Angioplastia coronaria

Daniela Castro 4 diciembre, 2017
A menudo, este procedimiento se combina con la colocación permanente de un stent, un pequeño tubo de malla de alambre que tiene como objetivo reducir la posibilidad de una nueva obstrucción u estrechamiento.

La angioplastia coronaria, también conocida como intervención coronaria percutánea, es un procedimiento para desbloquear los vasos sanguíneos que llevan la sangre hasta el corazón. Estos vasos sanguíneos, denominados arterias coronarias, retienen material adiposo que, al impedir la correcta circulación, reducen la cantidad de sangre y oxígeno hacia el músculo cardíaco.

Con la angioplastia coronaria se realiza la inserción temporal de un pequeño balón inflable en la zona de la arteria obstruida que, posteriormente, al ser inflado, comprime la obstrucción para expandirla.

¿En qué consiste la angioplastia coronaria?

La angioplastia coronaria es un procedimiento que se realiza bajo anestesia local en una sala de hemodinamia.

Antes de iniciar la intervención, se hace una medicación previa con analgésicos y anticoagulantes con el fin de evitar la formación de un coágulo de sangre. Se rasura la zona por la que se introduce el catéter y, luego, el médico hace una pequeña incisión quirúrgica en la arteria para introducirlo.

A menudo, el catéter se pone en el brazo o la muñeca, o en la parte superior de la pierna (ingle). Una vez posicionado, el médico guía el catéter balón hasta la arteria obstruida, apoyándose con imágenes de rayos X en vivo. También se inyecta un tinte en el cuerpo para resaltar el flujo sanguíneo a través de las arterias y, de este modo, identificar cualquier bloqueo en los vasos sanguíneos.

Tras ubicar la zona correcta con el catéter, se infla el balón para comprimir la placa contra las paredes de la arteria, restableciendo el flujo sanguíneo que circula por su interior hacia el corazón.

Luego, en la mayoría de los casos, se implanta un pequeño tubo de malla metálica conocido como stent, que, tras ubicarse en el lugar donde se encontraba la obstrucción, se expande y queda adherido para mantener la arteria abierta. El stent puede estar recubierto con fármacos para ayudar a mantener la arteria abierta (stent liberador de fármaco), aunque estos solo se utilizan en algunas personas.

Finalizado el procedimiento, se coloca un vendaje compresivo y el paciente queda hospitalizado en una unidad de cuidados coronarios para recibir controles continuos. Dependiendo de la evolución, el alta puede ser el mismo día, pasadas 24 horas, o en 48 horas.

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¿Cuándo se recurre a este procedimiento?

desobstruir las arterias

La angioplastia se utiliza para tratar un tipo de enfermedad cardíaca conocida como aterosclerosis. En esta, las arterias resultan estrechas o bloqueadas por la acumulación de placas de grasa y colesterol.

El médico puede sugerir la intervención cuando los medicamentos y cambios en los hábitos de vida no son suficientes para mejorar la salud cardíaca. En general, la angioplastia se emplea en casos de:

  • Obstrucción en una arteria coronaria durante o después de un ataque cardíaco.
  • Obstrucción o estrechamiento de una o más arterias coronarias que interfieren en el funcionamiento del corazón. (insuficiencia cardíaca)
  • Estrechamientos que interfieren en la circulación y causan dolor torácico persistente (angina).

La angioplastia no es para todas las personas. Si hay varios bloqueos, si su ubicación está en determinados lugares, o si el músculo cardíaco es débil, la cirugía de bypass coronario podría ser una mejor opción.

Riesgos

Esta intervención es segura. Sin embargo, en casos reducidos se pueden presentar algunas complicaciones. Por esta razón, el médico siempre realiza una evaluación médica del paciente para discutir un tratamiento acorde a sus necesidades. Algunos de los riesgos de la angioplastia y la colocación del stent incluyen:

  • Reacción alérgica al fármaco empleado en el stent liberador de fármaco, al material del stent o al medio de contraste radiográfico.
  • Insuficiencia renal (más frecuente en pacientes que también tienen afecciones renales).
  • Sangrado o coagulación en la zona donde se introdujo el catéter.
  • Daños en una válvula o vaso sanguíneo.
  • Formación de coágulos de sangre.
  • Coagulación del interior del stent.
  • Derrame cerebral (poco común).
  • Arritmias cardíacas.
  • Ataque cardíaco.

Recomendaciones previas

Recomendaciones previas

Antes de llevar a cabo el procedimiento de la angioplastia coronaria es de vital importancia seguir algunas recomendaciones:

  • Comentar al médico si tiene alergias a los mariscos o si ha tenido malas reacciones al material de contraste o al yodo.
  • Comentar al médico si está tomando fármacos recetados, de venta libre, o remedios a base de hierbas.
  • Los fármacos recetados antes del examen se deben ingerir solo con un pequeño sorbo de agua.
  • No comer ni beber nada durante 6 u 8 horas antes de la intervención.

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Expectativas

Expectativas

Tras realizarse una angioplastia coronaria, la mayoría de los pacientes presentan una mejora notoria de la circulación a través de la arteria coronaria y el corazón. Esta puede ayudar a evitar intervenciones más complejas como la cirugía de revascularización coronaria (CABG).

Sin embargo, es importante considerar que no actúa como cura de la causa del bloqueo de las arterias y, por lo tanto, se pueden presentar nuevos estrechamientos u obstrucciones en el futuro. Es fundamental mejorar los hábitos alimenticios, hacer ejercicio regular y evitar el tabaco para reducir las posibilidades de tener otra arteria bloqueada.

Bibliografía

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