Anestesia y analgesia dental en odontología

12 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la farmacéutica María Vijande
La analgesia y la anestesia dental son dos procedimientos fundamentales para ayudar al paciente a someterse a una intervención quirúrgica odontológica.
 

El importante avance en las técnicas de cirugía oral e implantología ha ido acompañado de la introducción de la anestesia y analgesia dental. De este modo, un procedimiento quirúrgico que podría ser desagradable se convierte en una experiencia casi imperceptible.

La sensación de dolor que se manifiesta durante el tratamiento dental es un factor que influye en el paciente a la hora de querer ir a consulta con el profesional odontólogo. Por esta razón, la anestesia y analgesia dental es una cuestión que está constantemente en estudio por parte de los médicos y los odontólogos.

Hoy en día, existen varios medicamentos que ayudan a que las visitas al dentista sean más relajadas y cómodas. Algunos medicamentos controlan el dolor, otros ayudan al paciente a relajarse y otros le inducen ligeramente el sueño durante el tratamiento dental.

Para decidir que anestesia y analgesia dental se va a utilizar, se ha de valorar el tipo de procedimiento, la salud general del paciente, su historial de alergias y el grado de ansiedad.

¿Qué es la anestesia y la analgesia dental?

Mujer en el odontólogo: Anestesia y analgesia dental
Gracias a la aplicación de anestésicos, se facilita el tratamiento de muchas afecciones bucales que requieren intervención quirúrgica.

Los anestésicos son sustancias que inducen la incapacidad temporal de percibir un estímulo. Esto se debe a que afectan al sistema nervioso periférico o central para poder reprimir las respuestas al dolor, la presión y el tacto.

 

Los anestésicos se pueden admministrar directamente sobre las mucosas, mediante una infiltración, o sobre un tronco nervioso. O bien, administrarse de forma sistémica para inducir la anestesia general al paciente.

En cuanto a los analgésicos, son fármacos que impiden que se desencadene la sensación de dolor. Para conseguirlo, inhibien las enzimas responsables de la síntesis de las moléculas desencadenantes de esta sensación tan desagradable.

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Anestesia local

Mujer con dolor en la mandíbula.
En su mayoría, las intervenciones únicamente requieren anestesia local, de forma que se reducen los riesgos durante la intervención.

La anestesia local es aquella que se aplica directamente sobre los tejidos de la zona que se va a intervenir. Se utiliza para intervenciones menores sobre partes muy circunscritas.

Este tipo de anestesia bloquea los nervios que sienten o transmiten el dolor. Esto hace que los tejidos de la boca se entumezcan. Por lo tanto, los anestésicos locales tienen que ser administrados en una zona cerca del nervio, con el fin de que se difundan correctamente y proporcionen una anestesia profunda.

A veces, antes de llevar a cabo la infiltración, el dentista aplica un anestésico tópico para entumecer la zona. Con ello, se consigue que la administración del anestésico local sea lo menos molesta posible.

 

La aplicación de los anestésicos locales se suelen llevar a cabo en alguno de los siguientes procedimientos odontológicos:

Anestesia general

En el caso de que se necesite eliminar por completo la sensibilidad dolorosa en todo el cuerpo, se debe administrar un anestésico que induzca a la anestesia general. Este tipo de analgesia se utiliza en menor medida que la local en el ámbito odontológico.

Esto se debe a que la anestesia general tiene muchas contraindicaciones y muchos efectos secundarios que persisten varios días después del procedimiento. Estos efectos secundarios pueden ser algunos de los siguientes:

  • Broncoespasmo.
  • Variaciones en la actividad motora.
  • Aumento de la presión arterial.

Sin embargo, este tipo de anestesia también presenta una serie de ventajas. Estas pueden ser asegurar la tranquilidad y la ausencia de perturbaciones para el paciente, así como un menor riesgo de desarrollo de procesos inflamatorios después de la intervención.

La anestesia general se reserva para pacientes que presenten signos de pánico ante una intervención quirúrgica de este tipo. También se utiliza cuando las lesión de los dientes en muy compleja y para algunas enfermedades crónicas relacionadas.

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Anestesia y analgesia dental: analgésicos

Antiinflamatorios
Tras la operación se recomienda el uso de analgésicos y antiinflamatorios para calmar las molestias y el dolor.
 

Los fármacos analgésicos en el campo de la odontología se indican para el tratamiento a corto plazo del dolor de moderado a grave y para el tratamiento del dolor postoperatorio agudo, moderado y grave.

Los analgésicos más utilizados son los AINEs o antiinflamatorios no esteroideos. Son un grupo de fármacos que actúan, sobre todo, inhibiendo a la ciclooxigenasas. Las ciclooxigensas son unas enzimas encargadas de la síntesis de prostaglandilas.

Por su parte, las prostaglandinas son unas sustancias de nuestro organismo que, entre otras funciones, son las mediadoras del dolor. Por lo tanto, al inhibir su síntesis, no se puede desencadenar la sensación de dolor. Algunos fármacos analgésicos frecuentes son el ibuprofeno, el paracetamol o el ketorolaco, entre otros.

Como has podido comprobar, son muchos los métodos que se emplean a la hora de evitar o reducir el dolor en las intervenciones odontológicas. Será el profesional odontólogo el encargado de elegir el más adecuado en cada caso.

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