Alimentos que provocan mucosidad y soluciones naturales frente a ella

El ajo, la cebolla o el puerro pueden ser buenos aliados frente a los problemas de mucosidad, si bien deberemos evitar los productos lácteos y las harinas

Hay algunas enfermedades en las que uno de los síntomas o molestias más importantes es el exceso de mucosidad. Así sucede en los casos de sinusitis, resfriados, bronquitis o gripes.

Sin embargo, también existen personas que sufren mucosidad diariamente sin motivos aparentes. Sea cual sea tu situación, recuerda que debes consultar a un médico ante cualquier posible complicación. Él sabrá qué hacer en estos casos.

Una vez hecha esta advertencia, es hora de que aprendas cómo puedes contribuir a eliminar el exceso de mucosidad de manera natural, si bien antes debes saber qué clase de alimentos pueden provocarla. 

Alimentos que pueden provocar mucosidad

Los lácteos

El primer tipo de alimento que puede causar un exceso de mucosidad en nuestro cuerpo es la leche y, en menor medida, sus derivados lácteos (el yogur, el queso, la nata…).

Debemos evitar el queso y otros productos lácteos si queremos mejorar nuestros problemas de mucosidad.

La leche es un alimento con un pH excesivamente ácido y rico en proteínas, lo cual podría ser la razón de que aparezcan mucosidades. Por ello, estos serán los primeros alimentos que deberemos eliminar o reducir en nuestra dieta.

¿Existe alguna alternativa a los lácteos?

Si ya has decidido eliminar los lácteos de tu dieta, has de saber que existen otros productos por los que los puedes sustituir. Estos tienen características similares, pero no son de origen animal.

De este modo, las bebidas de origen vegetal —elaboradas con cereales como la avena o el arroz o con frutos secos como almendras o avellanas— llegan a ser unas excelentes sustitutas.

Puedes comprarlas o bien elaborarlas en casa fácilmente. ¡Además, no solo puedes beberlas, sino que también sirven para hacer yogures, flanes, gelatinas o quesos!

Descubre: Cuáles son los alimentos lácteos con menos lactosa

Las harinas

Las harinas pueden causar humedad a nuestro organismo y provocar un aumento de la mucosidad. Actualmente las consumimos en exceso a lo largo del día, lo cual es perjudicial para nuestra salud en general.

Por tanto, si queremos consumir pan, por ejemplo, podemos optar por el pan dextrinado, un tipo de biscotes que no nos causarán mucosidad. También es posible emplear como alternativas las tortitas de arroz o maíz.

Alimentos mucolíticos: ajo, cebolla y puerro

Una vez que conoces qué alimentos pueden provocarte mucosidad, es preciso que conozcas aquellos que te ayudarán a eliminar el exceso de esta. A estos se les llama alimentos mucolíticos y fundamentalmente, son la cebolla, el ajo y el puerro.

Estos tres alimentos contribuyen a facilitar la disolución y expectoración del moco, gracias a su componente en azufre. Los podemos consumir crudos o cocinados, así como en forma de sopas, caldos o cremas.

Fuente de cebolla y ajo

El ajo también lo podemos tomar en cápsulas, si tenemos dificultades para digerirlo crudo.

Por otro lado, para ayudar a la eliminación de la mucosidad debemos beber suficiente agua fuera de las comidas, así como zumos naturales, que también nos serán de gran ayuda.

Echa un vistazo a este artículo: Diferentes zumos naturales que pueden desintoxicar

Remedios naturales frente a la mucosidad

Además de los alimentos generales que te hemos mencionado, si padeces un problema de mucosidad más concreto es posible que te interesen algunos de estos remedios naturales. ¡Toma nota!

Lota nasal contra la mucosidad en los senos paranasales

Si sufres mucosidad en los senos paranasales, puedes seguir  el método natural de la lota nasal para ayudar a eliminarla. Podemos conseguir este utensilio en herbolarios o tiendas de productos de salud.

La lota nasal constituye un remedio efectivo frente a la mucosidad.

¿Cómo la preparo?

  • En primer lugar, debemos mezclar 1 litro de agua mineral natural con tres cucharadas de sal marina, hasta que se disuelva completamente.
  • Tras esto, introduciremos esta mezcla en la lota y nos colocaremos encima de un recipiente o lugar donde pueda caer el agua. Es fundamental que hagamos esta técnica siempre con la boca abierta, respirando por ella. Entonces inclinaremos nuestro cuerpo hacia delante.
  • Posteriormente, introduciremos la lota por la fosa nasal izquierda, nos relajaremos, y dejaremos que entre el agua, para ver a continuación como sale por la fosa nasal derecha.
  • Para terminar, nos limpiaremos con cuidado la nariz, espirando con suavidad para eliminar los restos de mucosidad y toxinas. Finalmente, repetiremos la técnica con la fosa nasal derecha.

Te puede ser útil: Vapor mentolado hecho en casa para tratar el resfriado

Enjuagues contra la mucosidad en la garganta

Esta otra terapia natural también es muy sencilla y nos puede ayudar a eliminar el exceso de mucosidad que se acumula en la garganta.

Un enjuague de aceite de girasol puede ser de ayuda contra los problemas de mucosidad.

Para hacer estos enjuagues necesitaremos simplemente aceite de girasol o de sésamo de primera presión en frío. Además, hemos de realizarlos cada mañana, en ayunas.

¿Cómo he de aplicar mi enjuague?

  • En primer lugar, nos pondremos una cucharada de aceite en la boca y nos enjuagaremos durante 15 o 20 minutos. Podemos hacer movimientos de mandíbula o mover la lengua, intentando llevar el aceite a los distintos rincones de la boca (debajo de la lengua, al fondo…).

Descubre: Cómo preparar enjuagues caseros para cuidar de las encías

  • Al cabo de un rato, notaremos que el aceite se vuelve menos denso y más espumoso. Entonces, lo podremos escupir. En ese momento el aceite debería ser de color blanquecino. Si sigue amarillo es que nos hemos enjuagado el tiempo suficiente.
  • Posteriormente nos enjuagamos bien con agua y si lo deseamos, nos lavamos los dientes. Lo ideal sería beber después uno o dos vasos de agua para potenciar la depuración.Es muy importante no tragar el aceite y echarlo al inodoro.

¿A qué esperas para poner en práctica todo lo que has leído? Estamos seguro de que estos consejos te serán de gran ayuda frente a tus problemas de mucosidades. Aun así, ¡recuerda!: debes visitar a un especialista si crees que tus problemas pueden agravarse.

Imágenes por cortesía de ulterior epicure, tomylees y  Breigh Hammarlund

  • Lai, S. K., Wang, Y. Y., Wirtz, D., & Hanes, J. (2009). Micro- and macrorheology of mucus. Advanced Drug Delivery Reviews. https://doi.org/10.1016/j.addr.2008.09.012
  • Rosas, M. R. (2008). Gripe y resfriado. Clínica y tratamiento. Offarm.