Antibióticos naturales: mitos y verdades

25 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante
Algunos alimentos, como el ajo o la cebolla, tienen propiedades beneficiosas para nuestra salud. Sin embargo, en ningún caso han de sustituir a los medicamentos recetados por un médico.

Parece que a veces nos olvidamos de las bondades que la naturaleza tiene para ofrecernos. Se dice que los antibióticos naturales son tan eficaces como los verdaderos antibióticos. ¿Cuánto de verdad tiene este hecho?

Esto es debido a que muchas bacterias, como señala este estudio, han desarrollado una gran resistencia a los antibióticos sintéticos y solo los más potentes funcionan. Esta situación plantea la desconcertante posibilidad de que llegará un momento en que los antibióticos, como sistema terapéutico, tendrán interés desde un punto de vista histórico”, ha advertido el doctor Stuart Levy, experto de fama mundial sobre la resistencia a las bacterias.

Así, cabe preguntarnos: ¿qué alternativas tenemos, pues, para combatir a las nuevas cepas de superbacterias que hemos creado con nuestro uso implacable e indiscriminado de antibióticos químicos? ¿Son los antibióticos naturales una opción?

La opción de los antibióticos naturales

Los antibióticos naturales no irritan ni estimulan artificialmente al organismo, sino que lo ayudan a equilibrarse, respetando los tiempos de curación necesarios.

Asimismo, no tienen efectos secundarios y ayudan a reforzar el sistema de defensas natural del cuerpo. Un punto muy importante es que son más accesibles y los encontramos en la mayoría de nuestros hogares.

Hacer la dieta del limón

A continuación, vamos a descubrir algunas opciones de antibióticos naturales. No obstante, siempre debemos consultar con nuestro médico y seguir sus indicaciones en el caso de que nos recomiende antibióticos sintéticos.

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La razón está en que la opinión del médico siempre debe prevalecer ante cualquier otra opción que tengamos en mente. Si utilizamos antibióticos naturales y tenemos una fuerte infección esta puede no resolverse adecuadamente. Por ello, los antibióticos naturales debemos utilizarlos en casos que no se vaya a agravar el problema que suframos.

Ajo

Se dice que es el antibiótico natural por excelencia. Se trata de una sustancia prebiótica que podría ser beneficiosa en algunos casos.

De hecho, una investigación publicada en la revista Scientific Reports valoró los efectos supresivos del “ajoene” (un compuesto del ajo) sobre la expresión genética de ciertas bacterias. Así, la investigación obtuvo que el “ajoene”, era capaz de inhibir al sRNA bacteriano (ADN bacteriano) y con ello, la expresión de ciertos genes de virulencia (hemolisinas o proteasas), en las poblaciones de PseudomonaAeruginosa y Staphylococcus Aureus (dos bacterias) estudiadas.

Por lo tanto, podría decirse que el ajo tiene propiedades antibióticas en algunos casos, pero de ninguna manera podría o debería sustituirse por la aplicación de otros medicamentos, especialmente si estos han sido recetados por un médico.

Cebolla

La cebolla es de la misma familia del ajo y podría tener la capacidad de combatir infecciones y bacterias al igual que el ajo.

Como lo destacan algunos estudios, este alimento podría combatir bacterias potencialmente peligrosas, como por ejemplo la Escherichia coli ( E. coli ), Pseudomonas aeruginosa , Staphylococcus aureus ( S. aureus ) y Bacillus cereus. 

Además, es un alimento prebiótico que ayuda a alimentar las bacterias saludables del intestino. Por eso, a su vez, resulta idónea para fortalecer el sistema inmunitario.

En definitiva, es otro de los grandes remedios naturales para combatir ciertas infecciones, pero al igual que el ajo, no debe sustituirse por ningún medicamento.

Limón

El limón es otro de los antibióticos naturales que la naturaleza nos brinda. Este fruto parece tener actividad antibacteriana, especialmente en su cáscara.

  • Para consumirlo, lo más simple es exprimirlo y diluir su jugo en agua.
  • Es ideal tomarlo por las mañanas con un poco de agua tibia.

Descubre: ¿Es bueno beber agua con limón caliente en las mañanas?

Equinácea

Equinácea

La eficacia de este antibiótico natural se encuentra en sus propiedades antimicrobianas, principalmente. La experimentación ha permitido comprobar su actividad antimicrobiana, antiviral, antiinflamatoria, inmunomoduladora y antioxidante. Como ya se ha comentado, se atribuye su actividad a la presencia de ácidos fenólicos, alcamidas, aceite esencial y polisacáridos, principalmente. El extracto lipofílico parece ser mas activo que el hidrofílico. Por lo general, la equinácea se consume en cápsulas.

Jengibre

La capacidad antibacteriana del jengibre y su tolerancia a los microorganismos de la flora intestinal le permiten mejorar la riqueza de esta.

Este alimento podría ser beneficioso en el tratamiento de gastroenteritis y úlceras, así como para tratar resfriados, reducir la tos y expectorar las mucosidades. Ya que no está determinado científicamente, lo mejor es que consultes con tu médico si te serviría en el caso de tener que tratar alguna de estas enfermedades.

El jengibre puede tomarse en cápsulas o como té, hirviendo una porción de la raíz en una taza de agua.

Algunos trucos

Aquí te presentamos algunos consejos que se conocen popularmente, pero no todos tienen evidencia científica.

  • Si tienes tos, puedes tomar regaliz, pues alivia la congestión y elimina las flemas. Utiliza la decocción de la corteza de raíz en agua hervida durante diez minutos.
  • Se dice que las inhalaciones e infusiones de romero son efectivas para eliminar las infecciones y ayudar al cuerpo a recuperarse de la enfermedad, aunque no existe evidencia científica de ello.
  • También se dice que hacer gárgaras con tomillo, salvia y limón podría evitar el contagio en época de infecciones, aunque tampoco hemos encontrado evidencia científica de ello.

A pesar de contar con estas opciones de antibióticos naturales, como bien hemos señalado, la opinión que tenga nuestro médico siempre debe ser la que prevalezca.

Eso sí, nunca debemos tomar antibióticos sintéticos por nuestra cuenta. Esto siempre debe hacerse bajo prescripción médica.

 

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