Agua de rosas: elaboración y sus maravillosos beneficios.

El agua de rosas retrasa el envejecimiento, es cicatrizante y ayuda en la sanación de heridas tópicas.

El agua de rosas encierra en su delicada y embriagadora esencia los secretos de salud y belleza más antiguos y excitantes. Ya en la India y los países árabes se la utilizaba como un remedio básico para rejuvenecer la piel, para ritos religiosos y también para comidas.

Sus propiedades, además, son innumerables. Por eso, hoy queremos enseñarte cómo puedes conseguir de modo sencillo una delicada y maravillosa agua de rosas, para que la utilices diariamente en tu piel.

Beneficios generales de las rosas

Las rosas ofrecen beneficios digestivos. Incluir los pétalos de las rosas en nuestras comidas nos ayuda a limpiar nuestros intestinos y a aliviar el estreñimiento. Podemos, por ejemplo, usarlas en nuestras ensaladas, e incluso preparar un delicioso té de rosas.

También tienen propiedades astringentes. Si preparamos una infusión podemos beneficiarnos en el caso de que tengamos una inflamación ocular, el alivio es inmediato.

Las rosas tienen, además, propiedades respiratorias. Para mejorar gripes y catarros suele utilizarse el fruto de los rosales, el fruto que queda en la planta cuando la rosa en sí ya se ha secado. Los cocemos con agua hirviendo, con semillas incluidas, para después colar el contenido y beber dos tacitas al día.

También la piel se puede beneficiar de las propiedades de esta flor. Gracias al agua de rosas y sus increíbles propiedades, obtendremos grandes beneficios en la cicatrización de la piel, prevenir el envejecimiento de la misma, y solucionar cualquier herida tópica.

¿Quieres saber más? Lee: 6 formas de usar pétalos de rosas en tu rutina de belleza

Propiedades del agua de rosas

  • Es antiinflamatoria y descongestionante, los signos de cansancio por un largo día quedan aliviados por ese tónico. Si usas por la mañana agua de rosas verás cómo las bolsas bajo los ojos se atenúan.
  • Alivia el dolor de cabeza, de ahí que puedas utilizarla por ejemplo humedeciendo compresas o pañuelos para aplicártelos en la frente.
  • Su alto contenido en vitamina C es perfecto para sintetizar el colágeno y protegernos frente a esos radicales libres que nos provocan el envejecimiento.
  • Es relajante.
  • Suaviza las manchas, las estrías y las arrugas.
  • Previene la caída del cabello, mejorando el flujo sanguíneo y fortaleciendo los folículos pilosos.
  • Gracias a su vitamina B, E, sus taninos y su pectina, es un tónico ideal para limpiar nuestra piel y reafirmarla.
  • Tiene propiedades antibacterianas y cicatrizantes, por lo que el agua de rosas es un aliado contra  aftas, úlceras cutáneas y acné.

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Elaboración del agua de rosas

Agua de rosas

Ingredientes

  • Medio kilo de pétalos de rosas.
  • Una cacerola con su tapa.
  • Medio litro de agua destilada.
  • Una botella de cristal con cierre hermético.

Preparación

Empezaremos seleccionando los pétalos de rosas, las rosas rojas y las rojas rosas son las que mejor fragancia tienen. Tendrás que seleccionar medio kilo, es una cantidad importante, de ahí que tal vez necesites la ayuda de otras personas para completar esta cantidad. Si haces tú mismo la recolección de las rosas, intenta que sea por la mañana, es cuando más propiedades tienen.

Ahora llenaremos la cacerola con medio litro de agua destilada. El agua destilada siempre es mejor para hacer estos tópicos para la piel y de uso físico, no tendrás problema en encontrarla en los supermercados. Luego se añade el medio kilo de pétalos de rosas y se pone a fuego alto.

Este es el paso más importante. Cuando veas que empieza a hervir, baja el fuego. El vapor no debe escaparse, porque es precisamente el vapor lo que contiene los aceites esenciales de las rosas, lo que más propiedades tiene. Una vez hayas bajado la intensidad del fuego, mantenlo así unos diez minutos más, para después apagarlo definitivamente.

Deja que se mantenga en reposo una hora, como si fuera una infusión. Es la parte más importante. Una vez haya bajado todo el vapor, pasaremos todo el contenido por un filtro, de modo que nos quedemos únicamente con el agua de las rosas.

Seguidamente, introduce el agua en la botella de cristal, ciérrala bien y déjala en la nevera. Podrás empezar a utilizar el agua de rosas al día siguiente. La frescura del agua de rosas te servirá como un tónico perfecto para tu piel, para descongestionar, tonificar, cicatrizar… Es un remedio sencillo y muy beneficioso.

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