¿La alimentación reduce los síntomas de depresión?

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Florencia Villafañe
La alimentación y la depresión tienen una relación estrecha. Cuando hay una dieta de mala calidad, se pueden desencadenar patologías mentales como esta. Entonces, ¿cómo asegurar una buena nutrición?

¿Sabías que la alimentación es uno de los factores que influyen en la depresión? Aunque hay varios motivos que la originan, conocer sobre esto es de suma importancia para su prevención.

Según las investigaciones, este trastorno mental afecta a más de 151 millones de personas alrededor del mundo, y es una de las principales causas de años perdidos de vida saludable. Para saber cómo reducir sus síntomas a través de la nutrición, te invitamos a seguir leyendo.

Depresión, un trastorno multifactorial

Existen muchas teorías respecto a la etiología de la depresión, pero se sabe que el trastorno está influenciado por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, neurodegenerativos, entre otros. Asimismo, los síntomas que genera tienen ciertas particularidades en quienes la padecen.

La tristeza es solo una pequeña parte. Inclusive, es posible que algunas personas ni siquiera la sientan, pero manifiesten otras sensaciones similares. Los siguientes síntomas son los más frecuentes:

  • Sensación de ansiedad o vacío.
  • Sentimientos de pesimismo o falta de esperanza.
  • Sensación de culpabilidad, inutilidad o impotencia.
  • Pérdida de interés en las actividades y los pasatiempos.
  • Falta de energía y fatiga.
  • Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
  • Dificultad para dormir, despertarse temprano por la mañana o dormir demasiado.
  • Cambios en el apetito o el peso.
  • Pensamientos de muerte o suicidio.
  • Inquietud o irritabilidad.
  • Dolores de cabeza.
  • Molestias digestivas sin una causa física aparente, o que no se alivian con tratamiento.
Depresión, un trastorno multifactorial
La depresión es un trastorno de origen multifactorial. Puede causar muchos síntomas, más allá de la sensación de tristeza.

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Alimentación en la depresión

Si bien muchos de los factores que producen la depresión son inmutables, hay algunos que pueden modificarse para facilitar el manejo de esta condición. En general, las estrategias actuales para el tratamiento están enfocadas en las variables biológicas y psicológicas de la enfermedad, descuidando el importante rol del estilo de vida.

Asimismo, la nutrición y la depresión guardan una estrecha relación ya que el cerebro necesita
de una serie de nutrientes para funcionar de manera óptima.

Si este aporte es deficiente, o bien, existe una mala calidad dietética, puede interferir en el buen funcionamiento del sistema nervioso y podría desencadenar una patología mental como la mencionada.

Nutrientes esenciales de la alimentación

Se ha asociado a un patrón de consumo saludable con menos síntomas depresivos. Así pues, son en realidad los nutrientes los que influyen de manera positiva en la salud mental.

Estos intervienen en la producción de hormonas que promueven el bienestar general, y evitan los signos de este trastorno. Entre los que aportan estos beneficios se encuentran los siguientes:

  • Magnesio.
  • Folatos.
  • Manganeso.
  • Ácidos grasos poliinsaturados omega 3.
  • Zinc.
  • Vitaminas A, B, E, D yC.

Todos ellos se encuentran en frutas, verduras, cereales, legumbres, aceites, semillas y todos los alimentos naturales o con procesamiento mínimo. Sin embargo, resulta conveniente complementar su consumo con la práctica habitual de ejercicio físico.

Nutrientes esenciales de la alimentación 
El consumo de alimentos frescos por encima de los procesados es el primer paso para mitigar los síntomas de la depresión a través de la dieta.

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La alimentación en la prevención de la depresión

Desde hace años, se asocia la ingesta de alimentos procesados y carbohidratos simples con el desarrollo de obesidad y problemas metabólicos. Sin embargo, más allá de esto, el consumo de estos alimentos también tiene que ver con la aparición de enfermedades mentales como la depresión.

En un estudio publicado en Biological Trace Element Research se determinó que cuando la dieta es baja en ácidos grasos omega 3 y minerales como el manganeso, el cobre o el zinc, la persona tiene más tendencia a sufrir ansiedad y depresión.

Por el contrario, en una revisión publicada en el año 2016 se encontró que las personas que ingieren abundantes frutas y vegetales obtienen mayor puntuación en los test cognitivos y presentan menos síntomas depresivos. Incluso, tienen menos riesgo de dicho trastorno. Al parecer, esto tiene que ver con el aporte de beta-caroteno, vitamina C, fibra y folato.

Sumado a esto, en un trabajo publicado en el año 2019 se sugirió que la calidad de la dieta, en general, se asocia de forma significativa a la presencia de algún nivel de ansiedad, estrés o depresión.

Asimismo, esto estableció que la prevalencia de las alteraciones del bienestar psicológico y del sueño tienen que ver con la falta de adherencia a las recomendaciones de ingesta de verduras, hortalizas y lácteos.

La alimentación en la prevención de la depresión
Ingerir una cantidad abundante de frutas y vegetales, además de otros alimentos sanos, contribuye a una buena salud mental.

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La alimentación en la depresión promueve el bienestar

El estudio de los factores de riesgo modificables en la depresión brinda una gran ventaja en el manejo de la misma porque permite hacer intervenciones preventivas y paliativas.

Cuando tienes un estilo de vida basado en alimentos de calidad y ejercicio físico, te aseguras el aporte de nutrientes que son indispensables para el cerebro, así como también la producción y liberación de hormonas que están asociadas con el bienestar.

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