Anemia de hierro: recomendaciones alimenticias

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 9 enero, 2019
Óscar Dorado · 11 enero, 2019
Además de aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro, para evitar la crisis de anemia también es fundamental evitar aquellos que puedan dificultar la absorción de este mineral.

La anemia de hierro o anemia ferropénica se caracteriza por una deficiencia en la calidad y cantidad de hemoglobina, una molécula que se encuentra en los glóbulos rojos. La hemoglobina es importante porque transporta oxígeno de los pulmones a los tejidos del cuerpo.

Cuando la hemoglobina no puede transportar oxígeno a los tejidos del cuerpo, el cuerpo desarrolla anemia. Este trastorno es, por lo tanto, una anomalía en el conteo sanguíneo, una falta de glóbulos rojos que causa un transporte deficiente del oxígeno por la sangre.

Entre los síntomas que puede experimentar una persona anémica encontramos:

  • Fatiga crónica, letargo
  • Malestar general
  • Insomnio
  • Mareos
  • Palidez, falta de aliento
  • Pérdida de la regularidad del ciclo menstrual
  • Ritmo cardíaco inusual o palpitaciones

Si la anemia se diagnostica y trata rápidamente, no hay consecuencias.Por otro lado, si no se revela, puede agravar la situación de un paciente cardíaco o la de uno con una insuficiencia respiratoria.

Asimismo, siempre debes consultar con el médico antes de tomar suplementos de hierro. El consumo excesivo de hierro puede ser dañino.

Recomendaciones en caso de anemia de hierro

Estos son algunos consejos que puedes llevar a cabo para superar cualquier situación de anemia por hierro. ¡Toma nota!

1. Incluye hierro en tu dieta

Alimentos con hierro y una pizarra con la leyenda Fe
Suplementar la alimentación con fuentes de hierro te ayudará a reducir la anemia.

El primero de nuestros consejos para prevenir y corregir una anemia por hierro es incluir este mineral en tu dieta. Ten en cuenta que el hierro es necesario para la producción de hemoglobina. En la mayoría de los casos, la deficiencia de hierro puede ser causada por el consumo insuficiente de alimentos ricos en este mineral.

Este problema es más pronunciado en niños y mujeres jóvenes: Además del período menstrual, también las dietas extremas e incluso las vegetarianas pueden favorece una falta de hierro. El hierro que se absorbe más fácilmente se encuentra en la carne, las aves de corral y el pescado. Otros alimentos, como verduras, frutas, cereales, los huevos y las nueces también contienen hierro, pero se absorbe en menos proporción.

Por otro lado, te recomendamos no tomar hierro en forma de suplementos si el médico considera que no lo necesitas. Tomados en altas dosis, los suplementos de hierro causan estreñimiento y heces negras. A su vez, los suplementos de hierro innecesarios pueden disfrazar un problema grave, como sangrado del sistema digestivo.

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2. Limita el consumo de alcohol

En segundo lugar, debes saber que el alcoholismo y la anemia están relacionados en algunas personas, ya que en algunos casos proviene de una nutrición deficiente. Al consumir alcohol, el hígado debe trabajar para eliminarlo, y además, este órgano es el encargado de suministrar hierro al resto de organismo.

Por lo tanto, la ingesta de alcohol puede agravar los síntomas de la anemia de hierro. Por ello, se recomienda un consumo moderado, ya que el hecho de beber demasiado alcohol puede conducir a la deficiencia de hierro.

Asimismo, debemos tener en cuenta que las personas que consumen cantidades excesivas de alcohol tienden a tener glóbulos rojos defectuosos; estos se destruyen antes de que termine su ciclo de vida natural.

3. Alimentos ricos en folato

El folato, una vitamina B, acelera la división de los glóbulos rojos y, por lo tanto, promueve el transporte de oxígeno. En este sentido, se recomienda a las personas con anemia incluir en su dieta alimentos ricos en folato.

Entre los alimentos ricos en folato encontramos frutas cítricas, verduras de hoja verde, nueces, semillas y legumbres. Sin embargo, debes tener en cuenta que el folato que contienen es sensible al calor. Por ello, evita cocinarlos demasiado y opta por métodos de cocción como el vapor o el horno.

4. Consumir vitamina C

Alimentos ricos en vitamina C.
La vitamina C aumenta la absorción del hierro si este procede de origen vegetal.

Para mejorar la ingesta dietética de hierro de origen vegetal, es esencial involucrar el consumo de vitamina C. Esta vitamina mejora la absorción de hierro no hemo de las plantas.

Recuerda consumir regularmente, por ejemplo, una naranja o un jugo de limón para obtener vitamina C. Además, otras frutas que contienen grandes cantidades de vitamina C son los pomelos o los kiwis.

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5. Limita el té y el café

El té y el café son ricos en taninos, unas sustancias vegetales que limitan la absorción del hierro. Por ello, debes limitar su consumo, especialmente durante las comidas. Si estás tomando suplementos de hierro, es importante no consumir té o café durante varias horas antes y después de tomar los suplementos. Además, no deben tomarse al final de una comida, sino en la tarde o temprano por la mañana.

Para acabar, recuerda que la anemia relacionada con la falta de hierro es la más común. Significa que la ingesta de alimentos con hierro es insuficiente o que no compensa las pérdidas relacionadas con el sangrado agudo o crónico. Ten en cuenta que para restablecer el equilibrio adecuado de glóbulos rojos es necesario evaluar la fuente del problema.