¿Qué hacer ante un ataque de pánico?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 22 noviembre, 2018
El ataque de pánico produce en quien lo sufre un estado de ansiedad incontrolable. En este artículo te explicamos cómo evitarlo y tratarlo.

El ataque de pánico produce en quien lo sufre un estado de ansiedad incontrolable. La persona siente que puede llegar a morir en ese momento y se desespera por eso. Esta sensación provoca un terrible miedo, y el miedo aumenta todavía más la ansiedad, por lo que el ataque perdura y se repite.

Se trata de un trastorno psicológico, por lo que sus causas deben buscarse en estados de estrés prolongados. Para controlar la aparición de un ataque de pánico, la persona debe empezar por analizar qué excesos está cometiendo en su vida. En ellos están seguramente las causas.

La ayuda psicológica es importante para facilitar el autoconocimiento y el autocontrol, imprescindibles para dominarse frente a un inminente ataque de pánico.

Síntomas de un ataque de pánico

Miedo a perder el control y o la muerte inminente es síntoma de ataque de pánico

Es común que un ataque de pánico comience sin aviso previo, especialmente la primera vez que ocurre. Generalmente, dura entre 10 y 20 minutos, aunque algunos síntomas pueden prolongarse durante un poco más de tiempo. Los síntomas que permiten sospechar que la persona padece un ataque de pánico son:

  • Dolor torácico, mareo, sensación de desmayo.
  • Miedo a perder el control y a la muerte inminente.
  • Asfixia, dificultad para respirar.
  • Molestias estomacales, náuseas.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca. El corazón se acelera y produce palpitaciones.
  • Escalofríos y temblores.

Si la persona experimenta periódicamente estos ataques, podrá darse cuenta de que está a punto de entrar en crisis, antes de que ocurra. Es momento de poner en práctica algunas estrategias que ayudarán a controlar la situación.

Estrategias para evitar el ataque de pánico

Meditar

Meditar para evitar un posible ataque de pánico

Mientras medites, analiza tu propio estilo de vida y qué acciones podrías realizar para mejorarlo. Atiende a la dieta, al descanso, a la recreación, al ejercicio, incorporar hábitos saludables. Estas son medidas de primer orden.

Vivir saludablemente

La persona que padece ataques de pánico no debe considerarse enferma. Puede desarrollar cualquier actividad igual que las demás personas. Las causas son internas, por tanto, no es el ambiente exterior ni lo que hagan los demás lo que afecta.

Vivir sin anticipaciones

Evitar todo pensamiento sobre la ansiedad es importante. Perjudica pensar que tal o cual cosa provocará un ataque de pánico porque en realidad será el miedo lo que lo cause.

Afirmaciones

Preparar afirmaciones para repetir en momentos en los que se percibe que la crisis aparecerá. La idea central será “No voy a morirme, solo es miedo”. Esas frases aplacarán la ansiedad, pues el cerebro se convencerá de su verdad.

Respiración

Concentrar la atención en la respiración es una excelente estrategia para alejar los pensamientos negativos y los miedos. Hacer consciente el mecanismo respiratorio: inspirar, mantener el aire adentro durante tres segundos, expirar lentamente. La atención plena en la respiración relaja nuestro sistema muscular y las articulaciones.

Centrar la mirada y el oído

Mirar un elemento concreto: un botón de la ropa, la matrícula de los coches. Atender a sonidos específicos: bocinas, trinos de aves, voces humanas. Si el pensamiento se focaliza en estímulos externos, se aleja del miedo que provoca el ataque de pánico.

No enojarse ni deprimirse

No enojarse ni deprimirse evita un ataque de pánico

Hay que evitar culparse por padecer crisis de ansiedad. No ayuda pensar o decir “otra vez, qué débil soy”, “esto es horrible”, o expresiones por el estilo. Nada aportan a la solución, sino al contrario, profundizan el problema y podrían llevarnos a la depresión.

Aceptar ayuda

Hay momentos en los que la ayuda de un profesional es necesaria. El psicólogo te guiará y ayudará para que superes la situación. No debes sentir temor ni vergüenza por ir a un psicólogo.

Tratamiento para un ataque de pánico

El tratamiento profesional de la persona que sufre estas crisis de ansiedad, tiene como objetivo ayudarlo a vivir normalmente.

  • Es posible que se recurra a una combinación de medicinas y de  psicoterapia. Generalmente se usan fármacos que tratan la depresión, sedantes o hipnóticos, pues previenen los síntomas.
  • Los grupos de apoyo han mostrado ser muy efectivos. Compartir las vivencias con otras personas que pasan por las mismas situaciones ayuda a combatir la sensación de soledad.
  • Las personas que sufren ataques de pánico son especialmente propensas a consumir alcohol u otras drogas. Requieren la mirada atenta de familiares y amigos para evitar que caigan en esos problemas.

Si alguna vez has sufrido un ataque de pánico, toma en consideración nuestros consejos para evitar otro. Si ha sucedido frecuentemente, no dudes en buscar ayuda profesional.