Qué alimentos evitar si tengo retención de líquidos

Yamila Papa 27 noviembre, 2016
Puesto que muchos productos precocinados ya llevan sal en su elaboración es conveniente que evitemos excedernos al condimentarlos o que optemos por usar especias para añadir sabor

La retención de líquidos o edema es un problema muy habitual causado por una alimentación desequilibrada, el sedentarismo y no beber suficiente agua cada día.

En muchos casos las personas creen que acumulan grasa pero, en realidad, es que el organismo no depura los líquidos como corresponde.

En este artículo te contamos qué alimentos deberías evitar si padeces este trastorno.

¿Cuándo es retención de líquidos?

Cuándo es retención de líquidos

Como primera medida, debes saber que se trata de una acumulación de agua en los tejidos del cuerpo cuando se produce un desequilibrio entre las fuerzas que regulan cómo los líquidos recorren las diferentes zonas del organismo.

Si no podemos eliminar el agua, esta se acumula en ciertas áreas. Los principales factores que incrementan el problema son:

  • Mucho sodio en la dieta
  • Mala circulación por sedentarismo
  • Desajuste hormonal
  • Falta de ejercicio

Si sufres retención de líquidos podrás detectarlo fácilmente, ya que aumentarás de peso y sentirás la hinchazón en varias partes del cuerpo (sobre todo las piernas y los tobillos).

Para hacer la prueba solo tienes que presionar la piel durante unos segundos. Si al retirar el dedo queda una marca blanca que se mantiene un tiempo es porque padeces edema.

Para evitar o reducir este desequilibrio acuoso en nuestro organismo es preciso llevar una dieta baja en sal y aumentar la ingesta de bebidas y alimentos diuréticos (agua, zumos, verduras, frutas, etc).

También se recomienda realizar ejercicio, al menos, 2 veces a la semana.

Ver también: Riesgos del sedentarismo

Qué alimentos evitar si tengo retención de líquidos

Cuando tenemos este problema no basta con dejar de consumir sodio o hacer ejercicio. Es preciso evitar la ingesta de ciertos alimentos que tienen la capacidad de aumentar la cantidad de líquidos en el cuerpo.

Estos son algunos de ellos:

Bebidas alcohólicas

  • Si bien al consumirlas vamos al baño, lo cierto es que una buena parte de los componentes que ingerimos se acumula en el organismo (entre ellos el azúcar).
  • El alcohol provoca retención de líquidos en el estómago y en las piernas.
  • Una copa de vino al día no es un problema pero sí beber cócteles, cerveza o bebidas con alta graduación alcohólica varias veces a la semana.

Embutidos

Embutidos

Al estar preparados con una gran concentración de sodio y además ser grasosos producen retención de líquidos. Cuando comemos embutidos, además, estamos “tapando” las paredes de las arterias y aumentando la posibilidad de sufrir un ataque al corazón.

En el mismo “grupo” podemos colocar a los quesos demasiado salados que acompañan a los embutidos en un típico “pica pica”, así como las salchichas, el jamón curado y la panceta.

Snacks

Las patatas fritas de paquete (entre otros productos similares) tienen demasiada sal que se utiliza para realzar el sabor.

  • Además son alimentos adictivos y que no nos permiten cuidarnos o solo comer una porción… ¡nos terminamos toda la bolsa!
  • Si al atardecer mueres por unos snacks entonces te recomendamos que elijas semillas de girasol, frutos secos como las nueces o purés vegetales (de garbanzos, de berenjenas, etc.).

Azúcar refinado

azúcar

Muchos de los productos que consumimos en la actualidad tienen grandes dosis de azúcar o endulzantes.

Al igual que sucede con la sal, si el organismo recibe estos componentes no puede eliminar correctamente los líquidos y provoca hinchazón.

Se aconseja en estos casos reducir su consumo o buscar alternativas más naturales como, por ejemplo, la estevia, la miel o la canela para condimentar.

Harina blanca

Las personas que llevan una dieta conformada por pastas, pizzas, galletas o panes son más propensos a sufrir de retención de líquidos y aumento de peso.

La harina refinada aporta hidratos de carbono que se acumulan en el organismo y no permiten a los riñones trabajar como corresponde.

Estos compuestos, a su vez, aumentan la cantidad de agua al ralentizar la función renal. En vez de ingerir harina blanca te recomendamos que elijas integral o bien que reduzcas su consumo.

Verás los resultados en poco tiempo.

Productos manufacturados

Productos manufacturados

Los empanados, comidas congeladas y todos aquellos alimentos ya preparados tienen demasiada sal añadida en el proceso de elaboración.

  • La industria alimentaria usa mucho el sodio para mantener frescos o en buen estado sus productos.
  • No nos damos cuenta de lo que ingerimos y, aunque no los salemos al comerlos, estamos propiciando la retención de líquidos con estas comidas.

Trata de consumir platillos más caseros, cocinar un poco más (aunque sea algunas veces a la semana) y evitar los alimentos manufacturados.

Esto puede resultar una tarea difícil porque tienen muchos ingredientes que se vuelven “necesarios” para combatir la ansiedad o el apetito pero, de a poco, podrás alimentarte mejor.

A su vez, es preciso que no sales demasiado la comida, ni al momento de prepararla ni al consumirla.

  • Una buena técnica radica en no llevar el salero a la mesa. Al no estar frente a la tentación será más fácil evitarla.
  • Otra opción es condimentar con hierbas naturales, zumo de limón o aceite de oliva tus platillos. Será más sano y más rico, y tendrás menos riesgo de padecer retención de líquidos o enfermedades.

Te recomendamos leer: Calabacines para combatir la retención de líquidos

¿Qué consumir si padezco retención de líquidos?

Además de reducir o evitar la ingesta de aquellos alimentos que pueden aumentar la hinchazón o acumulación de sodio, te recomendamos que tengas en cuenta los siguientes para prevenir el problema:

  • Agua (entre 2 y 3 litros al día)
  • Endulzantes naturales (estevia, agave)
  • Frutas (sandía, toronja)
  • Infusiones de hierbas (manzanilla, té verde, menta)

 

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