Alopurinol: efectos adversos e indicaciones

15 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica María Vijande
Es importante tener en cuenta que el alopurinol no cura los ataques de gota, sino que se utiliza como método de prevención cuando el paciente está siendo tratado con otros fármacos

El alopurinol es un medicamento indicado para el tratamiento de la gota y altos niveles de ácido úrico en el cuerpo. Se administra en aquellos casos en los que el cuadro de gota se debe a efectos adversos causados por otros fármacos, como los utilizados para el tratamiento del cáncer o los cálculos renales.

Debe su acción a la capacidad que tiene de reducir la síntesis de ácido úrico, que es el responsable de desencadenar los cuadros clínicos de la gota. De esta forma, el alopurinol pertenece a la familia de los fármacos conocidos como los inhibidores de la oxidasa de xantina, enzima necesaria para la síntesis de ácido úrico. Veremos este proceso más detalladamente a lo largo del artículo.

No obstante, es importante tener en cuenta que el alopurinol no cura los ataques de gota, sino que se utiliza como método de prevención cuando el paciente está siendo tratado con otros fármacos como los que se han mencionado.

¿Qué es la gota?

Paciente con gota
Los pacientes con gota suelen experimentar inflamación aguda, especialmente en el dedo gordo del pie.

La gota es una enfermedad muy conocida desde hace tiempo. Suele manifestares como una inflamación aguda de tipo articular, normalmente en el dedo gordo del pie. Dicho con otras palabras, la gota causa una inflamación asintomática en una articulación, la cual se hincha y produce dolor durante un corto espacio de tiempo.

Esta inflamación se produce por la presencia de cristales de urato monosódico, una sustancia formada por un exceso de ácido úrico en la sangre. Los niveles elevados de este ácido suele estar relacionado con malos hábitos de vida, como por ejemplo una mala alimentación (ingerir excesiva comida) e ingesta de alcohol. Cuando estos niveles se normalizan de manera mantenida, los cristales se suelen disolver sin problema.

Si una persona tiene los niveles de ácido úrico elevados se dice que tiene hiperuricemia. No obstante, aunque esta condición es frecuente (la padecen un 7% de los hombres), solamente una minoría de las personas llegan a desarrollar los cristales característicos de la gota.

Cuando un ataque de gota cesa, los cristales de urato monosódicos quedan en la articulación. De esta forma, aunque se haya terminado con el tratamiento se puede dar otro ataque de gota en cualquier momento.

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Reacciones adversas del alopurinol

Las reacciones adversas son más comunes en aquellos pacientes que tienen una alteración renal o hepática. La razón de ello es que el alopurinol se metaboliza en el hígado y se excreta por vía renal. Por lo que debido a estas alteraciones, las concentraciones del fármaco en el organismo pueden aumentar o disminuir.

En caso que aumente, el efecto del mismo también lo hace. De esta forma, es más fácil que el paciente sufra efectos adversos. Veamos los efectos indeseados más comunes que produce este medicamento.

Reacciones cutáneas

Picor causado por Alopurinol:
Uno de los efectos adversos del alopurinol es el prurito. Además, se pueden producir otras reacciones cutáneas.

Son las más comunes y pueden aparecer en cualquier momento del tratamiento con alupurinol. Entre ellas encontramos:

  • Prurito.
  • Descamación.
  • Lesiones purpúricas.
  • Exfoliación.
  • Rash cutáneo.

Si se producen algunas de ellas, se debe interrumpir el tratamiento con este medicamento. Después de la recuperación de las mismas, se puede reiniciar el tratamiento incrementando la dosis de forma gradual. En caso que se produzca rash, se debe finalizar el tratamiento de forma permanente.

Reacciones de hipersensibilidad generalizada

Aunque no sean muy frecuentes, se pueden producir algunas reacciones de hipersensibilidad. En estos casos el paciente puede sufrir:

  • Fiebre.
  • Síndrome de Stevens-Johnson o de Lyell.
  • Linfadenopatía.
  • Vasculitis: se pueden manifestar de diversas formas incluyendo hepatitis, nefritis y epilepsia.

Si se producen estas reacciones, el tratamiento con alopurinol se debe interrumpir inmediatamente y para siempre. En estos casos, se suele administrar corticoides con el fin de revertir estos cuadros de hipersensibilidad generalizada.

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Problemas gastrointestinales

Chica con náuseas vomitando en el baño
Las náuseas y vómitos suelen ser las manifestaciones digestivas más frecuentes tras el consumo de este medicamento.

Dentro de las alteraciones en el sistema digestivo, las reacciones más comunes son las náuseas y los vómitos. Para evitarlo, se aconseja no tomar alopurinol después de las comidas.

Hepatitis granulomatosa

Esta reacción adversa se ha descrito en muy pocas ocasiones sin la evidencia obvia de una hipersensibilidad más generalizada. Una vez que se interrumpe el tratamiento parece que este efecto adverso revierte.

Conclusión

El alopurinol es un fármaco muy eficaz para evitar los ataques de gota producidos por la administración de otros fármacos. Se trata de un medicamento sujeto a prescripción médica, por lo que no has de automedicarte. Un mal uso de este medicamento puede conducir al desarrollo de graves problemas para la salud.

Consulta con el médico o con el farmacéutico cualquier duda que te surja o si sufres alguna reacción adversa.

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