Anoscopia: cuándo es indicada en un paciente

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 18 noviembre, 2018
Andrea Flores · 18 enero, 2019
La anoscopia es una técnica empleada para visualizar las estructuras que componen el ano. Es especialmente útil si hay fisuras, antecedentes de hemorroides, etc.

Por norma general, el equipo médico utiliza el término anoscopia para referirse a una técnica para observar el interior del ano. También se puede examinar el conducto anal e incluso la parte terminal del recto (último tramo del intestino grueso). De esta manera, el grupo de expertos puede estudiar la región final del tubo digestivo.

De cualquier manera, para llevar a cabo este método es necesario un anoscopio. Se trata de un tubo flexible y delgado que se introduce en el ano del paciente. Junto a este instrumento se suele introducir una lámpara halógena que proporciona luz a la zona. Asimismo, se puede acoplar un cable de fibra óptica que ofrece una visión mejorada de las paredes del tubo.

En algunos casos clínicos el médico correspondiente aplica un compuesto químico en las paredes del conducto. Más tarde, se ilumina la zona con una lámpara fluorescente que identifica las regiones afectadas por una enfermedad. En este caso, se trata de una anoscopia de alta resolución.

Además, este procedimiento puede utilizarse con otros objetivos. Por ejemplo, realizar una biopsia, colocar ligaduras elásticas… Sin embargo, su función principal se encuentra dentro del diagnóstico de tumores en el recto u otras patologías del mismo.

¿Cómo se lleva a cabo la anoscopia?

Fisiología del recto.
La anoscopia permite observar la última porción del tubo digestivo.

En primer lugar, el grupo de expertos informará al individuo de cómo se va a realizar el procedimiento. Es importante que el sujeto informe de las alergias que padezca, la medicación que tome usualmente, etc. Es posible que se recomienden la administración de enemas o laxantes para estudiar con facilidad el tracto rectal.

Cuando el paciente se coloque de forma adecuada, el médico correspondiente comenzará con un tacto rectal. De esta manera, se puede comprobar el estado del esfínter. También se suele revisar la zona externa del ano para examinar la presencia de lesiones en él. Más tarde, se limpiará la zona y se introducirá suavemente el anoscopio. Por norma general, no se suele aplicar anestesia porque la intervención no causa dolor intenso en los sujetos.

Por otra parte, en el caso de la biopsia sí que puede producir molestias y hemorragias leves en los pacientes. Sin embargo, se trata de una incomodidad transitoria y la hemorragia desaparece a los pocos días. El paciente normalmente puede regresar a su casa sin complicaciones.

Finalmente, los resultados de la anoscopia se pueden obtener al momento puesto que es una técnica de visualización. Así, el médico puede identificar la causa de los problemas que afecten al tramo rectal. Si se necesita una biopsia, es posible que se lleve a cabo durante otra consulta. En ese caso, los resultados se obtienen a las pocas semanas de la intervención.

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¿Cuándo se indica la anoscopia en los pacientes?

Recreación digital del intestino grueso para anoscopia.
Desde la observación de hemorroides hasta tumores son algunas de las causas por las que se emplea esta técnica.

Como hemos dicho, la anoscopia es una técnica que permite la visualización del interior del recto de un paciente. Por tanto, el equipo médico recurrirá a ella si el sujeto presenta una serie de alteraciones en la zona. Los trastornos más frecuentes para los que puede ser útil esta técnica son:

  • Hemorroides. Suelen provocar incomodidad y hemorragias en el paciente. Normalmente se utiliza este método cuando no se pueden localizar desde el exterior.
  • Fisuras. También pueden generar molestias e incluso hemorragias a sujeto.
  • Pólipos.
  • Abscesos.
  • Desarrollo de cáncer en la zona.
  • Virus del Papiloma Humano o VPH.
  • Otras alteraciones o heridas localizadas en el recto.

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Por otra parte, los especialistas pueden utilizar la anoscopia cuando sea necesaria una biopsia de la zona. También se puede usar para colocar ligaduras elásticas en el caso de las hemorroides a modo de tratamiento. Sin embargo, existen una serie de condiciones médicas donde no se recomienda el uso de la anoscopia. Por ejemplo, una crisis hemorroidal o durante el desarrollo de una infección.

De cualquier manera, es posible que el grupo de médicos cometa un error durante el proceso de la prueba. En ese caso, puede producir una serie de alteraciones en el paciente. Por ejemplo, dolor intenso y continuo, hemorragia intensa, fiebre, escalofríos, infección en la región etc. Ante cualquiera de los síntomas citados, el sujeto deberá acudir al médico indicado.

Esperamos que este artículo le haya sido de utilidad y si tiene alguna duda consúltelo con su equipo de especialistas.