Alcachofas gratinadas

Mariela Ibarra 27 abril, 2015
Para que no amarguen el sabor de nuestra preparación retiraremos las hojas externas de las alcachofas y nos quedaremos con las más tiernas, y añadiremos limón para que no se oxiden

Las alcachofas gratinadas son un plato exquisito, que además de hacerte ver como todo un experto en la cocina, son muy saludables y tienen un contenido calórico bajo, en comparación con otras preparaciones. Para esta receta hemos decidido incorporarle también un relleno. Sin embargo, puedes rellenar tus alcachofas con los ingredientes que prefieras, eso sí, te recomendamos que no tengan un sabor muy marcado para que lo que destaque en la preparación, sean precisamente las alcachofas.

A pesar de tener una apariencia más bien pomposa, las alcachofas gratinadas son un plato muy fácil de lograr, así que presta atención para que sorprendas a todos con tu buen gusto y sazón.

Ingredientes

  • 4 corazones de alcachofa
  • 200 gramos de queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de mostaza
  • Media taza de salsa blanca
  • 3 cucharadas de vino blanco
  • 100 gramos de hongos portobello
  • 100 gramos de champiñones
  • 4 cucharadas de mantequilla
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • Sal y pimienta

Preparación

Alcachofa

Esta preparación es muy sencilla, así que no te tomará mucho esfuerzo lograr un buen resultado, pero sigue todas nuestras recomendaciones.

Pon tus alcachofas en una olla honda y agrégale agua hasta que las cubras por completo. Ponlas a cocinar agregándoles la cucharada de jugo de limón. Mientras esperas a que estén listas tus alcachofas, procede a cortar los hongos, los portobello en cuadrados del tamaño de un dado y los champiñones en rodajas delgadas. Una vez estén listas tus alcachofas, escúrrelas para eliminar el líquido extra, para que no interfiera con la preparación, y resérvalas.

Pon a calentar la mantequilla en una sartén de teflón y cuando esté caliente añade los champiñones y los hongos portobello. Deja sofreír por unos minutos, retírelos de la sartén y resérvelos en un bol hondo.  Aprovecha este pequeño receso para poner a precalentar el horno a 200°C.

En la misma sartén, agrega el vino blanco, la salsa blanca y la mostaza. Procura que se incorporen muy bien todos los ingredientes y retíralos del fuego pasados 2 minutos. Una vez que esté la salsa lista, agrégala al bol donde dejaste reservando los hongos y mezcla bien. Después de que los hongos y la salsa están bien incorporados, prueba la sal, corrígela y añade la pimienta.

Ahora ayudándote con una cuchara, rellena cada uno de los corazones de alcachofa. Ten cuidado de no ir a romperlos. Acomódalos en un molde para hornear y cúbrelos con una cantidad generosa del queso parmesano rallado.

Lleva el molde al horno y deja que el queso se dore entre 3 a 5 minutos, este tiempo es importante, pues no querrás que el relleno de tu alcachofa se cocine demasiado o se queme. Solo deja las alcachofas el tiempo necesario para que el queso se gratine. Una vez lo consigas, puedes retirarlas del horno y servirlas acompañadas de un puré de patatas o de alguna ensalada, aunque también se pueden servir como una guarnición para un plato más elaborado, compuesto por alguna clase de carne roja o blanca.

Consejos adicionales

arroz con crema de alcachofas

  • Puedes remplazar el relleno por preparaciones con jamón en daditos, berros, puerros o incluir otras clases de queso, esto dependerá de tu gusto y el de tus comensales.
  • El tiempo de cocción de las alcachofas variará dependiendo del tamaño de la olla y la cantidad de agua que hayas agregado, pueden ser unos 20 minutos aproximadamente.
  • Recuerda que siempre que vayas a usar mantequilla o margarina en recetas de este tipo o en algunos postres, deben estar a temperatura ambiente, esto te facilitará integrarlas a los demás ingredientes. Algunas veces será necesario que la mantequilla o margarina estén derritas, para lo que será bueno disponer de un horno microondas. Esto a menos que la receta especifique lo contrario.
  • En caso de que desees servir los corazones dentro de la refractaria y llevarlos así a la mesa, te recomendamos reservar un poco de la salsa blanca y hacer una especie de colchón en el fondo con la misma y con algo del queso parmesano rallado.
  • Para esta receta te recomendamos usar pimienta negra molida. Sin embargo, si tanto tus comensales como tú disfrutáis de ese sabor picante e intenso de la pimienta negra, puedes agregar las bolitas de pimienta sin moler. Esto se haría cuando tienes en la sartén la salsa blanca, el vino y la mostaza.
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