Una alimentación sana y una buena actividad física son clave para perder peso

David Sanchez · 18 mayo, 2018
Aunque siempre primamos la dieta, a la hora de perder peso también es muy importante considerar la actividad física para asegurarnos de quemar calorías y acelerar el metabolismo.

Mantener una alimentación equilibrada y realizar actividad física frecuente es la combinación clave para perder peso de forma progresiva y saludable. Estos dos factores nos permitirán, además, mejorar nuestra calidad de vida.

Estos dos elementos están entre los que más intervienen en la salud de una persona, junto con las características genéticas de cada uno.

Por ello, aunque hay un buen número de enfermedades que tienen una base genética, otras están directamente relacionadas con la falta de actividad física o con una alimentación inadecuada.

La falta de hábitos saludables como factor de riesgo

En Europa la mayoría de causas mortales se debe a enfermedades crónicas fruto de estilos de vida poco saludables.

En este sentido, cada individuo debe hacer el esfuerzo de conocer sus necesidades nutricionales y adecuar su actividad física diaria y su alimentación a lo que su organismo requiere.

Pareja practicando deporte.

Cualquier conducta que represente un peligro potencial para la salud se considera un factor de riesgo. Ante esto, la mayoría de patologías se relacionan con dos factores de riesgo: el sedentarismo y una alimentación inadecuada.

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Las personas físicamente activas disfrutan, en términos generales, de una mejor calidad de vida. Esto se debe a que padecen menos limitaciones asociadas a enfermedades crónicas o al envejecimiento prematuro. Además, pueden beneficiarse de una mayor esperanza de vida.

En definitiva, mejorar nuestro estilo de vida nos permitirá reducir los factores de riesgo, disminuyendo las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares o cáncer. Estos problemas están entre las principales causas de mortalidad.

Los hábitos saludables sobre el bienestar psicológico

De igual manera que mantener un estilo de vida saludable ayudará a nuestro bienestar físico, también lo hará con el bienestar psicológico. En concreto, el ejercicio físico mejora nuestro estado de ánimo, refuerza el autoestima y la confianza, y aumenta el control sobre uno mismo.

Este aumento conseguirá una reducción de la sensación de ansiedad, y un mejor control sobre la alimentación.

Al final, esto nos ayudará a perder peso y mantener una alimentación saludable, lo que será un complemento ideal a la quema de calorías propia del ejercicio físico en sí.

Quemar calorías.

Promover la actividad física es fundamental en todas las edades, ya que implica cambios positivos en el bienestar personal. Estos efectos pueden sentirse inmediatamente después de haber hecho cualquier deporte.

Recomendaciones antes de una actividad física regular

La principal recomendación antes de iniciar un plan de ejercicio regular será visitar a nuestro médico para someternos a un examen detallado y obtener el visto bueno por parte de un experto. De esta forma, evitaremos exponernos a una actividad física excesiva que pueda acarrear lesiones o problemas mayores.

Especialmente si se tiene una edad avanzada, este examen, compuesto por pruebas físicas, de sangre y orina y un examen cardíaco, nos revelará el estado de nuestro organismo y el tipo de ejercicio más recomendable.

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Pautas de alimentación durante el ejercicio: clave para perder peso

La alimentación previa al ejercicio físico debe estar basada en alimentos ricos en hidratos de carbono y bajos en grasas y proteínas. Esto nos permitirá disponer de unas altas reservas de energía que nuestro organismo quemará rápidamente durante la actividad física. Todo esto hace que sea clave para perder peso de manera sana y efectiva.

Además, los alimentos deben tener un bajo contenido en fibra, lo que evitará el malestar en caso de padecer estreñimiento. En cuanto al margen de tiempo para las ingestas de comida, este variará según cada persona. En términos generales, lo más recomendable será comer unas dos o tres horas antes de iniciar la actividad física.

Alimentación y deporte.

Por otro lado, una vez iniciada la actividad física, será importante mantener una correcta hidratación. Por ello, el deportista debería continuar tomando líquidos al menos, durante los primeros 15 minutos de actividad física.

Una vez terminada la actividad, debemos reponer las reservas de hidratos de carbono perdidos durante el ejercicio. La clave para esto será tomar alimentos ricos en este tipo de nutrientes durante las seis horas posteriores al ejercicio. Entre los alimentos recomendados encontramos:

  • Pasta
  • Plátanos
  • Zumo de naranja

Estos pequeños consejos nos ayudarán a mantener un estilo de vida más saludable, dejando de lado las malas prácticas y, en definitiva, constituyendo la clave para perder peso de manera más efectiva y equilibrada.