Alimentos mal cocinados: ¿pueden ser malos para la salud?

21 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Algunos alimentos tienen alto riesgo de contaminación. Por eso, es importante garantizar su cocción para evitar intoxicaciones alimentarias. Te contamos cuáles son y qué medidas preventivas tener en cuenta.

En los últimos años, ha aumentado el consumo de alimentos crudos. Esto se debe a la influencia de las cocinas asiáticas y sudamericanas. A pesar de ello, hay ciertos alimentos que es necesario cocinar correctamente para prevenir complicaciones. ¿Qué pasa si consumes alimentos mal cocinados?

El consumo de alimentos con una cocción inadecuada puede, en ocasiones, derivar en intoxicaciones o toxiinfecciones que complican la salud. Por lo tanto, es necesario conocer el por qué hay que cocinar bien algunos tipos de alimentos y cuáles son los que pueden ocasionar problemas a nivel de salud.

La cocción es un método de higiene

Una de las funciones de la cocción de los alimentos, a parte de mejorar las calidades organolépticas, es mejorar su salubridad. Sometiendo un alimento a altas temperaturas nos aseguramos que los organismos vivos que habitan en él queden destruidos.

De este manera, se eliminan bacterias, hongos u otros microorganismos que han demostrado poder colonizar el tracto digestivo y producir enfermedades, como es el caso de la salmonelosis.

Uno de los ejemplos más prácticos es la esterilización de la leche. Esta se somete a altas temperaturas durante unos breves instantes para garantizar su seguridad alimentaria.

Una vez terminado este proceso, se puede conservar en un envase cerrado durante bastante tiempo, hasta la fecha de su consumo. De este modo, se garantiza la ausencia de microorganismos patógenos.

Peligros de los alimentos mal cocinados
Una adecuada cocción de los alimentos puede ayudar a destruir posibles organismos patógenos que pueden causar intoxicación e infecciones.

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Cuidado con las carnes

Dentro de los alimentos que suelen necesitar una cocción completa están las carnes. Normalmente, el dejar un filete o chuleta magra algo cruda por dentro no suele suponer un problema.

Los organismos patógenos se encuentran en la superficie, por lo tanto, solo es necesario dorar la parte más externa del producto para garantizar su seguridad. Sin embargo, la cosa se complica cuando hablamos de carne picada.

Un ejemplo típico son las hamburguesas. En este tipo de productos, toda la carne es susceptible a contener organismos patógenos, tanto en la superficie como en el interior. Por ello, nos debemos de asegurar de que la pieza alcanza al menos los 60 o 70 grados en el interior.

Dejar las hamburguesas de carne poco hechas por dentro es una de las causas más frecuentes de intoxicación alimentaria. El consumo de este tipo de alimentos mal cocinados es un auténtico riesgo para la salud.

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Los pescados también son alimentos de riesgo

Durante los últimos años, se ha popularizado el consumo de pescado crudo a partir de la cultura oriental. Se han proliferado las cadenas de sushi y otro tipo de platos que utilizan este producto del mar sin previo proceso de cocción.

Sin embargo, para que el pescado pueda ser consumido crudo debe de pasar por un proceso de congelación anterior. De este modo, nos aseguramos la muerte de los microorganismos presentes o la inactividad de los mismos. Consumir pescado crudo sin respetar las normas de la seguridad alimentaria ha demostrado ser muy dañino para la salud.

El organismo más peligroso en este tipo de productos suele ser el anisakis, según un estudio publicado en Diseases of Aquatic Organisms. Se encuentras sobre todo en pescados blancos, y se elimina fácilmente durante el congelado. Además, es bastante habitual que las preparaciones que conllevan la utilización de pescado crudo incorporen algún ácido en su receta, como el jugo de lima.

Dicha variación del pH también supone un duro golpe contra los microorganismos que puedan vivir en la superficie del mismo. Ahora bien, si se va a consumir un pescado fresco sin previo proceso de congelación, es primordial garantizar su correcto cocinado.

Sucede algo similar que con las carnes; es necesario al menos provocar una cocción en la parte externa del producto en pescados azules, y una cocción completa en pescados blancos. De este modo, nos aseguramos que el alimento no sea susceptible de causar enfermedades.

Plato de pescado
El pescado es un alimento de alto riesgo de contaminación. Por eso, tanto su conservación como su cocción deben estar garantizadas.

Conclusión sobre el consumo de alimentos mal cocinados

Consumir alimentos crudos o mal cocinados puede suponer un riesgo para la salud. Es interesante conocer la procedencia del producto y si ha sido sometido a un proceso de congelación previo. De este modo, podemos determinar el riesgo de consumirlo bajo un método de cocción incompleto.

Hay que tener especial cuidado con las hamburguesas de carne y los pescados blancos, pues son alimentos críticos desde el punto de vista de la seguridad alimentaria. A la hora de consumir algún tipo de alimento crudo es importante asegurarse de congelarlo durante un período prudente de tiempo.

Además, suele ser buena idea introducir algún elemento ácido en la elaboración del plato para variar el pH y, de este modo, asegurar la muerte de los posibles organismos patógenos que habitan en él.

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