Alimentos no permitidos en una dieta vegana

Ivan Aranaga Amengual·
07 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo al
20 Diciembre, 2018
Si seguimos una dieta vegana es importante asegurarnos de que no consumimos ningún producto de origen animal, eso incluye algunos aditivos que quizá quizá desconozcas.

Las personas que siguen una dieta vegana son aquellas que rechazan el consumo de alimentos de origen animal. El término lo acuñó en 1941 Donald Watson, fundador de la Vegan Society.

Los denominados ‘veganos’ se distinguen de quienes practican el vegetarianismo. No solo no comen carne o pescado, sino que tampoco usan productos industrializados cuyo origen sea animal. En este tipo de categoría se incluyen los artículos de limpieza o higiene o cosméticos, entre muchos otros.

Si estás considerando hacerte vegano, ya sea por razones éticas, ambientales, o dietéticas, a continuación te ayudaremos a descubrir qué alimentos y aditivos alimentarios están prohibidos en este régimen alimentario.

Alimentos y aditivos que no se permiten en una dieta vegana

Mujer sentada a la mesa con frutas.
Una dieta vegana se caracteriza por el no consumo de cualquier alimento de origen animal.

Muchos de los alimentos y productos que consumes a diario tienen ingredientes añadidos que suelen ser de procedencia animal. Si quieres hacerte vegano, es trascendental que siempre leas las etiquetas de los alimentos y de cualquier otro producto que pretendas comprar, para saber exactamente qué ingredientes contienen.

A continuación te explicamos qué condimentos son generalmente de origen animal para que sepas evitarlos.

Descubre: Veganos y vegetarianos, dos mundos distintos

Grasas animales

Botella y vaso de leche
Las grasas animales son el principal alimento a evitar en una dieta vegana.

Un vegano se abstendrá de comprar alimentos cuyos etiquetado nutricional indique que provienen de grasas de animales. Pero ten en cuenta que a menudo muchos productos las presentan como “grasa comestible”.

  • Puedes encontrar grasas animales en artículos de bollería y repostería industrial -la mayoría están compuestos de huevos y leche-.

Aditivos alimentarios

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los aditivos como “sustancias que se añaden a los alimentos para conservarlos, hacerlos más seguros o mejorar su sabor, frescura, aspecto o textura”.

Existen tanto aditivos de origen vegetal como animal. El aditivo utilizado con más frecuencia en los productos de consumo diario es el E441. Se trata de una gelatina que proviene del tratamiento con álcalis o ácidos de pieles, tejidos o huesos de animales, particularmente del cerdo.

También el aditivo E120, conocido como ácido carmínico. Se obtiene del insecto Dactylopius coccus Costa, un tipo de cochinilla. La sustancia se combina con amoníaco, aluminio o calcio, para extraer las tonalidades de color rojo.

Alcohol

Durante el proceso de clarificación del vino o la cerveza, se suele utilizar un colágeno natural que procede de la vejiga natatoria de los peces, gelatina, quitina (que proviene de los cangrejos) o sangre seca. También de las proteínas que se encuentran en la leche y el huevo.

Gelatina

Gelatina.
La gelatina procede de colágeno animal por lo que no está recomendada en una dieta vegana.

Este alimento contiene colágeno, que en la mayoría de los casos se extrae de la piel del buey o del cerdo. Los malvaviscos y otras gominolas también contienen gelatina de origen animal, a no ser que se especifique lo contrario. Si necesitas gelatina para cocinar, una opción vegana ideal es el agar agar, un tipo de gelatina vegetal derivada de algas.

Áspic

Es una preparación de gelatina moldeada que procede de los animales (ya sea de la carne o el pescado). Cualquier plato que cuente con este aditivo queda excluido de una dieta vegana.

Salsa inglesa

Generalmente, las empresas que producen salsa inglesa usan anchoas, uno de los peces azules más conocidos en la gastronomía mundial. Recuerda que además el consumo de salsas no está recomendado para la salud en general. Estos preparados consiguen aportar calorías extra y aumentar el riesgo de obesidad.

Aromatizantes y condimentos naturales

Algunos de los condimentos o aromatizantes naturales cuentan con ingredientes de origen animal. Un ejemplo claro de ello es el castóreo. Se trata de un estabilizador que proviene de las secreciones de las glándulas de olor anal en los castores. El castóreo no está dentro de la lista de aditivos alimentarios autorizados por la Unión Europea.

Se utiliza para darle sabor a ciertas comidas, sobre todo las que tienen sabor a vainilla. Por otra pare, muchos aditivos han demostrado ser nocivos para la salud a medio plazo. Es recomendable limitar su consumo.

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L-Cisteína o E-920

Este aminoácido se utiliza como agente suavizante, y a menudo proviene de las plumas de aves de corral y del cerdo. Algunos productos que están presentes en las panaderías, como las rosquillas y panes, contienen cisteína.

Otros

Además de los alimentos de la lista anterior,  en la dieta vegana también se excluyen los productos derivados de la miel de abeja, y caramelos y dulces elaborados con shellac o goma laca, una sustancia secretada por el gusano de la laca. En su lugar, opta por la opción vegana.

De todos modos, intenta no utilizar edulcorantes para la preparación de recetas. Es preciso reducir dramáticamente la adición de azúcar, ya que este ingrediente incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades cuando se consume asiduamente. Así lo demuestra un estudio publicado en la revista Journal of Hepatology.

Evita los productos de procedencia animal si estás siguiendo una dieta vegana

Como puedes ver, ceñirte estrictamente a una alimentación vegana no es tan sencillo si compras alimentos procesados. Presta atención a los ingredientes de todo lo que compras en el supermercado para asegurarte de que no contiene aditivos de origen animal.

  • Green CH., Syn WK., Non nutritive sweeteners and their association with the metabolic syndrome and non alcoholic fatty liver disease: a review of the literature. Eur J Nutr, 2019. 58 (5): 1785-1800.
  • Jensen T., Abdelmalek MF., Sullivan S., Nadeau KJ., et al., Fructose and sugar: a major mediator of non alcoholic fatty liver disease. J Hepatol, 2018. 68 (5): 1063-1075.