Hacer el amor sin ganas: ¿cómo podemos mejorar esta situación?

Hacer el amor sin ganas puede ocasionar angustias y momentos de estrés entre las parejas, no desesperar ni ocultar la sensación es clave para poder salir adelante y reflotar el deseo sexual.

Llegan momentos en las relaciones de pareja en que el deseo sexual no tiene un equilibrio entre ambos. Las diferencias que se dan pueden ocasionar serias dificultades en la relación. Hacer el amor sin ganas es un acto que genera angustia y dolor para los dos.

En este artículo te damos varias propuestas para solucionar este problema y volver a disfrutar con tu pareja. 

Hacer el amor sin ganas

Para empezar, son diferentes causas las que provocan la disminución de la libido. El estrés de las preocupaciones y responsabilidades, algunos tratamientos médicos o situaciones no resueltas entre la pareja. Además, la cama es el primer lugar donde se reflejan estos inconvenientes.

Algunas veces, la persona se atreve a decir “no”, pero en otros momentos decide hacer el amor sin ganas. Entonces, el sexo se convierte en un trámite que deben cumplir por contrato. Prefieren hacerlo rápido para seguir con su vida sin tener que caer en explicaciones.

Las personas que pasan por esta circunstancia deben relajarse, frenar unos minutos y poder hablar del tema. Cuanto antes hagan frente a lo que sucede, más fácil será encontrar la solución.

Además, en una pareja, ambos deben disfrutar por igual. Compartir la intimidad debe ser un momento de felicidad plena y no una pesadilla.

Esto se puede solucionar

Ideas para no hacer el amor sin ganas

 

Existen diferentes medidas que se pueden tomar para revertir esa tensa situación. Cada persona puede intentar con diferentes alternativas y decidir cuál es la adecuada para aumentar su deseo sexual:

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1. Hacer actividades físicas

En primer lugar, los ejercicios físicos y, entre ellos, el yoga ponen mente y cuerpo en equilibrio. Un organismo saludable tiene el suficiente nivel de testosterona necesario para el sexo.

La circulación de sangre mejora y aumenta naturalmente la excitación. La eliminación de tensiones reduce el estrés y como consecuencia los pensamientos pueden enfocarse en otros puntos más placenteros.

2. Hablar con la pareja

Hablar con tu pareja para no hacer el amor sin ganas

 

Tener la confianza y ser transparentes con el compañero es óptimo para no tener culpas. Juntos pueden intentar otras alternativas para el problema de hacer el amor sin ganas. La mejor manera de recuperar el deseo es estimular a diario los sentidos.

Por ejemplo, mensajes sorpresivos en el día con contenido erótico, halagos y fantasías son de ayuda. Las ganas se forman en los pensamientos y al momento del encuentro hay otras expectativas formadas.

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3. Olvidar los dispositivos tecnológicos por un momento

Algunas personas se tornan obsesivas con las redes sociales y no pueden despegar su mente de la luz del celular. O hacen de su habitación una sala de cine donde su único objetivo es mirar una serie tras otra.

Las relaciones íntimas necesitan su espacio, su tiempo y concentración. Poder conectar en todos los sentidos con el otro. Por lo que apagar teléfonos y quitar el televisor de la zona es primordial.

4. Cambio de roles

Que el hombre comience a realizar tareas domésticas y se muestre comprometido es un acto de interés fundamental. Además, así la mujer disminuye el estrés que le causa lograr la perfección en el hogar.

Por otro lado, si se atreven a jugar durante los quehaceres, se generan situaciones de alto nivel sensual. Y pueden tomar descansos para insinuar y provocarse el uno al otro.

5. Acudir a experiencias eróticas

Ideas para no hacer el amor sin ganas

Para acabar, recomendamos salir de la rutina y animarse a incorporar literatura y vídeos eróticos. La innovación en las relaciones sexuales es una de las fuentes de interés más efectivas.

Además, el estímulo visual genera pensamientos eróticos que muchas personas no creían tener en toda su vida. También, proponer al compañero practicar estas experiencias y jugar eleva las posibilidades de sentir mayor placer.

Siempre se puede retomar una relación sensual y satisfactoria. Lo importante es la sinceridad de lo que ocurre en realidad.

A veces podemos recurrir a terapia

No obstante, si hacer el amor sin ganas tiene que ver con falta de amor o interés por la pareja, entonces la situación cambia. En esos casos hay que ser frontal y, si es necesario terminar la relación, hacerlo con dignidad.

Tomarse un tiempo solos para reorganizar la estructura mental y sentimental también puede favorecer. Además, no es lo mismo no tener ganas de hacer el amor, en general, a no tener ganas con esa persona en particular. 

Por último, si realizan todos los esfuerzos por mejorar y nada cambia, pueden hacer algunas sesiones de terapia. No obstante, si las causas son por algunos medicamentos como antialérgicos, tienen la posibilidad de pedir que lo sustituyan o cambien el tratamiento.