8 alimentos para regenerar tu hígado y perder peso en 30 días

Para perder peso de forma saludable, debemos cuidar nuestro hígado a diario, ya que es el órgano que se encarga de transformar las grasas en fuente de energía para el cuerpo.

Por curioso que pueda parecer, el hígado desempeña un papel fundamental en la pérdida de peso.

El estómago es el órgano donde se digieren las grasas. Sin embargo, la contribución del hígado y de la vesícula biliar a esta tarea no es menor. El hígado secreta la bilis y la vesícula biliar la almacena durante el tiempo que media entre ingestas.

La bilis es un líquido de color amarillento que ayuda a descomponer las grasas en ácidos grasos. De ahí la importancia del hígado cuando hablamos de perder peso.

Si el hígado no funciona de forma óptima, las grasas que ingerimos no se digerirán. Tampoco el organismo podrá eliminarlas como debe.

Por consiguiente, nuestro metabolismo se volverá más lento. Tendremos que soportar, entonces, durante una mayor cantidad de tiempo una carga extra de toxinas. Y esto es algo para lo que nuestro organismo no está preparado. Todo ello explica la ecuación hígado sano es igual a salud.

Estas son las razones por las que te animamos a incluir en tu dieta los 8 alimentos que te proponemos a continuación. En menos tiempo del que probablemente esperas, verás los resultados.

Una alimentación baja en grasas y la práctica habitual de ejercicios físicos, podría hacer que en 30 días vieras los resultados. Por supuesto, sería más que conveniente hacer a un lado hábitos tan nocivos como el tabaquismo.

1. Un diente de ajo en ayunas

Si deseas optimizar el funcionamiento del hígado y perder peso, podrías tomar un diente de ajo en ayunas. La alicina y el selenio que aporta el ajo contribuye a la limpieza y a la regeneración del hígado.

Solo por esta razón merecería la pena tomarlo cada mañana. Sin embargo, su sabor fuerte no es agradable para muchas personas. Menos aún lo es el mal aliento que queda una vez que lo hemos tomado. Para mitigarlo, podrías masticar, por ejemplo, un poco de menta fresca.

2. Un pomelo al día

El pomelo es una fruta fantástica para la salud hepática. Su alto contenido en vitamina C y antioxidantes favorece las funciones de limpieza que lleva a cabo el hígado. Por tanto, sería muy recomendable que nunca faltara en tu desayuno un zumo recién hecho de pomelo. Tanto tu sistema inmune como tu aparato digestivo te lo agradecerán.

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3. Café o té verde

En tus desayunos, podrías alternar el té verde y el café. Hazlo como te apetezca. Eso sí, cuida siempre del tipo de edulcorante que le añadas. Recuerda que la miel o la estevia son mejores que el azúcar refinado.

Tanto el té como el café son infusiones muy ricas en catequinas y polifenoles. Ambos son estupendos antioxidantes que nos ayudan a cuidar de nuestro hígado. No obstante, conviene no abusar demasiado de estas bebidas. En la moderación, radica la clave de su beneficio.

4. Aguacate

Por su altísimo contenido de grasas vegetales, el aguacate es muy saludable. Los ácidos grasos omega-3 que aporta cuidan de nuestra salud cardíaca.

Estimulan, además, la producción de glutatión o glutationa, el principal antioxidante de las células. Interviene en la biotransformación de ciertas toxinas y residuos en el hígado. Eso ocurre antes de que estos pasen a formar parte de la bilis.

5. El trigo sarraceno o alforfón

El trigo sarraceno o alforfón es uno de los granos más nutritivos. Constituye una fuente natural de energía, así como de proteínas y aminoácidos esenciales para el cuerpo.

Gracias a la inosita, favorece la metabolización de las grasas. La inosita ayuda al procesamiento de ciertas hormonas. Es, por ello, un protector hepático.

Facilita también la eliminación de la glucosa, así como las toxinas presentes en algunos medicamentos.

Con el trigo sarraceno, puedes elaborar multitud de recetas. Entre las más comunes, están el pan y los postres. Lo encontrarás en la sección especializada de tu supermercado.

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6. La alcachofa

La alcachofa es una verdura ideal para cuidar de nuestro peso. De ahí que no deba faltar en nuestra dieta. No solo contribuye al buen funcionamiento del hígado, sino del páncreas también.

Sus enzimas naturales regeneran y protegen a estos órganos al tiempo que optimizan los procesos asociados a la digestión de las grasas. Este es uno de los motivos por los que deberíamos comerla inclusive varias veces por semana.

7. La cúrcuma

La cúrcuma es la especia por excelencia para cuidar del hígado debido a sus propiedades antiinflamatorias. Incorporarla al arroz o a algún plato con carne magra, es una forma de desintoxicar ese órgano vital. También podríamos tomarla en forma de infusión, que podríamos endulzar con miel.

8. Remedio con remolacha y uvas pasas para el hígado

El remedio de remolacha con uvas pasas es una medicina natural que favorece la salud del hígado. Además de ser una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes, sirve para perder peso.

Toma nota sobre cómo prepararlo.

Ingredientes

  • 2 ½ taza de agua (600 ml)
  • 2 ½ tazas de remolacha (375 g)
  • ½ taza de uvas pasas (80 g)
  • El zumo de 2 limones

Utensilios

  • Tazas
  • Recipiente
  • Exprimidor
  • Cazo
  • Licuadora

Preparación

  • Pon el agua a hervir.
  • Corta las remolachas en forma de cubos pequeños.
  • Cuando esté bullendo, retira el agua del fuego.
  • Añade las uvas pasas y la remolacha o betabel y tapa la olla.
  • Deja que se enfríe durante 45 minutos.
  • Echa todo en la licuadora y mezcla bien hasta obtener una crema homogénea.
  • Tras exprimir los limones, añade el jugo a la preparación anterior y remueve un poco.

Una vez listo, tomaremos un vaso de este remedio 5 mañanas consecutivas. Verás qué bien te sienta.

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