Alimentos que provocan mucosidad y soluciones naturales - Mejor con Salud

Alimentos que provocan mucosidad y soluciones naturales

Hay algunas enfermedades en las que uno de los síntomas o molestias más importantes son el exceso de mucosidad, como en los casos de sinusitis, resfriados, bronquitis o gripes; pero también hay personas que sufren mucosidad diariamente sin motivos aparentes.

En este artículo te explicamos cómo puedes eliminar el exceso de mucosidad de manera natural, con consejos de alimentación, suplementos naturales y algunas sencillas terapias caseras.

Los alimentos lácteos

El primer tipo de alimento que provoca un exceso de mucosidad en nuestro cuerpo es la leche y, en menor medida, sus derivados lácteos (yogur, queso, nata, etc.). La leche es un alimento con un pH excesivamente ácido y rico en proteínas, lo cual podría ser la causa de favorecer la mucosidad. Por ello estos serán los primeros alimentos que deberemos eliminar o reducir en nuestra dieta, sustituyéndolos por otros de características similares pero que no sean de origen animal. A nuestro alcance tenemos las bebidas de origen vegetal, elaboradas con cereales como la avena o el arroz y con frutos secos como la almendra o la avellana. Estas bebidas las podemos comprar o bien elaborar en casa fácilmente, y con ellas también podemos elaborar también yogures, flanes, gelatinas, quesos, etc.

queso ulterior epicure

Las harinas

Las harinas causan humedad a nuestro organismo y provocan un aumento de la mucosidad. Hoy en día las consumimos en exceso a lo largo del día, lo cual es perjudicial para nuestra salud en general.

Si tenemos necesidad de consumir pan, por ejemplo, podemos optar por el pan dextrinado, un tipo de biscotes que no nos causarán mucosidad. También tenemos como alternativas las tortitas de arroz o maíz.

Alimentos mucolíticos

Por otro lado, hay alimentos que nos ayudan a eliminar el exceso de mucosidad:

Los tres tienen la propiedad de facilitar la disolución y expectoración del moco gracias a su componente en azufre. Los podemos consumir crudos o cocinados, en forma de sopas, caldos o cremas.

El ajo también lo podemos consumir en cápsulas, si tenemos dificultades para digerirlo crudo.

Por otro lado, para ayudar a la eliminación de la mucosidad también debemos beber suficiente agua fuera de las comidas. También nos ayudarán los jugos naturales.
ajo y cebolla tomylees

Para la mucosidad en los senos

La lota nasal es un método sencillo, económico y natural para eliminar la mucosidad que se nos acumula en los senos paranasales. Podemos conseguir este utensilio en herbolarios o tiendas de productos de salud, y por otro lado mezclaremos 1 litro de agua natural con tres cucharaditas de sal marina hasta que se disuelva completamente.

  • Introduciremos el líquido salado en la lota y nos colocaremos encima de un recipiente o lugar donde pueda caer el agua.
  • Es fundamental que hagamos esta técnica siempre con la boca abierta, respirando por ella. Entonces inclinaremos nuestro cuerpo hacia delante.
  • Introduciremos la lota por la fosa nasal izquierda, nos relajaremos, y dejaremos que entre el agua, para ver a continuación como sale por la fosa nasal derecha.
  • Al terminar el líquido nos limpiaremos con cuidado la nariz, espirando con suavidad para eliminar los restos de mucosidad y toxinas.
  • Repetiremos la técnica con la fosa nasal derecha.

lota nasal suzanne Schroeter

Para la mucosidad de garganta

Esta otra terapia natural también es muy sencilla y nos permite eliminar el exceso de mucosidad que se acumula en la garganta principalmente, aunque atrae la mucosidad de todo el sistema digestivo.

Para realizar estos enjuagues necesitaremos simplemente aceite de girasol o de sésamo de primera presión en frío, y la constancia de realizarlos cada mañana en ayunas.

Nos pondremos una cucharada de aceite en la boca y nos enjuagaremos durante 15 o 20 minutos. Se pueden hacer movimientos de mandíbula, mover la lengua, intentando llevar el aceite a los distintos rincones de la boca (debajo de la lengua, al fondo). Al cabo de un rato notaremos que el aceite se vuelve menos denso y más espumoso, y entonces lo podremos escupir. En ese momento el aceite debería ser de color blanquecino. Si sigue amarillo es que no lo hemos hecho el rato suficiente.
Posteriormente nos enjuagamos bien con agua y si lo deseamos, nos lavamos los dientes. Idealmente deberíamos beber después uno o dos vasos de agua para potenciar la depuración.

Es muy importante no tragar el aceite y echarlo al sanitario.
Imágenes por cortesía de ulterior epicure, tomylees y  Breigh Hammarlund