Alimentos Germinados: semillas que hacen florecer al organismo

La mejor forma de aprovechar todas sus propiedades y asegurarnos de que no lleven conservantes es germinar las semillas en nuestra propia casa. Además, así podremos tenerlas siempre que queramos

¿Sabías que los brotes de soja contienen un 27% más de proteínas que la carne, los huevos o la leche, pero sin la grasa?

Los alimentos germinados son brotes que se ingieren estando aún vivos y que, por lo tanto, contienen una gran cantidad de nutrientes, convirtiéndolos en indispensables como parte de cualquier dieta sana.

Existen diferentes tipos de alimentos germinados, pero no siempre se encuentran en el mercado; los más comunes y fáciles de localizar son los de alfalfa y judía mungo (popularmente conocida como soja verde), por lo que habrá que comprar las semillas y germinarlas en casa si quisiéramos disponer de brotes de trigo, lenteja, cebolla, garbanzo, rabanito, girasol o guisante (arveja).

¿Cuáles son sus propiedades?

Las semillas germinadas de alfalfa son las más nutritivas y ricas en proteínas, mientras que las de judía (haba, frijol) mungo se sitúan justo después, siendo éstas más fáciles de digerir. Los germinados de trigo son ricos en vitaminas y sales minerales, y constituyen la mejor forma de comer el grano entero. Los granos de lenteja, además de proteínas, aportan vitaminas, manganeso, hierro y cinc. Los de garbanzo, por su parte, son muy energéticos y aportan calcio y fósforo. Las semillas de cebolla emulan el picante característico de esta, por lo que es una buena manera de incluir indirectamente su sabor, por ejemplo, en ensaladas.

El contenido nutricional de los germinados es comparable al que poseen verduras y frutas, con el aliciente de que estas semillas son más ricas en enzimas y clorofila, siendo asimismo antianémicas, antitóxicas y revitalizantes. Por ejemplo, los germinados de soja o guisante (arveja) poseen un 27% más de proteínas que la carne, los huevos o la leche, pero sin el elevado contenido en grasas. Por tanto, se trata de un alimento muy completo que, disponible en cualquier época del año, equilibra las carencias que podamos tener en nuestra dieta.

Cómo favorecen a nuestro cuerpo los alimentos germinados

En cuanto a los beneficios que aportan estas semillas a nuestro organismo, son muchos los que encontramos, situándose sobre todo como una gran fuente de vitaminas, proteínas, minerales y nutrientes que ayudan a combatir las “enfermedades” de hoy en día, tales como el estrés. Por otra parte, y debido a que se trata de un alimento que está vivo, contiene hormonas de crecimiento, además de que no se malogra la energía de sus sustancias activas.

Los alimentos germinados son reconocidos por prevenir enfermedades, ya que fortalecen el sistema inmune, combaten la acción de los radicales libres, reducen el colesterol, mejoran el funcionamiento de la flora intestinal, estimulan la secreción del páncreas, ayudan en los procesos de depuración y desintoxicación y, al ser un alimento pre-digerido, facilitan la digestión. En definitiva, las semillas germinadas favorecen al metabolismo gracias a su acción reconstituyente.

Como puedes ver, los beneficios de los germinados son innumerables. ¿Ya los has probado e incluido en tu alimentación? ¿Qué esperas para incorporarlos a tu dieta?

 Imagen cortesía de Maximiliam Buzun