cloruro de sodio) es una de las causas más importantes de la hipertensión.

A su vez, los riesgos para que la presión se eleve dependen de distintos patrones hereditarios. Por lo tanto, si la mujer embarazada presenta hipertensión o tendencia familiar en cuanto a presión elevada, debe evitar el consumo de sal, incluyendo el agua con gas.

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Distensión abdominal

Gases durante el embarazo.

Cuadros clínicos como el meteorismo, la aerofagia y las flatulencias son alteraciones en la movilidad intestinal que no permiten la absorción de gases que se producen en el intestino. Como resultado, se produce dolor e hinchazón en la zona abdominal.

Generalmente, estos padecimientos se deben a comer muy rápido, el estrés o por consumir alimentos flatulentos. Sin embargo, la retención de gases también es uno de los primeros síntomas del embarazo. 

Esto se debe al incremento de la progesterona, sustancia que al relajar los tejidos del cuerpo vuelve más lenta la digestión provocando gases, hinchazón y flatulencias.

Como se había referido anteriormente, el agua con gas contiene dióxido de carbono, el cual puede originar gases. Por esta razón, si ya padeces de alguna variante de distensión abdominal, reflujo gastroesofágico, colon irritable o inflamado, es recomendable que evites el consumo de agua con gas para no agravar las molestias abdominales.

Como ves, el agua con gas es un líquido saludable que ofrece distintos beneficios a hombres y mujeres saludables. No obstante, en mujeres embarazadas debe consumirse con cuidado, especialmente si se padece algún problema de salud de tipo cardiovascular, renal o gastrointestinal.

  • Montgomery, Kristen S. “Nutrition Column An Update on Water Needs during Pregnancy and Beyond.” The Journal of perinatal education vol. 11,3 (2002): 40-2. doi:10.1624/105812402X88830