La alimentación que prolonga tu esperanza de vida

Este artículo ha sido verificado y aprobado por José Gerardo Rosciano Paganelli el 13 febrero, 2019
Francisco María García · 21 febrero, 2018
La esperanza de vida determina cuánto se espera que viva una persona en un contexto social determinado. Depende de muchos factores entre ellos la alimentación. Una dieta saludable es fundamental.

La esperanza de vida es un índice que permite determinar cuánto se espera que viva una persona en un contexto social determinado. Es decir que dependerá de dónde vive, sexo, nivel de educación, condiciones sanitarias, alimentación, medidas de prevención, nivel económico, genética, etc.

Este índice de esperanza de vida es variable y muestra una tendencia a incrementarse con el paso del tiempo debido al progreso científico y tecnológico.  Además, en los países desarrollados la esperanza de vida es mayor que en los países subdesarrollados. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la esperanza de vida se incrementó en 5 años entre 2000 y 2015, el aumento más rápido desde los años 60 aunque persisten desigualdades importantes en un mismo país y de un país a otro.

¿Cómo se pueden  aumentar los índices de esperanza de vida? Aunque hay muchos factores que influyen, el estilo de vida desempeña un papel fundamental, sobre todo lo referido a la alimentación y actividad física.

España es uno de los países con más personas mayores, solo superada por Japón. En ambas naciones la dieta es abundante en pescado, frutas, vegetales, frutos secos, cereales y legumbres.

En este artículo se describen las razones por las cuales los alimentos de la dieta mediterránea contribuyen a la longevidad.

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la dieta mediterránea y la esperanza de vida

Qué contienen los alimentos que prolongan la esperanza de vida 

Pescado

pescado

Aumentar el consumo de esta excelente proteína a varios días a la semana contribuye a alcanzar una buena salud cardiovascular. Se ha demostrado su poder antioxidante. Además, contiene ácidos grasos omega 3, que al aumentar el tiempo de coagulación sanguínea disminuye las probabilidades de padecer arterioesclerosis.

Entre los pescados azules que más omega 3 nos aportan encontramos:

  • Salmón
  • Sardina
  • Atún
  • Anchoa
  • Caballa

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Aceite de oliva          

El aceite que se extrae de las aceitunas, sobre todo de la primera prensada, tiene gran poder antioxidante. Está asociado a un aumento de la esperanza de vida en los países donde se consume. La razón es que contiene ácidos grasos monoinsaturados, que se relacionan con una mejora en los procesos de coagulación. Por ello su ingesta disminuye la ocurrencia de infartos del miocardio.

También previene el deterioro cognitivo en la vejez, entre otras incidencias positivas sobre la salud.

Cereales integrales

6 cereales integrales que no deberían faltar en tu dieta

Comer cereales integrales también se asocia a la longevidad debido a su carácter antioxidante, por lo que es conveniente incorporarlos a la dieta diaria.

Se caracterizan por su alto contenido de fibra y carbohidratos de buena calidad, en contraposición a los procesados.

Su consumo se ha relacionado con menor obesidad, menor incidencia de diabetes tipo 2, prevención del cáncer de colon y reducción del colesterol “malo” (LDL) y de las enfermedades cardiovasculares.

Legumbres

Este es otro de los alimentos muy presentes en la dieta mediterránea. Las legumbres contienen carbohidratos complejos de lenta absorción. Además, contienen mucha proteína, minerales y fibra.

Las leguminosas bien preparadas producen saciedad y combaten el colesterol malo (LDL), lo que asocia su consumo con baja incidencia de obesidad, de diabetes y de también de problemas coronarios.

Frutas y vegetales

Frutas

Son los reyes antioxidantes por su enorme cantidad de flavonoides. Los países del mundo con habitantes más longevos tienen una ingesta abundante de verduras y frutas. La media necesaria son unas cinco raciones al día.

Fibra, agua, vitaminas, proteínas, minerales, grasas saludables y muchos componentes que forman parte de la dieta provienen del reino vegetal. Lo recomendable es aprovechar los de temporada, ello garantiza que sean puros y frescos.

Tomar estos productos disminuye en gran porcentaje el riesgo de padecer enfermedad cardiaca, accidente cerebrovascular y cáncer; además de tener grandes efectos antiinflamatorios y curativos en muchos casos.

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Frutos secos

Este es otro de los alimentos más antioxidantes de la dieta mediterránea que aumentan la esperanza de vida. Muy energéticos por su cantidad de proteínas, así como de vitaminas, minerales y oligoelementos necesarios para la salud.

Son muy conocidos sus efectos positivos sobre el cerebro, y al ser ricos en omega 3, influyen en la disminución del colesterol en la sangre.

No obstante, la ingesta de estos alimentos por sí sola no garantiza la preservación y mejora de la salud.

  • Debe además reducirse el consumo de grasas saturadas, harinas refinadas, sal y azúcar.
  • Asimismo, no hay que olvidarse de tener una buena actividad física y evitar el estrés en la vida cotidiana.

En conclusión, volver a los alimentos de ese entonces, consumir una dieta mediterránea, puede ayudarnos a recuperar y mejorar un indicador positivo de esperanza de vida.