Algunos alimentos que no se deben congelar

Francisco María García 29 noviembre, 2017
En este post conocerás cuáles son los alimentos que no se deben congelar y algunos tips para preservar su aspecto y sabor.

La congelación es uno de los principales métodos de conservación en la actualidad. Ahora bien, existen muchas personas que abusan del mismo y desconocen cuáles son los procedimientos correctos. Peor aún, hay alimentos que no se deben congelar y que ocupan los refrigeradores de millones de hogares.

La congelación errónea puede generar complicaciones médicas similares a las que enfrentamos cuando ingerimos una comida en descomposición. Recordemos que recurriendo al refrigerador no matamos a las bacterias: simplemente paralizamos su efecto y reproducción.

Por eso, a continuación veremos cuáles son los alimentos que no se deben congelar y también conoceremos algunos tips a la hora de recurrir al congelador.

Las verduras y vegetales se consumen en su estado fresco

Los vegetales y las verduras son alimentos con alto contenido en agua. Lo que les ocurre cuando son sometidos a la congelación es que dicho líquido se solidifica y forma cristales de hielo grandes.

Al romperse las paredes celulares el alimento pierde su estructura y concentración de nutrientes iniciales. Entonces, cuando se terminan de descongelar el vegetal es incapaz de retener el agua y expulsa sus vitaminas y demás componentes.

Esto ocurre mucho con las ensaladas y alimentos como el brócoli. Tras descongelarse tienden a tener un sabor y aspecto poco agradables. Por su parte, las hojas de los vegetales pierden su característico color verde y se tornan marrones.

Los huevos tampoco deberían congelarse

vista huevos

Ni crudos ni cocidos. Este alimento rico en proteínas simplemente no soporta el proceso de congelado. Al igual que con las verduras, todos los componentes y el sabor del huevo pierden su riqueza en medio de temperaturas muy frías.

La recomendación va también para los alimentos que tienen huevos entre sus ingredientes. Los pasteles y  la mayonesa pierden su consistencia después del proceso de congelación. En todo caso, lo correcto es mantenerlos como mucho en la nevera o frigorífico.

Hay personas que separan la yema de la clara del huevo y lo congelan, mientras que otros baten ambos elementos para preservarlos. Bajo estas condiciones, el proceso de congelación puede ser un poco más favorable.

Lee también: Cómo leer las etiquetas de los huevos

Otros alimentos que no se deben congelar

patatas

La patata es una verdura que retiene mucha agua y por ello se descompone a nivel nutricional cuando es congelada. Si se va a cocinar un guiso y se tiene intención de congelarlo después, lo mejor es no utilizar patata. Lo mismo ocurre con un puré de verduras, si se está pensando en congelar los restos no consumidos.

Preparar pasta y luego congelarla tampoco es una buena idea. Básicamente, todos los productos alimenticios mencionados se llenan de agua, pierden nutrientes y se ven afectados en su estructura molecular.

Por su parte, los lácteos pueden refrigerarse, pero siempre verán alteradas sus moléculas de grasa. Este tipo de productos se conservan al frío si están procesados y son de calidad comprobada. En el caso de los lácteos siempre debemos saber que no están contaminados por patógenos.

Otros alimentos que no se deben congelar son el arroz y los productos fritos o con grasa excesiva. Pero si no tenemos otra alternativa, lo correcto es calentarlos muy bien cuando vayamos a consumirlos. Debemos verificar que estén bien calientes en su interior, para que presenten la textura y el sabor más adecuados.

Visita este artículo: Cómo congelar y descongelar los alimentos de manera adecuada

Hay que tener cuidado con los guisos y alimentos cocinados

carnes magras

Las carnes y pescados pueden conservarse en el refrigerador, pero debemos tener mucho cuidado en el envasado. Lo correcto es evitar que entre aire al recipiente para que el producto no absorba humedad. Con esta, el alimento pierde su consistencia y se constituye en una masa blanda.

Con respecto al envasado, se recomienda que el mismo sea rígido y que no tenga ningún tipo de grietas. De llegar a tenerlas, el aire frío entrará con mucha rapidez, quemando la carne y generando resequedad. El resultado final sería el de un producto seco.

Si el alimento esta cocido, lo mejor es tener recipientes con tapa hermética y de un material que pueda ser calentado a través del microondas. Todas estas recomendaciones son válidas para carne, pollo y pescados.

El proceso de congelación es más efectivo para las carnes crudas. A ciencia cierta, lo idóneo es consumir el resto de los alimentos en su estado más fresco y colocarlos en el frigorífico para una conservación moderada.

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