Alimentos sin gluten: ¿buenos para todos?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física Elisa Morales Lupayante el 31 enero, 2019
Francisco María García · 5 noviembre, 2017
El problema con el gluten es que está presente en muchos más alimentos de los que creemos, por lo que deberíamos verificar nuestro grado de intolerancia

¿Son los alimentos sin  gluten buenos para todo aquel que los consume? En la actualidad se ha hecho muy recurrente el discurso antigluten por parte de los defensores de la alimentación natural y equilibrada.

Más allá de las modas alimenticias, detractores y partidarios tienen argumentos válidos a favor y en contra de esta sustancia presente en gran número de alimentos.

Con todo, las pruebas parecen mostrar que este componente altamente proteico pudiera ser perjudicial para cierto grupo de personas.

¿Qué es el gluten?

El gluten es una sustancia proteica vegetal, presente principalmente en el trigo y otros cereales. Quienes lo miran de reojo cuestionan el alto contenido calórico de este producto alimenticio.

Hay quien tiene la hipótesis de que el organismo del ser humano aún no está preparado para digerir y adaptarnos adecuadamente a esta sustancia y al trigo en general.

Si bien es cierto que el cuerpo humano no dispone de enzimas para digerir el gluten completamente, esto no quiere decir que sea perjudicial. De hecho, el gluten puede tener un alto valor proteico siempre que se tome equilibradamente.

Lo que sí es cierto es que hay un tipo específico de personas a las cuales no les beneficia. Este es el caso de las personas que sufren de celiaquía. Se trata de un padecimiento digestivo que consiste básicamente en la intolerancia al gluten.

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¿Sabes si eres celíaco?

Intolerancia a la lactosa

Entre los síntomas que experimentan las personas con celiaquía encontramos la fátiga, los vómitos, la dermatitis o las digestiones lentas.

Además, en algunos casos, pueden llegar a desarrollarse intolerancias temporales a otros alimentos, como la lactosa. Esto se debe al desgaste del estómago que hace que no digiera bien otras sustancias.

Aunque bien determinadas, estas señales son muy generales y solo podemos tener certeza de tener la enfermedad mediante exámenes médicos.

Tan solo en España hay 450 000 personas adecuadamente diagnosticadas. El problema es que muchos ni siquiera presentan mayores síntomas y hay muy poca información al respecto en la población.

Con todo, lo peor es que este padecimiento no tiene cura y puede durar toda la vida. El mejor tratamiento para estos pacientes es mantener una rigurosa dieta libre de gluten.

Dieta libre de trigo

No siempre es fácil llevar una dieta con alimentos sin gluten, entre otras cosas porque se encuentra en numerosos productos que consumimos cotidianamente. Por ejemplo, este es el caso de alimentos como:

  • Pasta
  • Pan
  • Salsas
  • Harina blanca
  • Cereales
  • Galletas
  • Cerveza

Lo ideal es ir prescindiendo de todos estos productos y compensar la dieta con otros fáciles de tolerar como:

  • Vegetales
  • Frutas
  • Verduras
  • Pollo
  • Arroz

El reto es poder hacer el cambio sin perder los nutrientes necesarios o bajar de peso. Además, hay que tener en cuenta que son numerosos los productos comerciales que utilizan el trigo en su composición.

De compras en el supermercado: alimentos sin gluten

Dieta sin gluten

En este sentido, todo comienza con nuestros hábitos de compra y consumo. La regla de oro es leer los ingredientes en el empaque de las comidas.

Afortunadamente, la mayoría de los países exigen a las empresas productoras el etiquetado “100 % libre de gluten”. Por eso, el comprador solo debe leer y hacer el descarte.

Con todo, hay alimentos que no tendrían que llevar este nutriente y, sin embargo, lo tienen. Este es el caso de:

  • Salsa de soja
  • Aliños de ensalada
  • Yogures
  • Frutos secos
  • Queso azul
  • Embutidos
  • Algunas presentaciones de pollo

Asimismo, es preciso tener especial cuidado con los productos integrales ya que, por lo general, lo incorporan.

Contaminación cruzada

El propio proceso de cocinar se modifica radicalmente debido al riesgo de contaminación cruzada.

Este concepto se refiere a la alta probabilidad que tenemos de contaminar alimentos sin gluten cuando los cocinamos con otros que sí cuentan con esta sustancia proteica.

Por ejemplo, si freímos unas berenjenas o un pollo con aceite previamente utilizado para freír papas o pastelillos, algunos restos del compuesto de trigo podrían traspasarse a nuestra comida.

También hay que tener precauciones con comidas grupales o familiares. No todas las personas seguirán una rutina nutricional tan estricta.

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Algunos productos tolerables

avena

Hay cereales sin gluten, como la avena. Por eso, pueden ser tolerados por los celíacos. Con todo, es conveniente no excedernos en su consumo ya que sigue siendo susceptible de provocar alergia.

Además, aunque no contiene gluten, contiene otras sustancias que pueden resultar perjudiciales para algunos celíacos. Por eso, es recomendable extremar la precaución. Podemos probar un poco y si nos sienta mal dejar de tomarla inmediatamente.

Como ves el gluten no es malo en sí. De hecho, en cantidades adecuadas, es una proteína que puede proporcionarnos grandes beneficios. Solo debemos tener cuidado si somos celíacos o tenemos un cierto grado de intolerancia. En este caso deberíamos seguir una dieta con alimentos sin gluten.

Por eso, si has experimentado alguno de los síntomas mencionados y crees que podrías ser intolerante, te animamos a que acudas al médico para salir de dudas.

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