Tres alimentos fermentados que no pueden faltar en tu dieta

Los alimentos fermentados deberían formar parte de nuestra dieta habitual, ya que sus microorganismos vivos nos ayudan a repoblar la flora bacteriana intestinal de forma completamente natural

Los alimentos fermentados tienen una tradición muy antigua en muchos países en los que se consumen como acompañamiento de platos de difícil digestión como la carne asada.

No obstante, también son muy beneficiosos para nuestra flora intestinal y nuestra salud en general.

En este artículo compartimos los tres alimentos fermentados que puedes elaborar en casa y que no pueden faltar en tu dieta, elaborados con piña, col y leche. 

¿Qué nos aportan los alimentos fermentados?

Los alimentos fermentados están vivos, es decir, contienen microorganismos que favorecen y repueblan la flora bacteriana intestinal.

Los beneficios para la salud de estos alimentos son los siguientes:

  • Mejoran la digestión.
  • Deshinchan el vientre.
  • Regulan el tránsito intestinal.
  • Mejoran la asimilación de los nutrientes de los alimentos y previenen los déficits nutricionales.
  • Suben las defensas, gracias a la relación entre el intestino y el sistema inmunitario.

Es importante consumir estos alimentos fermentados de manera habitual, ya que hay factores que dañan la flora intestinal como, por ejemplo, algunos trastornos digestivos, el estrés o los antibióticos.

kéfir

1. Bebida de cáscara de piña

La bebida fermentada de cáscara de piña tiene la gran ventaja de que usamos una parte de esta fruta que solemos desperdiciar y que, no obstante, esconde enzimas muy poderosas y beneficiosas para nuestra salud.

Estas enzimas activan el proceso de fermentación de esta deliciosa y sorprendente bebida que tiene un toque parecido a la sidra de manzana.

Además de beneficiar a nuestra flora intestinal, esta bebida fermentada añade las virtudes de la piña.

Así, nos beneficiamos de las propiedades de este alimento tan digestivo que favorece la eliminación de los líquidos retenidos en zonas como las piernas, el vientre o la cara.

Ingredientes

  • La cáscara de una piña grande, bien lavada y a ser posible orgánica.
  • 3 tazas de azúcar moreno (360 g)
  • 1 litro de agua

Preparación

  • En primer lugar, cortaremos la cáscara de la piña en trozos pequeños y la introduciremos en un recipiente de cristal que tenga un cierre hermético.
  • A continuación, añadiremos el azúcar y el agua.
  • Cerraremos el frasco y lo dejaremos a temperatura ambiente durante dos o tres días, hasta que desaparezca el azúcar.
  • Colaremos la bebida y la conservaremos en la nevera.
  • La podemos tomar en ayunas para beneficiarnos de sus propiedades medicinales, o bien a cualquier hora del día para disfrutar de una bebida muy refrescante.

Nota: Como el azúcar se consume durante la fermentación, podemos endulzarla con un poco de estevia o miel de abeja, si lo deseamos.

bebida fermentada de piña

2. Chucrut

El chucrut es el famoso fermentado de col y sal marina que se consume en muchos países europeos como acompañamiento de todo tipo de guisos de carne y pescado.

El chucrut también se puede comprar ya preparado; no obstante, suele ser un producto elaborado con alcohol que no ha pasado un proceso natural de fermentación, el cual solamente se consigue con sal.

Por eso es mucho más recomendable prepararlo nosotros mismos en casa.

Ingredientes

  • Una col grande o dos medianas, verdes o moradas
  • 3 cucharadas de sal marina (54 g)
  • Bayas de enebro (opcional)

Preparación

  • Cortaremos la col bien fina o bien la rallaremos y la introduciremos en un frasco de cristal.
  • A medida que vayamos metiendo la col, que debemos apretar bien para comprimirla, iremos echando la sal de manera repartida en las diferentes capas, así como las bayas de enebro.
  • No llenaremos todo el frasco hasta arriba, ya que debemos dejar un poco de espacio porque durante la fermentación, la col irá sacando su propio jugo.

Si el jugo no sobrepasa la col en 24 horas, le añadiremos agua con sal.

  • No taparemos herméticamente el frasco, sino que lo cubriremos con un paño.
  • Si se acumulan sustancias en la superficie del jugo las iremos retirando.
  • En dos o tres semanas ya estará listo el chucrut.
chucrut casero

3. Kéfir

El kéfir es un hongo mediante el cual podemos fermentar cualquier leche de origen animal, ya que se alimenta de la lactosa, que es el azúcar presente en la leche.

Podemos comprarlo ya preparado o bien elaborarlo en casa de manera muy sencilla, ya que cada día podemos tener kéfir listo para ser tomado.

  • Solamente tenemos que dejar fermentar los granos de kéfir en leche durante uno o dos días.
  • El resultado será parecido al de un yogur líquido con un toque ácido fruto de la fermentación.
  • Podemos endulzarlo con un poco de miel de abeja y acompañar con fruta fresca o frutos secos.