Alimentos que empeoran el estrés

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Maricela Jiménez López el 24 diciembre, 2018
El estrés no es solo un periodo difícil, presiones o exceso de trabajo. La alimentación puede influir en los niveles de estrés, aumentándolos o reduciéndolos.

Muchos creen que el estrés viene provocado por el exceso de trabajo, situaciones difíciles, presión. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Es decir, no es la única razón. De hecho, una mala alimentación puede empeorar el estrés, en especial, algunos alimentos en concreto.

Conoce cuáles son en el siguiente artículo.

Dime qué comes y te diré el nivel de estrés que tienes

“Somos lo que comemos”. Nada más acertado que esta frase. Los alimentos que consumimos a diario pueden determinar nuestro peso, enfermedades, energía y salud. Por eso, el organismo no reacciona igual ante una fruta que ante una torta de chocolate.

Esto se debe a que el cuerpo debe realizar un proceso o trabajo extra para procesar ciertos ingredientes. Por eso, te sientes más liviano en el primer caso, y más “pesado” en el segundo.

En relación al estrés, se plantea una especie de “círculo vicioso” con la comida. Esto quiere decir que, si comes mal y a eso le sumas nervios y presiones diarios, el estrés estará por las nubes. Pero, además de sentirnos mal, la consecuencia es que comemos incorrectamente. El cuerpo te “pedirá” alimentos más grasosos, azúcar, etc. Y esa mala alimentación colaborará a que aumente el estrés.

En períodos de estrés extremo, las personas suelen comer más (lo mismo que ocurre con la ansiedad y en muchos casos con la depresión). Por el contrario, otras personas no quieren probar bocado y sólo quieren dormir.

estrés

Una buena alimentación es fundamental para que nuestro cuerpo esté siempre saludable, así como también nuestro cerebro. La dieta influye también, claro. Si tu dieta está compuesta por frutas y vegetales es probable que tus niveles de agresividad, nervios, ansiedad y estrés disminuyan. Por el contrario, si está basada en comida rápida, refrescos, café y snacks, podrían aumentarlos.

El cortisol es conocida como “la hormona del estrés”. Puede causar desequilibrios también en la insulina, el apetito y la fijación de la grasa. La falta de sueño, los problemas laborales o personales y la comida lo “disparan”. Por ello, hay que prestar especial atención a estos factores.

Los alimentos que causan estrés

Según un estudio de la Yale University School of Medicine, en Estados Unidos, debes controlar el consumo de los siguientes alimentos si deseas alejar el estrés de tu vida (o al menos reducir sus niveles):

Cafeína

Cuando estás en la oficina repleto de trabajo, sueles ir hasta la máquina de café para “recargar pilas”. Sin embargo, esta acción puede ser contraproducente para tu salud. La cafeína es adictiva y, si bien estimula y mejora la agudeza mental y el rendimiento a corto plazo, también aumenta la presión y puede causar temblores y palpitaciones.

A su vez, la cafeína aumenta la ansiedad y trae problemas de sueño. Además del café, se encuentra en el té, las gaseosas (Cola sobre todo) y el chocolate.

Cafe

Picantes

Muchas veces la razón del estrés está ligada a un problema en la digestión de la comida. Esto ocurre cuando el estómago no tiene la capacidad para procesar correctamente lo que se ingiere. Si la ansiedad te está causando complicaciones digestivas como gastritis, es preciso que evites las comidas demasiado condimentadas, sazonadas o picantes (por ejemplo la salsa de tomate).

Hidratos de carbono y grasas

Cuando el estrés está elevado, es más probable que la persona tenga deseos de comer harinas o alimentos precocinados. Estos últimos tienen gasas saturadas e hidrogenadas, también sal, aditivos y conservantes. Además de provocar estrés, se aumenta el riesgo de padecer sobrepeso. En lugar de una galleta, come una fruta o una barra de cereales cuando tengas “antojos” o no puedas esperar a la hora de la comida.

Sodio

La sal en exceso no es buena para la salud. La presencia de sodio excesivo en la dieta conduce a la retención de líquidos, problemas en los riñones y un gran malestar. Elevan la presión arterial, empeoran la deshidratación y, a la vez, traen ansiedad. Evita los alimentos precocidos o congelados, así como también los empanados. Al cocinar, prefiere la sal marina y no lleves el salero a la mesa para no “tentarte” de sazonar mucho los platos.

Alcohol

Si bien es cierto que beber una copa de vino tinto en la comida es bueno para la salud, en este caso hablamos de una ingesta superior. Además, hablamos de otras bebidas como son las “blancas” (vodka, tequila, etc) o también la cerveza, porque se bebe sin caer en la cuenta de ello. Si el consumo de alcohol supera los límites, puede perjudicar la salud psicológica e intensificar el estrés.

Dulces

El azúcar es uno de los “ayudantes” de la hormona relacionada al estrés para que pueda desarrollarse y elevar sus niveles. Los picos de insulina debido al consumo de dulces pueden generar desde irritabilidad hasta fatiga, también mal humor, insomnio, sensación de pesadez y estrés. No se aconseja comer dulces después de la cena.

Evitar engordar si comemos dulces

Por tanto, ya sabes qué evitar cuando atravieses periodos estresantes. No obstante, recuerda que, al estar estrechamente ligado a tu alimentación, la mejor manera de combatir el estrés es a través de una alimentación equilibrada, ejercicio físico, buena hidratación y hábitos saludables.

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