¿Qué son y por qué aparecen los callos o callosidades?

12 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la dermatóloga Maria del Carmen Hernandez
Los callos son un problema estético que afecta la autoestima y la imagen corporal. Por ello es importante saber por qué surgen y cómo prevenirlos. Los diabéticos y los atletas son grupos de riesgo.

Los callos o callosidades son un tipo de endurecimiento localizado con mayor prevalencia en las plantas de los pies. También se los suele conocer como helomas.

Esta afección, a menudo, se observa en atletas y en pacientes que están expuestos a una fuerza de fricción desigual del calzado o problemas de marcha. Se incluyen aquí a los adultos mayores, los pacientes con diabetes y los amputados.

¿Qué son los callos o callosidades?

Los callos o callosidades son lesiones cutáneas engrosadas, incómodas y comunes. Resultan de un trauma mecánico repetido debido a la fricción o las fuerzas de presión que suceden sobre la piel.

Las personas con piel de pigmentación oscura son más propensas a desarrollar callos. Además, se localizan con más ahínco en los pies, en las regiones del dorso de los dedos, el último espacio interdigital y las plantas.

¿Cuáles son los síntomas y signos?

Este tipo de hiperqueratosis suele presentarse como una pápula seca, dura y áspera de color carne con un centro blanquecino. Esta región central se llama núcleo. A su vez, se ubican de preferencia sobre una prominencia ósea.

Son dolorosos al caminar y al estar de pie, pero asintomáticos al tacto. Por otro lado, a medida que aumenta el crecimiento y engrosamiento de la queratina, los callos y callosidades pueden causar un dolor intenso.

A veces los callos son difíciles de distinguir de las verrugas plantares. Sin embargo, si el médico ejerce una presión digital de manera perpendicular a la callosidad, esta entrará en contacto con la prominencia ósea y el paciente sentirá dolor. Esta maniobra no suele ser dolorosa en el caso de las verrugas.

Mujer con calzado inadecuado y dolor de pies.
El uso del calzado inadecuado es un factor predisponente para la formación de callos.

¿Por qué se generan los callos?

Los zapatos inapropiados, la mecánica anormal del pie y los altos niveles de actividad producen presión y fricción que provocan callos y callosidades. Es por ello que los atletas son más propensos.

Por ende, la fricción y presión repetidas de la piel que recubre las prominencias óseas conduce a un engrosamiento que derivará en el callo o callosidad. El aumento del grosor es una reacción corporal protectora que produce un exceso de capa epitelial córnea para prevenir la ulceración de la piel.

Esto explica la ubicación preferencial junto a los cóndilos de los metatarsianos y falanges, así como la aparición de callos en pacientes con una deformidad del pie. Son las extremidades inferiores las más afectadas por la presión que soportan.

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Tipos y clasificación de los callos y callosidades

Hay dos variantes principales de este tipo de afección. Sin embargo, se suele mencionar una tercera que se manifiesta como múltiples tapones no dolorosos dentro de los callos plantares, en áreas de las plantas de los pies que no soportan presión.

Heloma duro

El heloma duro es el tipo más común de callosidad. Se lo localiza con mayor frecuencia en la cara lateral y dorsal del quinto dedo del pie, así como en la cara dorsal de las articulaciones interfalángicas de los dedos menores.

Heloma blando

El heloma blando es una lesión hiperqueratósica dolorosa que se observa en la mayoría de los casos en los espacios interdigitales, en especial en el cuarto. Esta ubicación a menudo conduce a la maceración del mismo y, a veces, a la aparición de una infección bacteriana o fúngica.

¿Cuál es el tratamiento de los callos?

Las lesiones suelen desaparecer cuando se eliminan las fuerzas mecánicas causantes. El tratamiento tiene como objetivo reducir el dolor y las molestias provocadas. A pesar del mismo, los callos suelen ser recurrentes.

Tratamientos tópicos para los callos o callosidades

Se pueden aplicar a los callos medicamentos queratolíticos tópicos, incluido el ácido salicílico. En esta indicación también se emplean apósitos de urea al 20 % y al 50 %, nitrato de plata e hidrocoloides.

Estas técnicas son más efectivas para algunas lesiones. A su vez, los agentes queratolíticos tópicos también pueden facilitar la eliminación de lesiones al suavizar los callos. Se ha demostrado que la eliminación física de los callos mejora la calidad de vida y los resultados del dolor.

Láser ablativo

Se puede usar láser para tratar los callos, en lugar de exfoliarlos con un bisturí. Sin embargo, en algunos pacientes se observa la recurrencia de las lesiones, en especial si se mantienen los factores desencadenantes.

Tratamiento conservador

Cualquier problema mecánico y deformidad debe tratarse con un tratamiento conservador adecuado. Es decir, se trata de utilizar calzado adecuado y cojines suaves que reduzcan la fricción y mejoren la comodidad.

Quirúrgico

Este abordaje con cirugía está dirigido a la eliminación de la causa subyacente de los callos, como las prominencias óseas. Por lo general, se indica en caso de fracaso de otras modalidades de tratamiento conservador, de acuerdo a publicaciones de American Family Physician.

Consejos caseros para eliminar los callos

Puede ser de gran utilidad remojar los callos en agua tibia durante 20 minutos. Luego de esto, frotar de manera suave el callo con el dedo de la mano o una piedra pómez.

Callo plantar.
Los tratamientos oscilan entre el abordaje conservador y la realización de una cirugía ablativa.

¿Cómo prevenir la aparición de callos y callosidades?

El manejo, en realidad, comienza con la prevención. Por lo tanto, se deben evitar los zapatos que no queden bien y los traumatismos mecánicos en el área afectada. Esto aplica, en especial, para los deportistas con entrenamientos intensos.

Los callos no son causados ​​por virus y no son contagiosos. Además, se debe indicar el corte de las uñas para evitar cualquier presión o traumatismo repetido que podría conducir al desarrollo de las lesiones.

El riesgo de los callos y las callosidades

Aunque los callos y callosidades son un problema crónico y recurrente, la mayoría de ellos desaparecen de manera gradual cuando la fricción o presión repetida se eliminan. Sin embargo, si los callos no desaparecen o si empezaron a causar un dolor intenso, el paciente debe ser examinado por un dermatólogo o un podólogo.

En las personas con diabetes u otra afección que cause un flujo sanguíneo deficiente hacia los pies existe un mayor riesgo de complicaciones. Estos pacientes necesitan un control estricto con revisión de sus extremidades para detectar a tiempo el problema que puede derivar en úlceras.

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