Alergia a la lactosa en niños, diagnóstico y tratamiento

Si bien muchos de los alimentos que consumimos tienen proteínas de leche, en la actualidad existe un amplio abanico de alternativas a esta, como la bebida de soja o la de avena

La alergia a la lactosa es una de las alergias más comunes de nuestros hijos en la actualidad. Es importante valorar ciertos aspectos del niño y de su crecimiento, pues muchas veces, los médicos especialistas no piensan en ello hasta que los padres piden un análisis para ver qué sucede con su hijo, por qué no consigue la talla normal, etc.

La alergia a la lactosa es una de las alergias que los niños pueden desarrollar contra la leche, pero hay otras como es la alergia a la proteína de la leche, la cual tiene unos efectos bastante similares, pero los tratamientos son diferentes.

Medidas frente a la alergia a la lactosa

En el primer caso, el análisis de sangre del niño revelará que tiene alergia al azúcar de la leche, es decir, a la lactosa y el tratamiento pasará por cambiar la leche al niño y ofrecerle una que no contenga este azúcar. Sin embargo, en el segundo caso, la situación es más complicada, pues además de cambiar la leche al niño, la cual tendrá que ser en polvo, de arroz o de soja, hay otras medidas a adoptar.

En el caso de tener esta alergia, el pediatra nos ofrecerá una lista con los alimentos que el pequeño puede ingerir y los que no. Lo peor de esta alergia es que si el niño es algo grande, que ya pueda comer de todo, tendrá que hacer un cambio en su alimentación, pues la gran cantidad de alimentos que consumimos a diario están hechos con proteína de leche. Para que nos hagamos una idea de lo que esta alergia representa, sólo debemos mirar la etiqueta de todos los alimentos que compremos e ir abandonando aquellos con proteína de leche: un 70% de la alimentación a la que estamos acostumbrados.

Síntomas de la alergia a la lactosa

En ambos casos, los síntomas de que alguna problema sucede con el niño son erupciones en la piel, poco apetito en el niño, que el niño se queje de dolor en la barriga a menudo, que el niño crezca por debajo de las estadísticas y que enferme a menudo. En este caso, se aconseja que los padres pidan al especialista un análisis de sangre para poder conocer qué es lo que nuestro hijo no tolera y adaptarle la dieta a lo que necesita.

Debemos pensar que esta alergia alimentaria no es que simplemente afecte a la parte física del niño, si no que puede afectar a la parte intelectual. Se han dado muchos casos, en los que los niños han hecho un cambio espectacular con sólo una semana de dieta. Por ello, animamos a todos los padres que puedan pensar que sus hijos tienen una alergia alimentaria a hablar con sus médicos e intentar solucionar la solución cuanto antes.

Si algún lector, tiene alguna duda sobre cómo saber si hay esta alergia o cómo actuar, puede ponerse en contacto con nosotros y se les facilitará un listado de páginas en Internet en las que podrá encontrar apoyo médico y dietas para sus hijos.

Imagen cortesía de Jilorio Catering

Categorías: Curiosidades Etiquetas:
Te puede gustar