¿Conoces la anatomía del ano? Descubre su función

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 16 noviembre, 2018
El ano y el recto constituyen el tramo final del aparato digestivo. Pueden parecer estructuras simples, pero nada más alejado de la realidad

La boca, la faringe, el esófago, el estómago, los intestinos delgado y el grueso, así como el ano, forman parte del aparato digestivo. Mientras que la anatomía del ano está constituida por dos esfínteres, interno y externo, de relajación involuntaria y voluntaria, respectivamente.

Este forma parte del tramo final del aparato digestivo. Mide alrededor de 2-3 cm de largo y puede adoptar un diámetro mucho mayor, dependiendo de la elasticidad de los esfínteres.

Para el análisis de la anatomía del ano y del recto, diferenciaremos:

  • El extremo superior del ano: continuo con el tejido del recto y revestido por tejido epitelial columnar. Forma pliegues (columnas anales), así como valles entre los pliegues (válvulas anales).
  • En el extremo inferior de las columnas anales está la línea pectínea, donde el tejido que recubre el ano cambia de epitelio cilíndrico simple a epitelio escamoso estratificado.
    • El epitelio escamoso estratificado no se queratiniza dentro del ano, pero sí ocurre cuando se acerca al exterior del cuerpo. El cambio de no queratinizado a queratinizado da lugar a la línea blanca de Hilton.

El esfínter anal interno está formado por músculo visceral y es continuo con la capa muscular del recto.

Mientras que el esfínter anal externo está formado por músculo esquelético, y es continuo con los músculos esqueléticos circundantes a la región perianal.

Una capa de epitelio escamoso estratificado queratinizado cubre el esfínter anal externo, así como la piel de la región perianal.

Anatomía del ano y del recto macroscópica

Anatomía del ano y el recto

El canal anal es la última parte del tracto gastrointestinal. Mide de 3 a 4 cm de largo y puede subdividirse en tres zonas:

1 – Zona columnar

Está constituida por pliegues de la membrana mucosa (columnas anales), producidas por los cuerpos cavernosos arteriales (cojines anales) en la submucosa. Están conectadas en sus extremos distales por pliegues transversales (válvulas anales).

Detrás de las válvulas anales se encuentran las criptas (criptas de Morgagni), en las que se abren los conductos excretores de las glándulas anales.

Todas las válvulas anales juntas forman la línea pectínea, una línea dentada donde la mucosa intestinal se fusiona con el epitelio escamoso del canal anal.

2 – Zona intermedia

Esta zona está situada a una determinada distancia de la línea pectínea. Tiene 1 cm de largo, y está cubierta por mucosa anal llamada anodermo.

3 – Zona cutánea

Situada debajo del borde anal (línea anocutánea). Es un hueco entre el esfínter anal interno y externo, y tiene una piel perianal regular.

La tensión del músculo corrugado le da su apariencia de abanico.

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Suministro de sangre e inervación

La zona columnar deriva del endodermo, mientras que, tanto la zona intermedia como la cutánea, derivan del ectodermo.

Como resultado de los diferentes orígenes embrionarios, tanto la inervación como la irrigación difieren:

  • Por encima de la línea pectínea, la sangre arterial la suministra la arteria rectal superior. La sangre fluye a través del plexo hemorroidal interno hacia la vena rectal superior. La linfa drena en los ganglios linfáticos lumbares (paraaórticos). La inervación simpática es llevada por el plexo mesentérico inferior, mientras que la inervación parasimpática, por los nervios esplácnicos pélvicos y el plexo hipogástrico inferior.
  • Por debajo de la línea pectínea el suministro de sangre procede de la arteria rectal inferior. La sangre drena a través del plexo hemorroidal externo en las venas rectales media e inferior. La linfa fluye hacia los ganglios linfáticos inguinales. El nervio pudendo es responsable de la inervación sensorial.

Anatomía microscópica del ano y del recto

Anatomía microscópica

En el canal anal, la mucosa intestinal (zona colorrectal) se transforma en mucosa anal (anodermo), a través de una zona de transición.

Finalmente, se fusiona con la piel perianal (zona cutánea). A continuación, analizaremos más detenidamente estas zonas de la anatomía del ano y del recto:

  • Zona colorrectal. Tiene la misma estructura histológica que el recto: epitelio cilíndrico simple. Y los pliegues de la membrana mucosa, llenos de pequeñas arterias, forman almohadones en la pared.
  • Zona de transición. Presenta un epitelio cilíndrico simple y epitelio escamoso estratificado. Tiene pliegues mucosos transversales con criptas y glándulas anales (conductos epiteliales tubulares).
  • Anodermo. Tiene epitelio escamoso no queratinizado estratificado, que está asociado con el esfínter anal interno. Tiene neuronas sensoriales densamente agrupadas, que registran el estado del contenido intestinal (por ejemplo: sólido, líquido o gaseoso).
  • Zona cutánea. Su estructura histológica es similar a la de la piel: epitelio escamoso queratinizado estratificado. Está fuertemente pigmentado y tiene todas las estructuras típicas asociadas a la piel: glándulas sudoríparas y sebáceas, corpúsculos de Pacini y folículos pilosos.

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Función

Manometría anorrectal

Por último, en la anatomía del ano, el canal anal es una parte importante del órgano de continencia. Está rodeado por un sistema de esfínter muscular que cierra herméticamente el recto.

Por una parte, el esfínter anal interno se contrae, permanentemente, a través del tono simpático, mientras que se relaja bajo la influencia parasimpática. A su vez, esto se traduce en que no podemos contraer y relajar el esfínter interno a voluntad, mientras que el externo sí.

De esta manera, el esfínter externo rodea el canal anal como una pinza. Este está estrechamente relacionado con el músculo puborrectal (parte del músculo elevador del ano), que rodea el recto por detrás, formando así un cierre de flexión.

Cabe destacar que el músculo puborrectal también es de contracción voluntaria. Asimismo, los cojines anales juegan un papel importante en el proceso de excreción. Pues fisiológicamente están llenos de sangre arterial.

Finalmente, durante la defecación, el esfínter anal interno se relaja para que la sangre en los cojines se drene, permitiendo el paso suave de las heces.

En los casos en que los cojines anales no funcionan correctamente pueden aparecer hemorroides.