Albóndigas de cangrejo

Aunque conviene dejar la reposar la masa 24 horas, si no tenemos tiempo también podemos meterla en el congelador durante 30 minutos para que quede más manejable

Posiblemente lo más delicioso de las albóndigas es que se pueden hacer casi con cualquier cosa. Desde las tradicionales de carne de res, las vegetarianas o, como esta propuesta, las albóndigas de cangrejo.

Las albóndigas de cangrejo tienen la virtud de ser suaves y esponjosas en el interior y crocantes en el exterior, en especial cuando le haces un doble rebozado. Así que presta mucha atención, porque estas albóndigas son verdaderamente irresistibles.

Ingredientes

  • 75 gramos de gambas
  • 125 gramos de palmitos de cangrejo frescos
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla
  • 650 gramos de leche
  • 100 gramos de harina
  • Aceite de oliva
  • 2 cucharadas de perejil
  • Sal
  • Pan rallado
  • 4 huevos
  • Aceite para freír
albondigas vegetales

Preparación

Para comenzar con esta receta lo primero que deberás hacer será sofreír la cebolla. Pícala finamente y adiciona dos cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, agrega la cebolla y cuando quede transparente adiciona el ajo picado muy pequeño. Para finalizar pon un poco de sal y sofríe.

En un bol aparte, pica los palitos de cangrejo, agrégale las gambas peladas y el perejil mézclalos muy bien. Aparte, pon a calentar la leche en una olla a fuego medio. Cuando la cebolla haya pochado, adiciónale la mezcla de cangrejo y gambas y deja que se cocine por unos minutos. Para este punto la leche ya debe haber calentado lo suficiente, revuelve la mezcla de cebolla y mariscos y agrega lentamente la leche. Lo mejor es que lo hagas poco a poco para evitar que se derrame. Mueve constantemente hasta que la mezcla llegue a punto de ebullición. Al mismo tiempo puedes ir tamizando la harina mientras esperas.

Cuando el sofrito de cangrejo se encuentre a punto de ebullición, empieza a adicionar por cucharadas la harina, es importante que no dejes de revolver, pues de esta manera ayudarás a que todos los ingredientes se mezclen bien y a que espesen, la textura ideal es una parecida a la crema bechamel.

Una vez que nuestro sofrito de cangrejo tiene la textura ideal, lo retiramos del fuego y dejamos que se enfríe. A continuación, debes poner el sofrito en un recipiente hondo, lo tapas con papel film y lo llevas a la nevera durante 24 horas para que tome consistencia.

Pasado el tiempo, pon una olla con abundante aceite a calentar a fuego medio. Tomamos nuestra masa y empezamos a moldearla en forma de albóndiga (aproximadamente del tamaño de una pelota de tenis). Cuando estén todas moldeadas, deberás pasarlas por un cuenco donde está el pan rallado, recubriéndolas bien. Bate los huevos en un recipiente y pasa tus albóndigas recubiertas, después vuelve a pasarlas por la ralladura de pan, dándoles la segunda capa, que es la definitiva.

Ahora debes freír cada una de tus albóndigas, ten presente que esto debe hacerse cuando el aceite esté bien caliente. El punto ideal para las albóndigas es cuando la capa externa (que corresponde a ralladura de pan), se encuentra bien dorada.

En la medida en que van quedando listas, debes retirarlas del aceite y dejarlas escurriendo sobre papel de cocina. Cuando tengas todas tus albóndigas fritas, puedes servirlas acompañadas de una ensalada para mariscos.

albondigas de pan

Consejos adicionales

  • En caso de que no cuentes con las 24 horas para dejar que la masa repose, puedes meterla directamente al congelador durante 30 minutos para que quede más manejable.
  • Debes tener cuidado al momento de pelar las gambas, pues esto puede ser una sorpresa desagradable para alguno de tus comensales.
  • La cantidad de huevos variarán de acuerdo a la cantidad de albóndigas que vayas a preparar.
  • Es importante que la olla que selecciones para freír las albóndigas sea lo suficientemente grande para permitir que estas den vueltas en su interior, pues se cocinarán de manera uniforme.
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