Cómo aliviar la pesadez estomacal de manera natural

El jenjibre, la piña o una infusión de manzanilla pueden sernos útiles para aliviar posibles indigestiones, ya que llegan a aliviar la tan molesta sensación de pesadez.

Terminamos de comer y sentimos una especie de bola en el estómago que no nos permite ni levantarnos de la mesa… Puede ser que hayamos disfrutado de una comida copiosa, pero no siempre esa es la razón, por ello si sufres de pesadez estomacal, puedes tratarla con remedios caseros. Conócelos en el siguiente artículo.

Causas y síntomas de la pesadez estomacal

También conocida como mala digestión, indigestión o dispepsia (término médico) es un trastorno que ocurre después de comer y es bastante frecuente. Se estima que hasta un 15% de la población a cualquier edad. Lo realmente llamativo es que el 80% son mujeres.

La indigestión puede acarrear síntomas como malestar, dolor, ardor en la parte alta del abdomen (boca del estómago), náuseas, eructos, vómitos y, en algunos casos, hasta diarrea… Sin embargo, lo más común es la “sensación de estar repleto”.

Causas de la pesadez estomacal

  • Comer rápido o en exceso
  • Consumir alimentos con grasa
  • Consumir bebidas alcohólicas en exceso
  • Úlceras
  • Gastritis
  • Estrés
  • Intolerancia a ciertos alimentos

La pesadez estomacal se puede deber al estrés o a comer muy rápido, entre otros factores.

Remedios caseros para la indigestión o pesadez estomacal

Los preparados caseros destinados a aliviar la pesadez estomacal son múltiples. Conoce algunos de ellos y toma el que mejor se adapte a tus problemas de indigestión.

Infusiones para tratar la pesadez estomacal

  • El jengibre es un gran aliado para tratar los problemas digestivos. Realiza una infusión con una cucharadita por taza de agua hirviendo. Deja reposar y cuela. Consúmela después de las comidas.
  • El té de manzanilla también puede ayudarte frente a trastorno estomacal. Para ello, debemos tres tazas al día, sobre todo después del almuerzo y la cena.
  • El té de tilo o tila es uno de los más tratamientos más populares para aliviar la pesadez estomacal, ya que puede ayudar a hacer la digestión sin problemas ni malestares si se bebe después de una comida copiosa.

Una tila es aconsejable para afrontar las indigestiones

  • Bebe un té de hierbas con varias gotas de zumo de limón. Este remedio casero es ideal para consumir después de cenar, ayudándonos a ir a dormir más tranquilo y liviano. Uno de los recomendados es el de menta (aunque hay que evitarlo si se padece de reflujo).
  • Consume después de las comidas una infusión de canela, para bajar la sensación de pesadez.

Frutas que aliviarán tus problemas de indigestión

  • Si ya sabes que vas a comer de más (puede ser en una fiesta o porque vas a la casa de tu abuela), come una rodaja de piña, que contiene enzimas que te facilitarán hacer la digestión más rápido, así como a eliminar la sensación de estar “lleno”.
  • Endulza una manzana madura rallada con miel o bien cocina lentamente las cáscaras en agua y bebe el líquido resultante (una vez colado). Sentirás un alivio casi instantáneo.
  • Una vez que hayas comido, prueba con consumir al menos medio plátano maduro. Es un gran aliado para aliviar la inflamación estomacal, además de ser un anti-ácido natural muy potente.

El plátano, por su riqueza en potasio ayuda a equilibrar el agua del cuerpo al contrarrestar el sodio.

  • En una licuadora, coloca una rebanada de papaya pelada, dos cucharadas de zumo de lima y una taza de zumo de mango. Mezcla bien y bebe un vaso por día como prevención si sufres de dispepsia frecuente.
  • Pica un pomelo o toronja con cáscara y mezcla en dos tazas de agua hirviendo. Deja reposar toda la noche. Cuélalo y tómalo antes del desayuno.

El pomelo puede ser eficaz contra la pesadez estomacal.

Verduras, semillas y otros remedios

  • Mezcla una taza de salvado sin procesar y media taza de avena arrollada en un litro de agua. Cubre y deja reposar un día entero. Cuela y bebe una taza antes de cada comida principal.
  • Hierve dos tazas de agua con un manojo de cilantro durante diez minutos y bébelo luego de comer.
  • Tuesta un puñado de trigo y después hiérvelo en medio litro de agua. Cuela y ingiere una taza después de almorzar y otra después de cenar.
  • Extrae el zumo de un limón grande y mezcla con una taza de agua (puede ser fría o tibia). Tómalo después de las comidas principales.
  • Vierte dos cucharadas de laurel secas en una taza de agua hirviendo. Cuela y endulza con miel (opcional). Este remedio casero para la indigestión no es aconsejable para las personas que padecen problemas en el colon.

El laurel está aconsejado contra las indigestiones.

  • Mezcla en una cacerola un puñado de semillas de hinojo, uno de poleo, otro de boldo y otro de menta, vierte agua e hierve durante cinco minutos. Deja reposar diez minutos, filtra y añade el zumo de medio limón. Bebe hasta tres tazas al día de este preparado. Incluso puedes masticar unas semillas de hinojo únicamente.
  • Coloca 20 gramos de diente de león y la misma cantidad de achicoria picados en un recipiente. Vierte una cucharada en una taza de agua hirviendo y bébelop después de las comidas.
  • Hierve 5 gramos de apio por taza de agua durante cinco minutos. Cuela y tómalo aún caliente, pero sin que llegue a quemar.
  • Realiza un puré con calabacín, zanahoria y calabaza. Los tres son un alivio natural para la indigestión.
  • En un vaso de agua caliente vierte dos cucharadas de vinagre de sidra de manzana y una de miel. Mezcla bien y bebe en el momento.

El vinagre de manzana y el bicarbonato de sodio: dos grandes aliados

  • El vinagre de manzana es otro remedio casero para contrarrestar  los efectos de la indigestión. Disuelve una cucharada en un vaso de agua fresca y bebe cuando sientas malestar.
  • En un vaso disuelve una cucharadita de bicarbonato de sodio, ¾ de agua y unas gotas de limón. Bebe de inmediato para neutralizar los ácidos del estómago. Si estás llevando una dieta baja en sodio no es aconsejable este remedio.
Buronzo, A. (2011). Las increíbles propiedades del bicarbonato de sodio. Obelisco. Hasler, W. (2012). Náusea, vómito e indigestión. In Harrison: Principios de medicina interna.