¿Por qué los antibióticos necesitan receta para ser dispensados?

Los antibióticos pueden hacernos mucho bien siempre y cuando se tomen de manera adecuada. Hoy descubriremos por qué siempre necesitan receta médica para poder ser dispensados.

Existen varias razones por las que los antibióticos necesitan receta para ser dispensados. Todos estamos de acuerdo en que se trata de medicamentos que no se utilizan habitualmente, sino en casos especiales. No obstante, hay muchas más cosas que debemos saber de ellos.

¿En qué casos se necesitan antibióticos? Pues, por ejemplo, cuando se sufre de una infección de orinaamigdalitis. Como podemos ver, son situaciones nada habituales y muy molestas que pueden llegar a afectar a nuestra vida diaria.

Necesitan receta porque destruyen tus bacterias “buenas”

Es cierto que los antibióticos van a destruir todas aquellas bacterias malas que están provocando que tengas esa infección de orina, por ejemplo. Sin embargo, este tipo de medicamentos son tan fuertes que pueden terminar con tu flora bacteriana si se utilizan sin control alguno.

Imaginemos que los antibióticos pudiesen adquirirse sin receta y que acudiésemos a ellos con relativa asiduidad. Nuestro sistema inmunológico terminaría tan debilitado que acabaríamos contrayendo muchas más enfermedades, una tras otra.

Antibióticos necesitan receta

Esto es debido a que los antibióticos destruyen, también, las bacterias que son consideradas buenas para nuestro organismo. Sin control, estos medicamentos pueden dañar nuestra salud y no están para esto. Los antibióticos están para curarnos.

Si se usan mal los antibióticos, pueden no hacer efecto

Los antibióticos necesitan receta porque si los utilizamos mal, no solo dañaremos nuestro organismo, sino que el problema que queremos resolver no se resolverá. Esto es debido a que, por total desconocimiento, podemos estar tomando antibióticos para una infección viral y no bacteriana.

¿Qué importancia tiene esto? La verdad es que mucha, pues los antibióticos solamente son efectivos cuando las infecciones son producidas por bacterias, no por virus. Las consecuencias de usar antibióticos para estos casos tan poco adecuados está en que los microorganismos que están causando el verdadero problema pueden hacerse más fuertes. De esta manera, cuando le suministremos al cuerpo el medicamento que necesite, probablemente este no surta efecto.

Aumentan el riesgo de sufrir otros problemas

El por qué los antibióticos necesitan receta también tiene como motivo que el hecho de destruir las bacterias que para nosotros son buenas puede derivar en una serie de problemas. Por ejemplo, es normal que los antibióticos destruyan las bacterias buenas del intestino provocando así muchos gases, dolor estomacal sin motivo aparente e intolerancias que antes no teníamos.

Mujer representando elimina los gases

¿Qué ocurre en el caso de las mujeres? Que los antibióticos pueden afectar a su flora vaginal haciendo que sea más propensa a coger infecciones o presentar hongos vaginales. No obstante, también puede tener otro tipo de reacciones, sobre todo relacionadas con la piel.

Los antibióticos interactúan con otros fármacos

Cuando el médico nos receta antibióticos, lo más normal sería que nos preguntase si estamos tomando algún otro tipo de medicamento. Esto es debido a que los antibióticos son tan fuertes y potentes que pueden hacer que otros fármacos pierdan su efecto.

Imaginemos que estamos tomando una pastilla al día para un problema concreto que estamos teniendo. Si tomamos antibióticos sin consultarlo antes con el médico, este fármaco podría perder todo su efecto y quedarnos expuestos al problema que intentamos resolver, reducir o controlar.

Sin embargo, existe otro motivo por el que debemos decirle a nuestro médico si estamos tomando otros medicamentos: la posibilidad de que potenciemos los efectos de otros fármacos que estamos ingiriendo. Si esto ocurre, podemos tener graves problemas con nuestra salud ya que los efectos de esos fármacos se potenciarán. Es como si hubiésemos tomado más cantidad de la debida.

Ahora que ya sabemos por qué los antibióticos necesitan receta, es importante que si tenemos alguno a nuestro alcance, ya sea porque nos ha sobrado de otras veces o por cualquier otro motivo, consultemos con nuestro médico antes de tomarlos. Los antibióticos son muy potentes y pueden ayudarnos mucho siempre y cuando se tomen debidamente.

Además, los médicos sopesarán si se debe tomar antibióticos, si estos se han consumido ya recientemente, o hay que buscar una solución. En los casos de amigdalitis, por ejemplo, se suele indicar la operación de retirada de las amígdalas.