Anoscopia: cuándo es indicada en un paciente

3 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La anoscopia es una técnica empleada para visualizar las estructuras que componen el ano. Es especialmente útil si hay fisuras, antecedentes de hemorroides, etc.

La anoscopia es una técnica para observar el interior del ano. También se puede examinar el conducto anal e incluso la parte terminal del recto (último tramo del intestino grueso). De esta manera, el grupo de expertos puede estudiar la región final del tubo digestivo.

De cualquier manera, para llevar a cabo este método es necesario un anoscopio. Se trata de un tubo flexible y delgado que se introduce en el ano del paciente. Junto a este instrumento se suele introducir una lámpara halógena que proporciona luz a la zona. Asimismo, se puede acoplar un cable de fibra óptica que ofrece una visión mejorada de las paredes del tubo.

En algunos casos clínicos el médico correspondiente aplica un compuesto químico en las paredes del conducto. Más tarde, se ilumina la zona con una lámpara fluorescente que identifica las regiones afectadas por una enfermedad. En este caso, se trata de una anoscopia de alta resolución.

Además, este procedimiento puede utilizarse con otros objetivos. Por ejemplo, realizar una biopsia, colocar ligaduras elásticas… Sin embargo, su función principal se encuentra dentro del diagnóstico de tumores en el recto u otras patologías del mismo.

¿Cómo se lleva a cabo la anoscopia?

La anoscopia permite observar la última porción del tubo digestivo.

Fisiología del recto.

En primer lugar, el grupo de expertos informará al paciente de cómo se va a realizar el procedimiento. Es importante que el paciente informe de las alergias que padezca, la medicación que tome usualmente, etc. Es posible que se recomienden la administración de enemas o laxantes para estudiar con facilidad el tracto rectal.

Cuando el paciente se coloque de forma adecuada, el médico correspondiente comenzará con un tacto rectal. De esta manera, se puede comprobar el estado del esfínter. También se suele revisar la zona externa del ano para examinar la presencia de lesiones en él.

Más tarde, se limpiará la zona y se introducirá suavemente el anoscopio. Por norma general, no se suele aplicar anestesia porque la intervención no causa dolor intenso en los pacientes.

Por otra parte, en el caso de la biopsia sí que puede producir molestias y hemorragias leves en los pacientes. Sin embargo, se trata de una incomodidad transitoria y la hemorragia desaparece a los pocos días. El paciente normalmente puede regresar a su casa sin complicaciones.

Finalmente, los resultados de la anoscopia se pueden obtener al momento puesto que es una técnica de visualización. Así, el médico puede identificar la causa de los problemas que afecten al tramo rectal.

Si se necesita una biopsia, es posible que se lleve a cabo durante otra consulta. En ese caso, los resultados se obtienen a las pocas semanas de la intervención.

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¿Cuándo se indica la anoscopia en los pacientes?

Recreación digital del intestino grueso para anoscopia.
Desde la observación de hemorroides hasta tumores son algunas de las causas por las que se emplea esta técnica.

Como hemos dicho, la anoscopia es una técnica que permite la visualización del interior del recto de un paciente. Por tanto, el equipo médico recurrirá a ella si el paciente presenta una serie de alteraciones en la zona. Los trastornos más frecuentes para los que puede ser útil esta técnica son:

  • Pólipos.
  • Abscesos.
  • Desarrollo de cáncer en la zona.
  • Virus del Papiloma Humano o VPH.
  • Otras alteraciones o heridas localizadas en el recto.
  • Fisuras. También pueden generar molestias e incluso hemorragias al paciente.
  • Hemorroides. Suelen provocar incomodidad y hemorragias en el paciente. Normalmente se utiliza este método cuando no se pueden localizar desde el exterior.

Los especialistas pueden utilizar la anoscopia cuando sea necesaria una biopsia de la zona. También se puede usar para colocar ligaduras elásticas en el caso de las hemorroides a modo de tratamiento. Sin embargo, existen una serie de condiciones médicas donde no se recomienda el uso de la anoscopia. Por ejemplo, una crisis hemorroidal o durante el desarrollo de una infección.

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A tener en cuenta

Cuando se comete un error durante el proceso de la prueba, el paciente puede experimentar una serie de alteraciones, como por ejemplo, dolor intenso y continuo, hemorragia intensa, fiebre, escalofríos, infección en la región etc.

Por último pero no menos importante, hay que recordar que ante los síntomas citados, lo más indicado es acudir al médico cuanto antes. No se debe recurrir a la automedicación ni a ninguna otra medida sin la autorización del profesional.